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N.Y Paula Mendoza

N.Y Paula Mendoza

La capital del mundo siempre estuvo en la mira de la diseñadora de joyas. Allí presentó su nueva colección inspirada en los íconos internacionales más representativos de la industria de la moda y disponible en la web.

El primer paso que dio Paula Mendoza cuando decidió dedicarse a diseñar joyas fue renunciar a su trabajo, pedir un préstamo al banco y convertirlo en una colección de piedras coloridas que inmediatamente llevó a Estados Unidos y comenzó a vender tienda por tienda. Ese episodio fue hace diez años, y desde entonces la bogotana entró poco a poco en la escena americana de la joyería con sus accesorios esculturales y de grandes dimensiones. Después de una larga temporada en Washington, se lanzó a la conquista de la Gran Manzana, siguiendo el famoso refrán: “Si puedes hacerlo allí, lo harás en cualquier parte”. A pesar de que ya había probado suerte en Nueva York, cuando participó en la convención ENK, una de las ferias internacionales que convoca anualmente al circuito de accesorios, se llevó una gran desilusión, pues con su estand no logró lo que grandes firmas de accesorios hacían para ese momento: vender masivamente sus productos.

Ser una empresaria independiente ha sido uno de los mayores retos de la colombiana, pues desde que pisó suelo norteamericano su negocio ha crecido a pasos agigantados, en comparación con otros artistas que les cuesta mucho trabajo entrar en ese mercado. “Tener un negocio en este país me reta a competir con lo mejor,  así que es un desafío no solo de producción sino de culturas”, afirma orgullosa de su evolución.

Aunque son miles de kilómetros los que separan a la diseñadora de Colombia, su relación con esta tierra es diaria. Su taller, situado en el centro de Bogotá, es la cuna manufacturera de sus joyas y la comunicación con su equipo de producción es cotidiana, de esta forma ellos comprenden su eterna fijación con las piezas esculturales y las ideas que quiere ejecutar desde lejos.

New York, New York, New York
La meta de la joyera desde hace año y medio que se mudó allí fue explorar todos los rincones posibles de esa jungla de concreto y encontrar inspiración. En su residencia en Nolita, el mismo barrio donde viven David Bowie y John Mayer, no ha sido inmune a contagiarse de las extravagancias de Manhattan, y ha dado a luz una colección inspirada en íconos de la moda. New York Icons toma los nombres de figuras como Daphne Guinness, Sofía Coppola, Alexa Chung e Isabella Blow convirtiéndolas en voluptuosas piezas de joyería en oro con incrustaciones de diamantes y esmeraldas*. El alcance de la recién estrenada colección ha sido tal, que la importante firma de cosméticos neoyorquina Maybelline ha usado el brazalete Venuz para su más reciente campaña, que fue publicada en la edición de septiembre pasado de la revista Vogue. Miles de seguidores a través de todas sus redes sociales —Facebook, Twitter, Instagram y Pinterest— se han enamorado del collar apodado como la mujer que inventó el periodismo de moda, Diana Vreeland. Una exótica y estrambótica gargantilla bañada en oro de 24 quilates y pequeñas esmeraldas ha sido una de las piezas más sobresalientes de esta colección de 53 alhajas, que hacen fiel honor a todos los descubrimientos creativos de Paula Mendoza en la ciudad que nunca duerme.

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