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Lecciones de Seducción

Lecciones de Seducción Mujer elegante, foto: Thinkstock

Queremos dominar el arte de seducir. La reconocida psicóloga chilena, Pilar Sordo, nos invita a practicar 12 lecciones de seducción. Haz clic aquí

Por RevistaFucsia.com

Estás almorzando un domingo con tu mejor amiga en uno de tus restaurantes favoritos. Generalmente no te bañas los domingos porque te quedas en casa y nadie va a verte (te parece una pérdida de tiempo peinarte y maquillarte en esos días en que sólo te apareces por la calle para comprar la leche del desayuno), pero en esta ocasión, teniendo en cuenta el lugar al que vas, decides ponerte tus mejores botas, tus jeans y aretes preferidos. Te depilaste las cejas, te hiciste un manicure y llevas tu perfume preferido en la cartera. Uno nunca sabe. Sin embargo, ¿Llevas tu mejor ropa interior? Probablemente no. Es domingo, es de día, y debes trabajar el lunes temprano. Es completamente improbable que alguien vaya a ver la ropa interior que compraste para esa última cita… y que ni siquiera estrenaste. Por fuera pareces una princesa, pero quien pudiera ver esa ropa interior vieja que llevas por debajo se llevaría otra impresión tuya… Sin embargo no importa, porque sólo la estás viendo tú.

Con esta alusión a la ropa interior inicia el más reciente trabajo de la psicóloga chilena Pilar Sordo, ‘Lecciones de Seducción’, quien se vale de este ejemplo, del modo en que las mujeres centroamericanas usamos la ropa interior, para explicar cómo el arte de la seducción viene de adentro hacia afuera, y empieza a partir de querernos a nosotras mismas, de autoconsentirnos, autocuidarnos y autoseducirnos. Pilar explica que en la medida en que conozcamos nuestra sexualidad, es decir, a nosotros como seres humanos y a nuestra capacidad para darnos a través del cuerpo, valorando nuestro género y sintiéndonos orgullosas de él, podemos aceptarnos y querernos. El libro consiste en doce lecciones, correspondientes a los 12 meses del año. Comienza a leerlo y ve a comprar ropa interior nueva. Como aconseja Pilar, sedúcete a ti misma y así podrás seducir a los demás.

Aquí algunos Tips para convertirnos en Grandes Seductoras
- Conócete a ti misma.
Después de autoconocernos y atravesar un proceso de autoaceptación de lo positivo, de lo negativo y de lo que queremos cambiar de nosotras, viene el proceso de autoestima, potencializando nuestras cualidades e inhibiendo los aspectos negativos que podemos tener. Así podrás quererte con eso que aceptaste de ti misma, y en esa medida te van a querer los demás.
- Organiza tu closet. Revisa tu ropa, saca lo que no te pones y mídete cosas que no usas desde hace tiempo, pueden estar nuevamente de moda o ir a la perfección con los nuevos tacones rojos que compraste. Mira la ropa interior, mira que se sigue usando, que está viejo, y que tienes ganas de cambiar. Así podrás diseñar un esquema de cómo quisieras dibujar este perfil nuevo de autoseducción para ser depositado en el otro.
- Mírate en el espejo. Hazlo desnuda, evalúa si necesita algo de cuidado, acepta lo que no se puede cambiar y establece pautas de trabajo con todos los aspectos que sí se pueden modificar. Mírate al espejo y observa más allá: ‘Embriágate, con tu historia, con tus arrugas, con tus curvas y con las que no lo son tanto. Acéptate, quiérete y muéstrate al otro. Si no hay otro, no hagas este trabajo pensando en cuándo llegará sino como un regalo de autoconocimiento’. Si no te gustó lo que viste es importante que entiendas que desde todo tipo de cuerpo, con cualquier forma, peso o configuración, se puede seducir y sentirse seducido. Desde lo que eres, eres amada por otro.
- Cuídate y arréglate. Muchas veces nos descuidamos, ya sea porque estamos solas, deprimidas, o simplemente porque sí. Por ejemplo, a veces no nos importa usar ropa interior vieja o rota (si buscas en tú closet es muy probable que tengas un brasier de hace más de 5 años), porque sólo lo vemos nosotras. Así pasa también con la depilación o con la ropa que usamos en casa. Muchas veces esperamos para depilarnos cuando tenemos una cita o nos vamos de paseo, y cuando estamos en casa y nadie nos ve, optamos por usar esa sudadera rosada, motosa y rota, pero que nos parece comodísima. ‘Una cosa es vestirse con ropa cómoda, acorde con lo que estamos viviendo, y otra es darle cabida a lo más bajo del closet: prendas descuidadas, rotas o viejas. Se debe recordar que se seduce en todo momento’.
- Regálate cosas. Para lograr autoseducirte, es el momento de pensar en adquirir unas prendas para renovar tu armario. Si no tienes recursos económicos para hacerlo no importa. Lo que sí debes es considerar dentro de tus objetivos el ir poco a poco haciéndote regalitos que te permitan tener una mayor seguridad, confianza y sobre todo, alegría. No debe pasar una semana sin tener la posibilidad de hacerte un regalo, que no tiene que ser comprado. Sólo debes posibilitar la sensación de que hubo una autoseducción en el proceso de autocrecimiento interior.
- La seducción no siempre tiene objetivos en otro. El concepto de amor universal trasciende al mundo de la pareja y, por lo tanto, la seducción no debe estar enfocada a otro visible, sino más bien tiene que ser vivida como una actitud general frente a la vida. ‘Nada tiene que ver con estar gordo o flaco, con tener mucho o poco cabello, o con acomodarse con los modelos que el mundo vende como bellos. La apreciación es tan particular y privada que se hace casi mágico lo que el otro me produce con su actitud’. Por eso, descubre dónde seduces y cómo, en qué roles, aparte de la pareja, seduces todo el día y con qué atributos.
- Si exiges o cumples, no seduces. Esto hace referencia a dos tipos de mujeres y a sus conductas en la vida íntima. Una de ellas es la mujer que asume que tiene que cumplir con la pareja, por lo que tiende a ser sumisa en la apariencia y tiene miedo a que el hombre sea infiel si no hace bien su ‘tarea’. Por lo tanto, ella no se siente compenetrada con el otro y lo ve lejano e irrespetuoso. Como resultado ella no seduce con su actitud de cumplir con lo que ella siente como su ‘deber’. El otro caso es la mujer que exige. Es el caso de la mujer independiente que dice no necesitar pareja y ejerce todo su control para que las cosas se hagan como ella dice. Ella tampoco seduce, pues el hombre se siente acogido con este tipo de relación. ‘Si bien puede ser muy atractivo tener una mujer tan activa e interesante, a corto andar, el siente que se inhibe y que no puede adoptar conductas que le permitan desarrollar su masculinidad en total magnitud’.

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