Carlos Valenzuela; al interior

Foto: Carolina Martínez R.

Carlos Valenzuela; al interior

Una mañana nos recibió en su almacén, nos mostró cómo trabaja, quienes son sus acompañantes en los días de creación y sobre todo nos abrió las puertas a parte de su mundo interior.


Foto: Carolina Martínez R
 
Conocimos a Daniel, Robinson y Wilson sus colaboradores en diseño, a los dos señores y las tres señoras que le ayudan en el taller donde se finalizan las prendas que Carlos ilustra en sus figurines.

El primer piso de su almacén alberga pocas cosas de su colección, allí más bien hay un pequeño muestrario de lo que más adelante el cliente se puede encontrar. Lo que si está, casi imperceptible, es el amor por la naturaleza, por lo primario y natural. Dos pájaros hacen parte de la vitrina del almacén; revolotean y cantan en medio de zapatos y camisetas que tienen estampada en sus telas la letra V. Muy cerca de ellos, al lado derecho de la escalera, hay un pequeño estanque con pescados naranjas.

Este sonido del agua al correr nos lleva al segundo piso donde Carlos Valenzuela tiene su taller, su laboratorio de diseño y el lugar donde realmente sus clientes tienen acceso a la colección completa, a una forma más intima y tranquila de conocer lo que hace este diseñador. No llegó nadie, era muy temprano, las 10 de la mañana, pero todo estaba dispuesto para el arribo de cualquier visitante. Todo limpio, ordenado, preparado: la música, un suave chillout, el olor a naturaleza y la distribución de los colores. Y no podría ser menos con un arquitecto que por gustos y enseñanzas de la vida emprendió el camino de la creación pero con telas, hilos y patrones.   
 
Si quieres conocer más de Carlos Valenzuela haz click en el video.





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