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La raíz del problema

Foto: Getty Images

La raíz del problema

Mucho se habla de los cuidados del pelo, pero más allá de la fibra capilar está el cuero cabelludo donde surgen algunos de los problemas más comunes.

Es frecuente oír expresiones como “tengo el pelo grasoso”, o “mi pelo está reseco”, y, si bien es cierto que grasoso o seco pueden ser términos para describir la apariencia del pelo, el origen de estas condiciones tiene su ‘raíz’ en el cuero cabelludo.

El cuero cabelludo es toda la piel que protege la superficie del cráneo, sin embargo, poco se parece al resto del tejido que recubre el cuerpo. Su principal característica es que tiene muchos folículos pilosos, glándulas sebáceas y sudoríparas encargadas de producir grasa y sudor. De las condiciones del cuero cabelludo depende la apariencia que tendrá el pelo. Si el cuero cabelludo es grasoso, esa grasa bajará desde la raíz hasta las puntas. 

Por otra parte, si el cuero cabelludo tiende a la resequedad, es posible que se produzca algún tipo de descamación y que la poca hidratación del cuero cabelludo se traduzca enun pelo opaco y sin vida.

‘En un lugar de la caspa’

Se calcula que cinco de cada diez personas sufren o han sufrido en algún momento de su vida a causa de la picazón, la irritación y las molestas escamas blancas que identifican este problema. La caspa es producida por un hongo llamado Pityrosporum ovale, también llamado‘Malassezia’. 

Este hongo habita en las cabezas de todos los seres humanos, pero cuando excede los niveles normales, es cuando se produce la caspa. El cuero cabelludo, al igual que el resto de la piel, se renueva constantemente. En un proceso normal esta renovación sería imperceptible, pero cuando el hongo altera este ciclo, las células muertas se unen creando una especie de escamas que no se desprenden totalmente y se acumulan en la parte superior del cuero cabelludo

La caspa no es contagiosa, ya que el hongo habita en todas las cabezas. Lo ideal es consultar al dermatólogo para que formule un champú especial. Los anticaspa disponibles en el mercado también pueden dar buenos resultados, pero conviene que su uso sea supervisado por un médico para establecer cuánto tiempo y con qué frecuencia debe emplearse.

Sequedad, enemigo total

La resequedad del cuero cabelludo suele ser una característica generada por las mismas personas y no debe confundirse con la caspa, aunque tenga síntomas semejantes como la picazón y la aparición de escamas blancas. El uso indiscriminado de secadores, planchas para alisar, tinturas que impliquen decoloración, productos con alcohol como lacas, geles y otros fijadores son los principales enemigos de un cuero cabelludo hidratado, por eso es aconsejable tener ‘temporadas de descanso’, como en las vacaciones, para dejar el pelo en su estado natural, libre de agentes agresivos.

La dermatitis

Aunque no es exclusiva del cuero cabelludo y puede producirse en cualquier zona del cuerpo con afluencia de glándulas sebáceas, la dermatitis seborreica es una de las afecciones del cuero cabelludo más complicadas de tratar, especialmente porque suele estar relacionada con otra clase de trastornos físicos e incluso emocionales como tensión o fatiga. Se caracteriza por placas de escamas que a veces se extienden agrupando el pelo por mechones y al fijarse al cuero cabelludo puede ser doloroso tratar de removerlas manualmente.

Se cree que podría haber factores de tipo hereditario ya que en algunas familias este tipo de afecciones son recurrentes. Debe ser tratada por un especialista que diagnostique la gravedad de la dermatitis y su tratamiento.

El caso es de grasa

El cuero cabelludo grasoso también es una queja común tanto de hombres como de mujeres. Es posible que en algunas personas esta condición esté asociada a una dieta rica en alimentos grasosos, por eso es conveniente interrumpir por algunas semanas las comidas fritas o con alto contenido graso y observar si la situación mejora. 

El estrés también está asociado al pelo grasoso, ya que las glándulas sebáceas se inflaman bajo demasiada tensión. El uso de productos para pelo grasoso no debe ser excesivo, ya que el pelo necesita unos niveles mínimos de grasa y esta ‘limpieza extrema’ sólo estimulará las glándulas sebáceas para que produzcan nueva grasa.

Cuero cabelludo seco

Hazte un tratamiento semanal de hidratación intensiva y cúbrete la cabeza con un gorro o toalla para incrementar el efecto.

Las escamas producidas por la resequedad se diferencian porque tiene la apariencia de polvo, mientras que las de la caspa son más grandes y grasosas.

El dolor en la raíz capilar al peinarse es otra de las señales de que hay resequedad.

Las vacaciones son el momento ideal para que el pelo ‘descanse’, pero si vas a la playa recuerda protegerlo con productos especiales para que el sol no lo afecte.

Cuero cabelludo grasoso

Evita los acondicionadores, o use uno muy ligero sólo en las puntas, nunca en la raíz.

Has una infusión concentrada con ortiga o manzanilla y guárdala en la nevera. Cada mañana, rocíe el cuero cabelludo y has un ligero masaje; deja secar.

Aceites esenciales como menta, naranja o eucalipto ayudan a balancear los niveles de las glándulas sebáceas. Hazte un masaje durante unos 10 minutos y lava con un champú neutro.