¿Anorexia sexual?

¿Anorexia sexual?



El término que se usa desde hace unos años casi como un genérico, es ANOREXIA. Desde el punto de vista semántico y en el glosario médico significa falta anormal del apetito, que puede ser circunstancial o permanente.

La anorexia sexual se define como la pérdida del “apetito” para cualquier actividad erótica. Es una patología, una fobia, que aunque se puede presentar en hombres es más frecuente en el sexo femenino. Como tal, implica rechazo, limitación, miedo a la intimidad. La persona que la sufre puede llegar a presentar ansiedad frente al sexo, al placer sexual o a cualquier tipo de contacto erótico. Dependiendo del grado de manifestación clínica será su clasificación dentro de la patología.  La sexualidad ha sido comparada con el instinto que lleva a alimentarse a los individuos para sobrevivir. No en vano se habla del “apetito sexual”: “me provoca comérmelo/a a besos” “está buenísimo…” como si lo hubieran probado.

Coloquialmente hablando, el término “anoréxica” para algunas puede ser un término peyorativo, que usan para referirse a otras mujeres especialmente flacas que evitan comer para mantenerse escuálidas y con eso sentirse “bellas”, atractivas o sexy.
Lo mismo pasa al transferir un término como anorexia al ámbito sexual desde el punto de vista de la gente del común. La falta de apetito sexual o lo que clínicamente se conoce como bajo deseo sexual es una disfunción sexual. El deseo es el primer paso de la respuesta sexual humana, que desde la década de los 80 se describió con tres fases principales: deseo, excitación y orgasmo por los estudiosos del tema. Esta clasificación fue mundialmente aceptada.

También caben en esta amplia definición situaciones cotidianas caracterizadas por la ausencia de pensamientos, fantasías, ideaciones o sueños de contenido erótico. Se considera anormal si se repite la baja predisposición de la persona (hombre o mujer, aunque es más frecuente en ellas) al coito, la aversión al contacto sexual con el compañero/a. La sola idea de las caricias o la intimidad interpersonal no se les pasa por la cabeza a las personas que padecen este tipo de alteraciones de su respuesta sexual.
Por lo tanto, si no hay deseo que estimule la cascada de reacciones que van a desencadenar una serie de respuestas en el organismo, que no es el interés de este artículo explorar, la respuesta sexual quedará bloqueada desde sus inicios. No hay estímulo, no habrá respuesta.

No se trata de hacer de este texto un tratado clínico sobre fobias sexuales, o dar respuestas a las alteraciones específicas que requieren tratamiento por ser patologías que deben ser manejadas por profesionales de manera individual. La idea es aclarar conceptos e invitar a quien tenga dudas a consultarlas con un profesional idóneo.
Desgraciadamente muchas mujeres conviven con esta situación de deseo sexual inhibido o ausente por circunstancias propias de su condición o se adaptan a las situaciones que les “tocaron en suerte”. Otras se lo explican a sí mismas con maravillosas sublimaciones que ni ellas mismas se creen, o atacando a quienes tienen la capacidad de entender y tratar las carencias sexuales de muchas. La realidad es que pocas se preocupan por entenderse a sí mismas y conocer su cuerpo y su capacidad sexual, aceptarla y vivir como seres sexuados, dotados de una infinita variedad de respuestas en cada encuentro.

Consejos para combatir la ‘anorexia sexual’
· Sincérate con tu pareja y cuéntale lo que estás o no sintiendo. La comunicación en estos casos es muy importante.
· Un tratamiento por parte del psicólogo o siquiatra, pueden otorgar un tratamiento o terapia adecuada para reconducir la relación. Por tratarse de una patología (la fobia es una expresión de una entidad clínica) debe ser consultado al psiquiatra o psicólogo.
· Un tratamiento natural puede ayudar a aumentar la libido. Estos son algunos alimentos que se encuentran en investigación dadas las propiedades afrodisiacas que les son atribuidas:

- El huevo: las vitaminas liposolubles de este alimento podrían mejorar la eyaculación precoz.
- La soya: los fitoestrógenos, abundantes en esta leguminosa, contribuyen a mejorar la sintomatología que acompaña a la pérdida de estrógenos propia de la menopausia.
- Los cereales integrales: el ácido fólico presente en estos cereales mejora la circulación de sangre hacia los genitales y, además, produce histamina (sustancia necesaria para generar un orgasmo).
• El helado: por su alto contenido de calcio y fósforo favorece las reservas de energía muscular y aumenta la libido dado que los músculos se contraen favorablemente al momento de la relación.

Hoy, los alimentos afrodisiacos se asocian más con su aspecto erótico y con la sicología, es decir con la sensación que producen al estar inmersos en un plato que claramente tiene intenciones de ser afrodisiaco. Esta es la razón por la que las ostras húmedas, las fresas rojas y jugosas, el plátano sin cortes y la miel (de ahí la luna de miel) son usados en las celebraciones cuyo fin es despertar la sensualidad de la pareja.




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