A
A
Cómo prevenir las infecciones urinarias

Cómo prevenir las infecciones urinarias. Foto: Pantherstock

Cómo prevenir las infecciones urinarias

Cerca del 20 por ciento de las mujeres ha padecido al menos una infección urinaria en su vida. A continuación te presentamos las causas más comunes de estas infecciones y te mostramos cómo prevenirlas.

Varios factores predisponen a las mujeres a sufrir de infecciones urinarias. La uretra femenina es más corta que la del hombre y las bacterias deben recorrer un trayecto menor para infectar la vejiga.
Contrario a lo que ocurre en los hombres, la uretra de la mujer se encuentra a una menor distancia del ano. Esto favorece que las bacterias contaminen la zona perieneal.

Los tipos de infecciones más frecuentes son la cistitis (infección de la vejiga) y la pielonefritis (infección de los riñones), esta última suele ser una complicación de la primera.

Según el doctor Juan Javier Zudaire, urólogo de la Clínica Universitaria de Navarra, el riesgo de infección aumenta con la actividad sexual ya que es 40 veces más frecuente en la mujer sexualmente activa. Otros factores que facilitan estas infecciones son la diabetes, los cálculos renales, el embarazo y las alteraciones en la anatomía de las vías urinarias.

A continuación te damos algunos consejos sobre cómo prevenir este molesto padecimiento:

-    Límpiate de adelante hacia atrás.
La causa más frecuente es la infección por gérmenes que habitan la materia fecal. Los urólogos advierten que limpiarse de atrás hacia adelante luego de ir al baño hace que la zona vaginal se contamine con bacterias procedentes del intestino.

-    Toma abundantes líquidos
Sabemos que ir al baño frecuentemente puede ser molesto, pero el mecanismo de barrido que ejerce la orina es un importante factor protector contra las infecciones urinarias.

-    No te aguantes las ganas
Permanecer mucho tiempo sin ir al baño y más aún si sientes deseos de hacerlo, entorpece el mecanismo de barrido natural del cuerpo para luchar contra la infección, favorece el crecimiento de bacterias y que estas alcancen los riñones.

-    La vitamina C
Alimentos ricos en vitamina C como la limonada, el jugo de naranja y la mandarina vuelven ácida la orina y la convierten en un medio hostil para las bacterias. Varios estudios han demostrado que el arándano (“cranberry”) disminuye la frecuencia de infecciones urinarias.

-    Evita las duchas vaginales
Las duchas vaginales que se anuncian como un método para evitar las infecciones pueden hacer más daño que bien. Estos productos matan las bacterias “buenas” que habitan la zona vaginal y que “compiten” contra las bacterias que producen las infecciones. Estas duchas además pueden producir reacciones alérgicas debido a sus aromatizantes. El agua y el jabón diarios son suficientes.

-    La ropa interior
Es recomendable usar ropa interior de algodón poco ajustada  ya que la de nylon provoca humedad y calor en el área genital.

-    Evita los espermicidas
Algunas mujeres utilizan espermicidas para evitar el embarazo. Estos se aplican en forma de óvulos vaginales y contienen químicos que alteran la movilidad de los espermatozoides o los matan. Sin embargo, estas sustancias pueden lesionar la pared vaginal favoreciendo las infecciones de transmisión sexual. Además alteran la concentración vaginal de lactobacilos, unas de las bacterias “buenas” que habitan la vagina y que disminuyen la colonización por gérmenes perjudiciales.

-    Orina después de tener relaciones sexuales

No podemos hacer suficiente énfasis en la importancia del efecto de barrido que tiene la orina. Las relaciones sexuales implican un trauma repetitivo sobre la uretra, por esto algunos recomiendan orinar después del sexo para eliminar las bacterias.