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El agridulce sabor de la fama

El agridulce sabor de la fama

Talentosa, millonaria y sensible, con 22 años cumplidos y 13 frente a las cámaras, Emma Watson se siente frágil y temerosa ante nuevas ofertas de trabajo.

Abrumada por la fama, con la misma sensación de orgullo y temor que invade a una persona que mira para abajo después de escalar una notable altura, Emma Watson todavía se estremece viendo su nombre brillar en inmensas letras de neón. Un poco tímida y con un aura de fragilidad que enternece, no se acostumbra al lujo embriagador de su vida, aunque ha crecido en medio de alfombras rojas, hoteles lujosos, ruedas de prensa, entrevistas, sesiones de fotos y nubes de fanáticos.

Su cara ha salido en portadas de revistas de todo el mundo, ha sido la imagen de la casa francesa de alta costura Chanel, “embajadora” de Lancôme y su perfume Midnight Rose, modelo de Burberry, asesora creativa de la marca de moda People Tree; sin embargo se le llenan los ojos de lágrimas cuando le hablan de su biografía no autorizada, como quiera que ella ni siquiera conoce al autor. La irritación por la falta de privacidad y la intromisión en su vida íntima se convierte en furia cuando asegura categóricamente que aunque aparezca su rostro, no es su cuerpo el que anda circulando desnudo en unas fotografías manipuladas que aparecen en internet.

Agobiada a veces por intensas sesiones de trabajo que la han privado de darse gustos como esquiar, jugar tenis o hockey sobre césped, levantarse tarde y tomarse sorbo a sorbo un espumoso White Mocha Latte, o pasar un fin de semana con sus gatos Bubbles y Domino, aprovechando para comerse seis tazones de cereal
de una sola sentada, Emma ha pasado de niña a mujer frente a las cámaras, ganando una fortuna de más de diez millones de libras esterlinas.

Emma Charlotte Duerre Watson nació en París el 15 de abril de 1990
, bajo el signo Aries, hija de los abogados ingleses Jacqueline Luesby y Chris Watson, quienes se divorciaron cuando ella tenía 5 años. Entonces dejó Francia para radicarse en Oxford, Inglaterra, con su madre y su hermano menor, Alex: “Maduré muy temprano a causa del divorcio de mis padres. Tuve que crecer más rápidamente de lo que hubiera querido y con el tiempo me convertí en la mayor de siete hermanos, sumando los hijos de los nuevos matrimonios de mis padres, lo cual realmente me afectó”.

Desde muy pequeña Emma quería ser actriz y actuó en obras de teatro en la escuela privada The Dragon. Por recomendación de su profesora de teatro, a los 9 años audicionó para actuar en la adaptación cinematográfica del best seller de la escritora inglesa J. K. Rowling, Harry Potter y la piedra filosofal. Impresionados por la confianza que la niña tenía en sí misma, los productores la escogieron para representar a Hermione Granger, el cerebrito del trío compuesto por el aprendiz de mago Harry Potter (Daniel Radcliffe) y su fiel amigo Rupert Grint (Ron Weasley).

La película se presentó en 2001, y en la primera semana se convirtió en la más taquillera del año. Emma fue nominada a cinco premios y ganó el de Mejor Interpretación de un Protagonista Juvenil. Al año siguiente, con Harry Potter y la cámara secreta recibió un premio Otto, otorgado por la revista alemana Die Welt.
Durante la filmación de esas dos primeras películas, Emma se enamoró de un compañero de elenco dos años mayor que ella, que interpretaba al villano de cabello platinado Draco Malfoy: “Tom Felton fue mi primer amor. Me sentía tan atraída por él que vivía sufriendo. En ese momento no me atreví a decírselo, pero ahora somos muy buenos amigos y nos reímos al recordarlo. En general los hombres no me invitan a salir porque se sienten intimidados por mi fama. Pero cuando alguien me gusta porque es atento y me hace reír, le digo: ‘Tenemos que salir’. Mis amigos me dicen: ‘¡No puedes hacer eso! Tienes que hacerte la difícil’. Y yo les contesto: ‘¡No, no lo haré! Solamente quiero tener la cita’. Soy terrible para hacerme de rogar porque uno de mis peores defectos es que soy demasiado impaciente”.

Una niña precoz

En 2003, Emma entró a estudiar en la escuela privada femenina Headington, y durante los rodajes, junto con sus dos compañeros de reparto, recibía cinco horas de clases al día con un tutor privado para mantener su rendimiento escolar.

En 2004 se estrenó Harry Potter y el prisionero de Azkaban, y aunque terminó siendo la película menos taquillera de la serie, Emma ganó dos premios Otto y el de la Actuación Juvenil del Año. Luego, al lado de Pierce Brosnan formó parte del jurado que escogió a Los Cineastas Adolescentes del 2004.
Harry Potter y el cáliz de fuego batió récords de taquilla en su primer fin de semana en Estados Unidos y el Reino Unido, con elogios de la crítica por la madurez de los actores infantiles y su conmovedora seriedad. Emma recibió un Otto de bronce y se convirtió en la persona más joven en aparecer en la portada de la revista Teen Vogue.

En 2006, después de obtener su certificado general de educación secundaria, Emma interpretó a Hermione en The Queen´s Handbag (Children’s Party at the Palace), un miniepisodio especial de Harry Potter para celebrar los 80 años de la reina Isabel II de Inglaterra.

