Me han dado como a rata coja

Me han dado como a rata coja


Por: Susana
www.susanayelvira.com

Son las 11 de la noche y acabo de regresar a mi casa después de una gran jornada. No puedo conciliar el sueño porque quisiera salir corriendo y quemar toda esta energía que me invade por cuenta de un exceso de endorfinas. Pero me conformaré con contarles lo que sucede.

Acabo de ser el maná que alimentó a los israelitas por cuarenta días y cuarenta noches, un trozo de pan en cualquier país de África después de una guerra civil… podría decir que fui agua en el desierto, pero no se aplica. Es que no me bebieron. Me comieron. Y me comieron bien.*  

Cualquier tibio desganado hubiera sido suficiente para acabar con este verano que me poseía y sobre el que ya les había contado. Pero Eros fue benevolente conmigo, oyó mi plegaria y efectivamente me mandó a un galán que me dio como a rata coja. Qué bueno fue Eros por mandarme a un gran polvo, Joaquín.

Hace rato no sentía este exceso de placer, que me invadió y me hizo trinar. Llevaba más de un mes esperando este momento: buen sexo con un mancito nuevo. Y Joaquín estuvo a la altura y como si fuera lector asiduo del Blog Job, hizo todo lo que tenía que hacer: me zarandeó, dominó y no me dejó respirar por un solo segundo. Uno tras otro. Definitivamente él fue la mezcla entre latin lover y lord inglés que esperaba. Cito un reguetón elegantísimo que oí alguna vez, ‘El tren’, en el que una niña muy de su casa le dice al man: “papi fuletéame el tanque que estoy empty”… pues a mi me acaban de fuletear el tanque con gasolina extra.

En este momento estoy sentada sobre mi cama, al frente del computador, cagada de la risa. Mi cara de ponqué delata el buen sexo que acabo de tener. En serio quiero correr. Si el gimnasio estuviera abierto Elvira y Madame Foqui Foqui no tendrían que rogarme para que me subiera a una trotadora. Correría a 50 kilómetros por hora sin ningún problema. Hasta mariposas siento. Pero obviamente no de amor hacia un sujeto que tal vez ni vuelva a ver, sino por cuenta de, repito, un estupendo ‘coito’, ‘acto sexual’, ‘apareamiento’ o polvo.

No me quiero imaginar el ojo brillante mañana y la misma cara de ponqué, pero un poco más peinada y sin la pestañina corrida. Saltaré, cantaré y seré una jefa divertida y bonachona. Mi banda sonora de hoy y mañana será: “vuelvo a vivir vuelvo a cantar”, un bonito tema plancha. Y la alternaré con “ay qué bonita es esta vida” de Jorge Celedón; con “fiesta, en América fiesta”, de Chayanne, y con ‘La isla bonita’ de Madonna.

Como dijo una comentarista muy sabia, como todas las de este blog: “cuando el verano fuerte acecha hasta las lloviznas dan un poco de alivio”. Pero ‘Cami’, afortunadamente lo que me acaba de pasar no fue una llovizna, sino una gran tempestad.

* NOTA AL PIE: Queridas lectoras, la frase “me comieron bien” es válida solo para efectos narrativos. Ni Elvira ni yo creemos que a uno lo coman, sino que cuando una pareja tira los dos se comen mutuamente. Las chicas comemos y los chicos comen. Estamos en contra de los machistas neandertales que dicen que se comen a las viejas. Señor don neandertal: si una vieja tiró con usted, a usted se lo comieron.


¿Comentarios, dudas, propuestas, regaños? Escríbanos
  Y ahora estamos twittiando. Así que nos pueden buscar para saber qué estamos pensando: http://twitter.com/susanayelvira

Videos Relacionados

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.