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El lápiz de Carolina López

Fucsia.co

El lápiz de Carolina López ©Fotografía de Eduardo Hurtado

A los 28 años, está escritora nacida en Armenia empezó a amasar el sueño de convertirse en escritora y hoy, nos muestra su novela mas reciente 'En la punta del lápiz', inspirada en la difícil situación que por enfermedad debió enfrentar su madre.

La pulsión por escribir la traía desde niña. En la adolescencia la atrapó la literatura, en ese momento su relación con las letras se volvió más profunda. La decisión de escribir para crear una obra no la tomó sino hasta llegar a la vida adulta. Hoy es la ganadora del XI Concurso Nacional de Novela y Cuento de la Cámara de Comercio de Medellín y una de las jóvenes promesas de la escritura en Colombia.

Matilde Díaz, el personaje protagónico, está inspirado en su madre y en su enfermedad. Lo que narra, en esa unión de autobiografía y ficción, es la odisea de la hija, de la familia y de la misma madre, por esa situación. Una relación madre-hija que es cómplice, amorosa y que se transforma cuando la angustia llega a romper lo que había. "Cuando tienes una persona que amas mucho y empiezas a sufrir, las cosas con las que hacías resistencia dejan de ser importantes" cuenta la autora.

La novela presenta una historia con un enérgico poder evocativo y un drama íntimo, enternecedor, que les permite a los lectores adentrarse en los eslabones de la condición humana como las relaciones familiares, el desplome y la enfermedad. La novela está contada con tranquilidad, a partir de una narrativa experimental que reúne distintos discursos, desde la propia voz de la autora hasta dibujos, poemas e informes médicos.

"Siendo un tema tan íntimo, tan doloroso, no cae en lo lacrimógeno. Por eso la técnica es experimental, yo la llamo espejo roto. Son fragmentos que después se unen y quedan unas historias hermosas" comenta Reinaldo Spitaletta, jurado del concurso. 

¿Qué la motivó a tomar la decisión de ser escritora?

Supongo que muchos factores me empujaron a tomar la decisión, pero si tuviera que ser más específica, diría que hubo dos eventos que se cruzaron. Por un lado, la llegada de la enfermedad a mi familia: mi mamá empezó a sufrir PSP (Parálisis Nuclear Progresiva), una enfermedad neurológica que la transformó a ella y a todos los que la rodeábamos. Fue una época muy difícil en la que sentía una necesidad infinita de sacarme un dolor que me punzaba por dentro y lo hice a través de la escritura. No fue algo consciente, pero mis diarios y mis escritos fueron monopolizados por este tema. Por otro lado, en aquella época estaba leyendo En busca del tiempo perdido de Marcel Proust. La inmersión en la voz proustiana me contagió de una nostalgia que intentaba rememorar el pasado para comprender el presente, o más bien para resignificarlo. De repente, muchas cosas en mi vida se habían vuelto difíciles y escribir fue la forma que me inventé para luchar. De allí, de esta lucha, nació mi novela.

Cuéntenos un poco sobre esa novela

En la punta del lápiz narra la historia de una madre y su hija, y la complejidad de sus relaciones. Son mujeres que pertenecen a dos generaciones con ideas, sueños y modos de entender la vida tan distintos que parecen irreconciliables, razón por la cual se genera una tensión y choque constante entre ambas. En esta historia la enfermedad es una presencia con la que todos los personajes tienen que aprender a convivir. La escritura ocupa un lugar revelador y cómplice, tanto para uno de los personajes como para el lector. Se trata de una novela con un alto componente autobiográfico. 

Es una obra muy corta, escrita con una narrativa ágil y fragmentaria que se deja leer por un público muy amplio. Es una novela que habla de la vida, de las relaciones entre seres humanos.


¿Cuáles fueron sus apuestas en esta obra? ¿Cree haberlas cumplido?

Creo que hay varios niveles en esa pregunta, porque creo que se mezclan mis apuestas vitales y mis apuestas literarias que, si bien están ligadas, también tienen sus particularidades.

En cuanto a lo literario, mi apuesta consistía en lograr escribir una novela sin renunciar a mi naturaleza como creadora. Soy fragmentaria, desordenada e intuitiva en mi escritura. Además, necesito el diálogo entre lenguajes para crear: no me basta con la letra. Por último, me interesa acercar la literatura a la gente común, llevar el arte de las letras al ámbito de lo cotidiano. Yo creo que En la punta del lápiz logra condensar estos elementos de una manera sencilla y fresca. 

En cuanto a mis apuestas vitales, por una parte se trataba de hacerle un libro a mi mamá, de regalarle un pedazo de ella desde la mirada de su hija. En ese sentido me queda el vacío de que mi madre no pudo ver la novela terminada debido a su muerte. Sin embargo, me consuela saber que ella nacerá en cada lector que lea En la punta del lápiz. Así que se la novela se convirtió en una forma de mantenerla viva, es mi regalo póstumo, mi homenaje a la gran mujer que fue. 

Por otra parte, y este asunto es fundamental, como lectora llegó un momento (tardío) en el que me encontré con autoras. Sólo hasta ese momento fui consciente de los reducidos espacios de lo femenino que había en la literatura. Esto no sólo tiene que ver con que quien escriba sea hombre o mujer, me refiero más bien a la posibilidad de encontrar el sentir de una mujer en los libros, así como sus cotidianidades y puntos de vista, sus dramas, sus sueños, sus diversos modos de ser. Es curioso porque aunque estamos saturados de imágenes de mujeres, las narrativas que las enmarcan son realmente pobres y escasas. Yo quería ir más allá de los dramas telenovelescos de los que estamos plagados en Colombia, los cuales nos encasillan en un rol que para nada refleja la complejidad de lo femenino. Pues bien, mi novela ofrece esa posibilidad a los lectores sin ser en absoluto una novela de género. Pero es, indudablemente, una obra escrita por una mujer, en ningún caso quise ocultar ese hecho, y creo que eso se siente. Pero, en fin, serán los lectores quienes juzguen.

Que En la punta del lápiz esté hoy publicada y pueda llegar a las manos de muchos lectores es un gran paso que me confirma el cumplimiento de estas metas y que me compromete aún más con mi oficio de escritora.


Háblenos un poco del proceso de publicación  y dónde se puede conseguir la novela.

En 2013 fui ganadora del XI Concurso Nacional de Novela y Cuento de la Cámara de Comercio de Medellín. Parte del premio consistía en imprimir la primera edición de En la punta del lápiz. Los ejemplares no son comercializables, así que quienes quieran leerla pueden buscar la versión digital (si quiere leer la novela de click aquí). Espero que para finales de este año tenga ya una editorial que quiera trabajar en la segunda edición. Hasta ahora empiezo este proceso porque hasta diciembre de 2014 va la cesión de derechos que hice con motivo del premio.

¿Qué viene, en qué proyectos está trabajando actualmente?

Publico textos cortos y variados en mi blog www.letraypalabra.wordpress.com. Desde el año pasado vengo trabajando en un libro de cuentos y en una novela digital. La novela ocupa la mayor parte de mi tiempo en la actualidad. En diciembre empecé la primera fase de este proyecto de novela en una residencia artística que obtuve con el Plan de Estímulos del Ministerio de Cultura 2013. 

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