¿Cada cuánto deberías ir al ginecólogo realmente?

¿Cada cuánto deberías ir al ginecólogo realmente?

Si eres de las que crees que debes ir cada seis meses ¡pilas! te pueden estar sobre-diagnosticando.

A ninguna le gusta ir al médico, mucho menos cuando se trata del ginecólogo.

Pero aún así todas hemos oído que debemos ir al menos una vez al año.

Sobre todo después de tener el primer período y una vez empecemos a tener relaciones sexuales.

Lo cierto es que si no sufres de ninguna condición o no tienes antecedentes solo necesitas hacerte una primera citología a los 25 y repetirla cada tres años según los estudios más recientes.

Y es que exactamente ¿en qué consiste la citología?

La citología es una prueba en la que se toma una muestra desde el fondo de la vagina para determinar tres lecturas.

La primera es la lectura hormonal, por medio de la cual se comprueban y descartan irregularidades en el período.

La segunda es una lectura bacteriológica que detecta cualquier tipo de infección.

Y la tercera es tal vez la más importante, pues indica cualquier tipo de alteración morfológica en las células, por medio de la cual se puede descubrir el virus del papiloma humano.

Aunque la única forma de detectarlo es por medio de la citología también puedes prevenirlo con estos remedios caseros y evitando ciertas conductas. 

¡Tampoco tienes que someterte a ecografías mamarias todavía!- al menos que ya estés bien entrada en los cuarenta.

¡Pero no olvides realizarte el autoexamen!

Claro, cada mujer es distinta. Es muy importante tener en cuenta cualquier síntoma antes de descartar una visita al ginecólogo.

Por ejemplo si tienes irregularidades en tu período, antecedentes de enfermedades en tu familia o si sufres de dolores o bultos en los senos, ¡debes ir al médico!

Y ¡pilas! si usas algún tipo de anticonceptivo como las pastillas o la T sí debes ir al menos una vez al año para realizar controles. Asegúrate de saber las 7 verdades sobre los anticonceptivos y consultarlas con tu médico. 

Lo importante es no caer en el sobre-diagnóstico.

Los avances médicos permiten que las pacientes no sean sometidas a más pruebas de las necesarias.

Pues según los expertos, la intensidad y frecuencia con que las mujeres se realizaban consultas ginecológicas en el pasado les han provocado angustias innecesarias.

Así que ya sabes, ¡no te obsesiones! Pero recuerda que es mejor prevenir que curar.

Lo importante es encontrar tu ginecólogo ideal y que juntos se pongan de acuerdo. 

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