Ellos también tienen sus crisis: cómo mantener a tu pareja/hombre feliz

Lo que ellos quieren

Los hombres también atraviesas por ataques depresivos y momentos de nostalgia, aunque prefieren la soledad y el apoyo de su pareja para descargar sus emociones. (Foto: Thinkstock) Foto: RevistaFucsia.com
Y si lo primero que se te ocurre es “sexo”, estás equivocada. Ellos también tienen sus momentos existenciales, pero...¡momento! Es un hombre. Una vez lo tienes en la mira y lo has atrapado, el problema real ahora se convierte en cómo mantenerlo contento y satisfecho. ¿Qué hacer?
Por: RevistaFucsia.com07/12/2011 00:00:00
Las mujeres no somos las únicas cantaletudas, depresivas y víctimas de un ataque de nervios cuando las cosas no funcionan como debe ser. Ellos también se bajan de nota, atraviesan por crisis emocionales y tienen sus ratos de depresión a causa del trabajo, el hogar, su rendimiento sexual y demás.

No te sientas ofendida cuando no quieran verte, estar contigo o hablar del tema: no siempre eres tú la del problema, y armar videos extremos en tu cabeza no ayudará en nada a la situación. ¿Tu papel? Ayudarlo a tu manera. Esto no sólo le subirá en algo el ánimo, sino que se convierten en pequeñas estrategias para que se enamore de ti, una mujer de verdad que lo apoya y lo entiende, por lo menos, un 90%. Conclusión: sé una buena novia.

•    Ponle atención: Ellos también quieren ser escuchados. Aunque por momentos los hombres sufren del síndrome de atención de un bebé cuando les contamos nuestras “chocoaventuras”, el diálogo y vivir atentas a sus historias, anécdotas diarias y preocupaciones, son más importante de lo que te imaginas. Si bien es el televisor el que pareciera su mejor amigo, para la pareja masculina es vital sentirse escuchado, tener una voz de ánimo. Cuando llegue del trabajo o de visita, recíbelo con entusiasmo, no como si se tratara de tu tío lejano o de la vecina aburrida que anda de ronda. Sonríele, incluso, si se vieron hace apenas unas horas. Escucha atenta lo que te cuenta y dale tu opinión si tiene algún problema. Asentir con la cabeza no es conversar.

•    Identificar qué es importante para él: El valor está en las pequeñas cosas, incluso en eventos como que su equipo de fútbol gane o que le vaya a cambiar la tapicería al carro. Lo que a él le importa, a ti te importa. Valida sus sentimientos con la relevancia que le des al tema, eso demuestra que lo conoces, se crea un lazo íntimo y él se da cuenta de que lo respetas y amas.

•    El lenguaje del cuerpo:
Solo una mujer sabe cuán bien puede hablar con las manos, con movimientos sexies y con actos de ternura. Aquello del “amor de madre” también aplica para tu pareja: no solo fortalece la cercanía y la confianza entre dos personas, sino que te visualiza como tu novia, amante y sobre todo, amiga. Nosotras sabemos lo que es acariciar, consentir y expresar con esos gestos lo que no se dice con palabras. ¿Tuvo un día pesado y el ceño fruncido desde que llegó a casa? Tal vez querrá hablar, tal vez no, así que prepárate para lo segundo. Comparte con él un espacio y deja que las palabras estén de más. Acarícialo, bésalo, abrázalo, hazle un masaje especial y deja que su estrés se salga despacio mientras lo ayudas con cariño pero con la boca cerrada.

•    “Un espacio para ti, uno para mi y otro para los dos”: El conflicto de “debes darle su espacio” es más complejo de lo que parece. A simple vista, atafagarlo con tu compañía o dejarlo suelto como perro sin dueño puede tornarse en tu contra si no manejas bien los momentos propicios. Sin embargo, lo de compartir actividades propias de tu pareja es un sacrificio inevitable si de verdad quieres demostrarte cuánto lo quieres, apoyas y disfrutas de su compañía. Aunque en ocasiones no querrá que te pongas de porrista en una partida de poker con sus amigos, otras tantas tendrá cara de ponqué si lo acompañas de vez en cuando al estadio, si juegan juntos playstation o si lo recoges al trabajo.

•    Déjalo que alardee: Los hombres lo necesitan. Más allá de darle cumplidos todo el tiempo hasta parecer una máquina de piropos, lo mejor es dejarlos que ellos mismos suban su autoestima a punta de autopiropos. La escritora Babits Marty lo ve de la siguiente manera: “Dales un empujoncito y excusas para alardear: haz preguntas y deja claro que estás interesada en lo que es importante para él. Su seguridad lo hará sentirse más cómodo y confiado hacía ti.

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