Poco después, Emma se tiñó el pelo de rubio para actuar en Ballet Shoes. Su directora, Sandra Goldbacher, comentó: “Es perfecta para interpretar el papel protagónico de Pauline. Desprende un aura de delicadeza que hace que uno quiera mirarla y mirarse en ella una y otra vez”. Por su parte, ella dijo: “Quería volver a estudiar, pero no pude porque adoro esa historia. Pauline está obsesionada con actuar y yo era igual cuando era más pequeña. Soñaba y practicaba frente a los espejos, lloraba, gemía, gritaba y me sentía la reina del drama”. La película recibió críticas negativas, pero los medios confirmaron el nivel de los actores infantiles.

El estreno de Harry Potter y la Orden del Fénix tuvo la cifra récord, a nivel mundial, de 333,7 millones de dólares en taquilla durante su primer fin de semana. Emma ganó el primer National Movie Award a la Mejor Interpretación Femenina, y el de Mejor Actriz en los Nickelodeon Kids’ Choice Awards. El éxito del trío de actores fue mundialmente reconocido y juntos estamparon sus huellas de manos, pies y varitas mágicas frente al Grauman’s Chinese Theatre de Hollywood.

Indecisa acerca de continuar actuando en la serie porque tendría que dedicarle tres años más de su vida, finalmente firmó un contrato comprometiéndose a actuar en las tres películas finales: Harry Potter y el misterio del príncipe, y la primera y segunda parte de Harry Potter y las reliquias de la muerte, a cambio de un salario de dos millones de libras esterlinas por cada una. Simultáneamente, prestó su voz para el personaje de la princesa Pea en la comedia animada El Valiente Despereaux, que se estrenó en diciembre del 2008 en el Reino Unido, Estados Unidos y España.

Al terminar la serie, Emma declaró: “Siento mucho miedo al salir de Potter, pero la gente ha sido tan amable conmigo, Lancôme dice que soy el ícono de una generación, y la revista Glamour, que soy la mejor vestida… Solo espero que pueda ser todo lo que esperan de mí”. Después de actuar en el largometraje británico Mi semana con Marilyn, Emma conoció a George Craig, el cantante principal de la banda One Night Only, y participó con el grupo en el video musical de su canción Say You Don’t Want It.

¿La literatura o la actuación?
Entusiasmada con la idea de ser como cualquier jovencita de su edad, Emma se trasladó a Providence, Rhode Island, para estudiar arte y literatura en la selecta Universidad de Brown. Sin embargo, llegó al campus el 2 de septiembre del 2009 en un helicóptero, una manera bastante inusual de iniciar la vida de una joven común y corriente. Pero días más tarde apareció en su blog una foto suya parada frente a la universidad, con jeans, una chaqueta con gorro de peluche, botas estilo motociclista y libros bajo el brazo, como cualquier universitaria.
El novio que había tenido durante los últimos 18 meses, el financista de 26 años Jay Barrymore, viajó varias veces a visitarla, hasta que la distancia acabó con el romance y los medios empezaron a cotorrear sobre una nueva relación sentimental con Rafael Cebrián, el baterista estrella del grupo de rock español The Monomes, quien estudiaba música y arte dramático en la misma universidad.

Año y medio después de haber entrado a Brown, Emma se retiró arguyendo que la reclamaban sus compromisos actorales, aunque se habló de que había sido intimidada por sus compañeros, pero ella aseguró: “Quería hacer de cuenta que no era tan famosa. Estaba tratando de buscar la normalidad, pero debo aceptar lo que soy, y la posición en la que estoy”.

Entonces le ofrecieron actuar en The Perks of Being a Wallflower, y Emma, de 21 años, agradeció diciendo: “Era la historia que estaba esperando para encaminar mi carrera en una buena dirección”. En el set de grabación conoció a Johnny Simmons, de 24 años, e iniciaron un noviazgo que terminó cuando él se negó a acompañarla al Reino Unido, donde ella se matriculó en la Universidad Worcester, en Oxford. Ahora Emma está saliendo con el estudiante norteamericano Will Adamowicz.

Pronto la veremos como rockera, dirigida por Sofía Coppola, en The Bling Ring, película inspirada en un hecho de la vida real ocurrido en Venice Beach, California, donde una banda de atracadores asaltó las millonarias mansiones de personajes famosos como Lindsay Lohan y Paris Hilton, quienes se enteraron cuando la policía las visitó para devolverles las joyas, el dinero y los valiosos objetos que los ladrones habían sustraído de sus propiedades.

También protagonizará La bella y la bestia (‘Beauty and the Beast’) dirigida por el mexicano Guillermo del Toro, y actuará en Noah (Noé), la versión bíblica del director Darren Aronofsky, al lado de Anthony Hopkins como Matusalén, y Russell Crowe como timonel de la legendaria arca.

Actuar en la era del diluvio parece perfecto para Emma, ya que en medio de su juventud y una vida tan rica en experiencias confiesa: “En algunos sentidos, me siento como si tuviera cien años. En otros, todavía me siento muy joven, ingenua, como si no conociera el mundo en absoluto. He sido muy protegida en algunos aspectos, pero en otros he tenido que enfrentar situaciones y presiones con las que nadie a mi edad debe lidiar”.