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'Game of Thrones' y la misoginia en las series de televisión

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'Game of Thrones' y la misoginia en las series de televisión Foto: Pinterest

El más reciente capítulo de la exitosa serie causó revuelo por la brutalidad y crueldad que caracteriza una de sus escenas, en la que muestra una violación. Entérate del debate que se ha generado en las redes sociales.

Game of Thrones es una de esas series que genera amor y animadversión a partes iguales. Por tanto no es exenta de las polémicas, que esta vez han vuelto a salpicar a la serie basada en la saga literaria de George R. R. Martin. (Lea también Las Lecciones de las mujeres de Mad Men)

El más reciente capítulo de la serie (el sexto de la quinta temporada), emitido el pasado domingo, sorprendía a todos por lo "explícito y misógino" de su final, como lo han tachado muchos seguidores en las redes sociales. En este (y aquí inicia el spoiler, para quienes todavía no lo hayan visto), la primogénita de la casa Stark, Sansa, contrajo matrimonio con Ramsay Bolton. Un enlace de conveniencia para juntar a las dos familiar y afianzar el poder en el Norte.


Sansa Stark en un capítulo de la serie. Foto: Facebook

Tras la celebración del casamiento, Ramsay conduce a su nueva esposa a la habitación para consumar el enlace. Es entonces cuando el retorcido y violento joven, viola a Sansa. La acción se sucede ante la presencia de un inconsolable y desolado Theon, personaje con el que la joven se crió, al que Ramsay obliga a mirar. 

La crudeza de la escena ha indignado a los seguidores más fieles de la saga. Especialmente a aquellos que se han leído la obra literaria y comparan el capítulo con la historia original. Según estos, la violación es una invención de HBO y nunca sucede en los libros.

Ante el aluvión de críticas, el novelista R. R. Martin ha tenido que salir del paso con una declaración formal en la plataforma Livejournal.com. "¿Cuántos hijos tuvo Escarlata O'Hara? En la novela, tres. En la película, uno. En la vida real, ninguno: es un personaje de ficción y nunca existió. La serie es la serie, los libros son los libros: dos narraciones diferentes de la misma historia. Ha habido diferencias entre las novelas y la serie de televisión desde el primer episodio de la primera temporada. Durante todo este tiempo me he referido al efecto mariposa. Pequeños cambios conducen a mayores cambios que llevan a cambios radicales. HBO tiene 40 horas para la imposible y complicada tarea de adaptar mi (extremadamente) extensa y (excesivamente) compleja obra, con sus diferentes tramas y subtramas, sus giros y sus contradicciones y narradores, puntos de vista y ambigüedades, además de cientos de personajes", ha indicado.

Esta no es la primera vez que la serie de HBO recurre a una violación, en la que la víctima es una mujer, y que, además, no aparece en la obra original para contextualizar la serie. Tal fue el caso de la noche de bodas de Daenerys y Khal Drogo. En la novela, el acto es consentido, en la serie, él abusa de ella.

La cuarta temporada también dio mucho que hablar por incluir un pasaje de violencia sexual contra una mujer que el libro no contenía. En este, Jamie Lannister violaba a su hermana y amante Cersei, delante del cadáver de Joffrey, uno de sus hijos en común. Esa vez, R.R. Martin, también salió a disculparse por la escena. Lee el artículo '¿Somos una sociedad mojigata?'


¿Todo lo vale el rating?

Pero, ¿cuál es límite entre lo que es razonable de emitir cuando se trata de una serie de ficción y lo que es justo censurar por las continuas referencias a actos violentos y humillantes que se generan en su contenido?

"En una época en la los medios de comunicación se hacen eco de cualquier noticia, por escabrosa, humillante, denigrante, cruel que sea, resulta muy difuso establecer esa línea entre lo que se puede mostrar, y lo que no es justificable, más si se trata de una serie de ciencia ficción”, indica el sociólogo Mauro Escalbán.


Jamie Lannister viola a su hermana y amante Cersei en otro capítulo de la serie. Foto: Facebook

En el estudio Violencia y cine: el sabor amargo de una fascinación, Asún Bernárdez, especialista en Semiótica de los Medios de Masas, indaga sobre esta fascinación del séptimo arte (extrapolable, por otro lado al terreno de la televisión), por la difusión de contenido violento, especialmente cuando la violencia se ejerce contra la mujer. Según esta,  “somos culturalmente contradictorios respecto a la violencia. Por un lado, se la rechaza, pero por otro, fascina precisamente por su relación con el poder”.

La docente asegura que vivimos en una cultura que “penaliza, pero también naturaliza la violencia, embelesada por el dinamismo que suponen los actos de violencia”.

La violencia de género se trata en la actualidad desde una nueva perspectiva, indica Bernárdez: “dispersa en las tramas, pero en ellas se dibuja a una mujer que consigue de un modo u otro salir del circulo vicioso de sufrimiento y muerte, consiguiendo así alejarse de los modelos victimistas que han dominado hasta el momento la representación de las mujeres”.

En esta premisa se amparan los defensores de la serie para rechazar a aquellos que la tachan de misógina. Tras consultar a varios seguidores de la misma, muchos de ellos coinciden en afirmar que la violencia es, ciertamente "un tema recurrente, igual que la brutalidad y la humillación, pero afecta por igual a los personajes femeninos y masculinos". Aseguran, asimismo, que las tramas principales descansan en los papeles femeninos,  "en mujeres fuertes que han salido reforzadas de sus tragedias y no claudican ante la victimización o el machismo de la época medieval en la que se desarrolla su personaje".

Lee el artículo '8 razones por la que 'Game of thrones' es una serie feminista'

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