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Marido y mujer: Dueños del mismo negocio

Revista, 12/5/2008

Organizarse con el dinero en casa es tan primordial como llevar la contabilidad de una empresa. Empiecen ya y armen su propio presupuesto familiar.

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Por: Revista Fucsia
 
No siempre la mejor manera de multiplicar el dinero está en saberlo invertir. La mayoría de veces simplemente se trata de saber organizar las finanzas y al tiempo saber planificarlas. Hacer un presupuesto familiar debería ser una tarea de toda pareja que quiera crecer económicamente y, por supuesto, que tenga metas en común, porque si cada uno maneja la plata a su antojo, será difícil no sólo lograr la armonía, sino que racionalizar el dinero se convertirá para ambos en un dolor de cabeza.
Con papel y lápiz en mano o frente al computador, siéntense los dos a planear el presupuesto de forma justa y equitativa.
“Un presupuesto familiar es un plan de acción dirigido a cumplir una meta, expresada en valores, en un periodo determinado y bajo ciertas condiciones financieras”, explica el contador Gabriel Cruz.

Hacerlo les será de gran utilidad porque podrán controlar las finanzas del hogar, tomar decisiones, minimizar riesgos financieros, controlar los ingresos y los egresos de la casa, lograr buenos resultados en los manejos de excedentes, revisar lo que se está haciendo y cómo se está ejecutando; y lo más importante, cumplir las metas, gracias al ahorro.

La recomendación: hacerlo en familia, para así planificar sobre lo que realmente ingresa y se gasta en casa. “A muchas personas no les gusta que su pareja sepa cuánto ganan y optan por repartir los gastos: ‘usted se hace cargo de esto y yo de lo otro’. No se piensa en función de una sociedad conyugal, donde se tienen responsabilidades, funciones, derechos y se obtienen beneficios mutuos”, opina Cruz.

No es complicado armar un presupuesto en familia, lo que ocurre es que no se tiene la costumbre de hacer seguimiento y control de nuestras finanzas y, por ende, de planificar un ahorro, pues, la mayoría de veces, lo más fácil es ir gastando lo que se va ganando.

El presupuesto consiste sencillamente en hacer una relación de todos los ingresos y los gastos del hogar y, lo más importante, tratar de cumplirlo al máximo, especialmente lo que tiene que ver con los gastos no presupuestados.

Allí estarán consignados varios ítems que, simplemente, son nuestro diario vivir: gastos de alimentación, vivienda, salud, educación, recreación transporte, impuestos, aportes parafiscales, vestuario, etc. Este es un ejemplo:


Ejercicio hecho con base en un salario integral

Presupuesto
Conceptos Mensualidad
Ingresos 6’000.000
Aporte Pensiones 160.000
Aporte Solidaridad 40.000
Aportes EPS 170.000
Celular 150.000
Medicina Prepagada 260.000
Seguro vehículo 100.000
Retención en la fuente 250.000
Seguro de vida 50.000
Total Descuentos Nomina 1’180.000
Ingresos Netos 4’820.000

Gastos en el trabajo
Almuerzos 220.000
Gasolina 260.000
Gastos bancarios 40,000
Gastos varios 150.000
Total Gastos 670.000
Subtotal 4’150.000

Gastos en el hogar
Carnes 200.000
Colegios 800.000
Empleada 600.000
Gastos bancarios 30.000
Imprevistos 100.000
Lavandería 50.000
Mercado frutas y verduras 200.000
Mercado de abarrotes 550.000
Seguro casa 100.000
Servicios públicos 500.000
Total gastos casa 3’130.000
Total excedente 1’020.000

Se debe tener en cuenta que por ser salario integral, en este ingreso se incluyen las prestaciones sociales (Cesantías, Intereses a las cesantías, Prima legal, etc.)


Distribución Excedente
MENSUAL
Ahorro 350.000
Ahorro Pensiones Voluntarias (*) 320.000
Provisión Impuestos casa y carro 150.000
Recreación y deporte 200.000
Total mensual 1’020.000
Este ahorro al año equivale a 12’240.000
(*) Ayuda a disminución de Retención en la Fuente

Este es un ejemplo de una familia de 4 integrantes, con una persona de planta que colabora con los trabajos de la casa, pero cada presupuesto está basado en las necesidades, costumbres y expectativas de cada grupo familiar ya que se puede hacer para unos ingresos altos o bajos.

Cómo rendir la platica

* Infórmense sobre la mejor manera de guardar sus finanzas. Elijan los planes que dan un porcentaje de rentabilidad. Piensen muy bien cuando vayan a asegurar la plata en depósitos a largo plazo, pues no se trata de guardar por guardar y quedar ilíquidos. ¿De dónde van a sacar para las emergencias o las obligaciones diarias?
* No arriesguen el dinero en negocios apresurados o que prometen rentabilidades que no ofrecen en el mercado legal.
* No malgasten el buen dinero que ganan hoy. Sepan darse gusto mesuradamente. La época de vacas gordas son un cuarto de hora que hay que aprovechar y lo mejor es gastar ese dinero en inversiones como finca raíz, donde la plata está segura.
* Estén atentos hacía dónde apuntan los negocios, infórmense, lean y tengan olfato.
* Propónganse entre ambos a ahorrar cada mes, así sea poco.
* “Paga lo que debes y sabrás lo que tienes”, reza el refrán. Pero no sobra advertir que lo mejor es reducir las deudas y el uso de crédito.
* Lo sabio es adecuar los gastos a los ingresos y no los ingresos a los gastos. A la hora de las compras aprovechen las ofertas, los días de descuentos en las cadenas de supermercados, los outlets, etc.

Los niños también se incluyen

Un buen manejo de las finanzas es un ejemplo ideal para los hijos, Fomentarles desde temprano el ahorro y la generosidad, los hará en el futuro personas financieramente estables.

Es preciso enseñarles el valor del dinero en su justa medida:
El ahorro. Designen una pequeña alcancía para que el niño ahorre. Entreguen el cambio del día y diviértanse juntos cuando pongan las monedas en el marrano. Así, aprenderán que la base del ahorro es la constancia. También pueden abrir una cuenta aparte para los hijos y literalmente llevar todas las monedas de la alcancía y consignarlas.

El trabajo. Ideal enseñarles el valor de conseguir las cosas con esfuerzo. Posiblemente para los niños adquirir un juguete con ahorros puede ser una tarea muy larga, ustedes pueden remunerarlo, si compensan su esfuerzo en oficios domésticos. Ello será un ingreso adicional para alcanzar con mayor prontitud el objetivo.

La educación. Los niños deben saber que papá y mamá tienen un fondo para su educación universitaria y que cada mes apartan un dinero para ello. Cuéntenle a su hijo cómo manejan ese portafolio de inversión.

El diálogo. No hagan del tema del dinero un tema tabú. No hablar de las deudas o de las dificultades les dice a los niños que es malo hablar de eso y posiblemente les generará frente a las finanzas un miedo inútil. Permitan que contribuyan con sus inocentes opiniones. Eso hará que en el futuro desarrollen inteligencia financiera.