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Profesión: Sustituta sexual

Foto: Pantherstock

Profesión: Sustituta sexual

En estos días el tema sobre las “sustitutas” o “consejeras sexuales” está en boca de muchas personas, debido al estreno de la próxima película “The Session”, dirigida por Ben Lewin y protagonizada por Helen Hunt.

Los terapeutas sexuales o sexólogos  guían a sus consultantes para ayudarles a afrontar problemas sexuales y mejorar su vida en este ámbito. Sin embargo, algunos consultantes  necesitan algo más que las sesiones de  diálogo: necesitan la práctica.

A estos terapeutas, que incluyen práctica en el proceso psicoterapéutico se les llama sustituta sexual. Muchas personas creen que una sustituta sexual es lo mismo que una  prostituta, pero no es así. Las sustitutas sexuales aparecieron en la década de los setentas en Estados Unidos y hoy trabajan de manera organizada, al menos en los estados en que son más permitidas como Florida, Nueva York, California y Pensilvania. De hecho tienen una asociación de reglas éticas en la labor a cumplir y se trata de la National Professional Surrogates Association (IPSA).

Cheryl Cohen Green, sexóloga de 68 años certificada con más de 20 años de experiencia quien actualmente  trabaja en el Instituto Avanzado de Sexualidad Humana en San Francisco, fue entrevistada en un reconocido programa de radio  en Colombia en el que explicó en qué consiste esta práctica.

En la entrevista explica que las sustitutas sexuales no son prostitutas sino que se trata de una terapeuta, coach o  guía que está entrenada para trabajar con personas que tienen problemas sexuales. Estos problemas se pueden presentar por circunstancias  funcionales o emocionales.

A nivel funcional, en el hombre puede ser la falta de erección, la eyaculación precoz o la eyaculación tardía; en la mujer, el vaginismo, las dispareunias o la anorgasmia.
A nivel emocional,  cuando el consultante no tiene  experiencia en el tema, siente frustración o vergüenza. Probablemente ha tenido malas vivencias, ha sufrido de enfermedades que han afectado su sexualidad o es discapacitado.  

Cohen Green explica que la terapia es un proceso gradual en donde se combinan diferentes técnicas. Comienza con sesiones en las que le enseña al paciente  sobre métodos de relajación y trabaja temas como el de la comunicación y la importancia de aprender a transmitir lo que gusta y lo que no.

Asimismo lo orienta en el desempeño del rol, lo estimula para que sienta y explore su cuerpo y le enseña a utilizar los masajes, entre otras cosas.  A partir de la tercera o cuarta  sesión, se realizan ejercicios de caricias y de besos, seguidas en algunas ocasiones por  ejercicios y prácticas con penetración entre la terapeuta y el consultante. 

Afirma que le enseña a sus consultantes que lo que pueden sentir con ella, emocional y físicamente durante las prácticas, lo pueden sentir con otras personas.  Esto hace que el paciente se sienta más seguro de sí mismo, recupere la  autoconfianza, aprenda a comunicar asertivamente y pierda los temores con respecto a su sexualidad.

Finalmente los pacientes aprenden a sentir su cuerpo consciente, a estar más cómodos en la intimidad física y emocional, aprenden diferentes técnicas de respiración y logran mantener su mente en clave erótica para disfrutar plenamente de su vida sexual. “Es como un entrenamiento para que después salgan al mundo real”, comenta Cohen Green.

Cheryl expone  que  por su consultorio han pasado aproximadamente 900 consultantes de los cuales 850  han tenido relaciones sexuales con ella. Comenta también que es una mujer felizmente casada, con una familia maravillosa. Su esposo y sus hijos respetan totalmente su trabajo y confían en su profesionalismo.

La película que se estrenará próximamente, está basada en un ensayo de Mark O Brien, un poeta paralizado por polio del cuello hasta los pies, que contrató a una sustituta sexual para perder su virginidad.



Si quieres conocer más de la película The Sessions no te pierdas nuestra edición de febrero de Revista FUCSIA