Las musas de los cuentos infantiles

Foto: Fucsia

Las musas de los cuentos infantiles

Con el estreno de 'La bella y la bestia', Léa Seydoux se suma a la lista de celebridades que participan en las adaptaciones de las historias que antes solo conquistaban a los niños, y hoy atraen a los adultos. Entrevistamos en exclusiva a la protagonista.

La era de las princesas Disney está lejos de acabar. Blancanieves, Aurora, Ariel, Cenicienta, Bella, Jazmín, Pocahontas, Rapunzel son nombres que hemos escuchado desde que nuestros padres nos leían cuentos antes de irnos a dormir y que rompieron la barrera de la literatura para ser animados en cine gracias a la más grande compañía de entretenimiento del mundo.

Quizás el repertorio se haya renovado para las nuevas generaciones con la aparición de Mérida —y sus rizos sin orden— en Brave (2012) o de Anna, quien domina la nieve y el hielo en Frozen (2013), pero este grupo ha sido pionero en crear un culto en torno a la feminidad que ya ha roto el modelo de la damisela en apuros y nos presenta mujeres cada vez más dueñas de sí y de lo que quieren. Algo que incipientemente había hecho Mulán, pero que se instaura ahora como tendencia al ser el comodín del resurgimiento de Disney frente a otras casas productoras.

Como producto de la literatura y la masificación en la gran pantalla, la fantasía de estas heroínas ya no se remonta a las páginas y a las figuras de acción, sino que se traslada a un universo donde es posible asociar a una actriz reconocida de Hollywood con los valores que proyecta el personaje. El estereotipo de juventud, belleza y fragilidad está siendo vencido por el establecimiento de actitudes valerosas e individualistas —la no dependencia de un príncipe o de una alianza matrimonial— y porque la sociedad misma ha reflexionado sobre el rol de la mujer.

En los últimos años, especialmente después del lanzamiento de The princess and the frog (2008), aparece en las carteleras de cine por lo menos un título relacionado con las princesas. En el primer trimestre de 2015 se estrenó la adaptación de Cenicienta y el 28 de mayo veremos en Colombia la edición francesa de La bella y la bestia, dirigida por Christophe Gans, con la que de nuevo se pone los ojos sobre Léa Seydoux, una de las consentidas de la industria luego de que fuera la protagonista de Blue is the warmest color (2013) y de que se convirtiera en un referente de moda.

La actriz, quien comparte el protagónico con Vincent Cassel, no dudó en darle vida a Bella y sucumbir ante los encantos que trae personificar a la que es considerada la más intelectual de las princesas. La historia de la película, que viene siendo la misma de los libros, narra los pormenores de un mercader arruinado que debe exiliarse en el campo con sus seis hijos, entre ellos, Bella, y en el trayecto encuentra un castillo mágico de una Bestia, que lo condena a muerte por haber robado una rosa. Bella, en su afán por salvar a su padre, se ofrece en su lugar y se condena a estar recluida allí durante un largo periodo, en el cual descubre poco a poco su atracción por la Bestia y las ganas que tiene de liberarlo de su maldición.





“Me sentí muy halagada, e inmediatamente me dije que esta era una película para mí. Cuando yo estaba en el rodaje de La Hermana de Úrsula Meier, ya tenía una premonición. Me dije a mí misma que sería bueno adaptar los cuentos de hadas en el cine y me hubiera visto bien en el papel de La Bella Durmiente. Esta idea había hecho su camino en mi cabeza cuando yo aún no había comenzado la película. Fue entonces cuando llegó la propuesta de La bella y la bestia. Leí el guion y acepté de inmediato, además de que sabía que Vincent ya había aceptado… Imagínate a Vincent en el papel de la Bestia, pero lo que me motivó, sobre todo, es que crecí con esta historia. Cuando era pequeña vi la película de Cocteau repetidamente. He leído los cuentos de hadas, vi los dibujos animados de Disney, La Cenicienta, La Bella Durmiente y yo podía identificarlos totalmente”, contó Léa Seydoux en entrevista exclusiva a FUCSIA. “Creo que me sentí más cerca de la Bella Durmiente o Cenicienta. Bella es diferente: ella perdió a su madre y todavía vive con su padre. Incluso hoy en día hay una apreciación por la belleza y la riqueza de la película de Cocteau, donde los efectos especiales son espectaculares, aunque hecha con cosas al azar. De hecho, me sentí a gusto, porque es un mundo al que siempre he pertenecido. Siendo niña, yo era sensible al mensaje que quieren transmitir los cuentos de hadas: la oportunidad de salir de su condición a tomar las riendas de su destino. Para los niños es fantástico, pero nosotros, los adultos, podemos encontrar unas metáforas sensoriales en la psicología de los personajes”.





Y es que con este resurgimiento de las princesas, Disney ha hecho que las estrellas del cine se vinculen a sus proyectos para que estos acercamientos, fieles o no a los clásicos, conquisten otros públicos. Ya no es una cuestión exclusiva de la infancia, sino que los adultos pagan la taquilla por ver a las actrices que han sido un fenómeno y se transforman en protagonistas de la fantasía con vestidos pomposos de cintura estrecha o maquillajes cargados. Bella no solo estará en la piel de Léa Seydoux, también será interpretada por Emma Watson en 2017. La embajadora de la buena voluntad de las mujeres en la ONU, comúnmente conocida por ser Hermione en la saga de Harry Potter, aceptó el mismo papel de Seydoux porque, según lo reconoció en su cuenta oficial de Twitter, “mi yo de 6 años está en las nubes y con el corazón en explosión. Es momento de empezar las lecciones de canto”. La nueva apuesta también le ha dado una participación más amplia a las villanas.

La preferencia de las celebridades por los antagonistas de estas historias les está dando un sello de atracción a las películas. Al desdibujar la tradicional concepción del bueno y el malo, los personajes de Disney están adoptando distintos matices aun a sabiendas de que el final de la trama será prácticamente el que todos conocen. El año pasado, por ejemplo, Meryl Streep estuvo nominada a los Premios Oscar por su papel de La Bruja en Into the Woods, un musical que reunía muchos de los cuentos infantiles en un mismo espacio: el bosque. Angelina Jolie obtuvo críticas favorables por haber interpretado a Maléfica, y Cate Blanchett, por ser La Madrastra de Cenicienta. Antes de ellas, Julia Roberts y Charlize Theron habían sido la madrastra de Blancanieves en películas de 2012, y Helena Bonham Carter había presentado su propia versión de la Reina de Corazones en Alicia en el País de las Maravillas. Aparte de Emma Watson siendo Bella, pronto veremos La Sirenita con la estampa de Sofía Coppola. Con esto, Disney ha abandonado una época turbia y distante de la audiencia para entrar en otra era en la que las grandes actrices son sus princesas. Hoy la fórmula de “felices por siempre” no es la llegada de un príncipe a la historia, sino de la construcción de una mujer, cándida o villana, capaz de mover los corazones de todas las generaciones.

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