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¿Por qué los hombres las prefieren cabronas?

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¿Por qué los hombres las prefieren cabronas? Foto: Thinkstock

¿Estás cansada de ser 'la niña buena'? ¿Te preguntas por qué si lo das TODO, no logras que él se enamore enloquecidamente de ti? Amiga mía, lo que tienes es que ser una 'cabrona', y cualquier hombre caerá rendido a tu pies. Aprende cómo llevar la sartén por el mango.

Y no, no hablamos de convertirte en una figura digna de cualquier telenovela mexicana: una mujer mala de ceja levantada, diabólica hasta cada fibra de su ser. Así no funciona la cosa, estamos en la vida real donde lo que buscamos es tener las riendas de nuestros sentimientos y relaciones afectivas que por momentos se tornan en un karma. Hablamos de una figura femenina decidida y fuerte, segura de lo que tiene y lo que quiere tener, entregada a sí misma y no a los demás. Una “cabrona” con todas las de la ley.

Haz recurrido a todas los medios (que terminan convirtiéndose en artillería propia de una guerra que parece no acabar nunca), pero nada funciona para que el hombre que quieres se fije en ti o para que tu relación sea estable y no tengas la sensación de que con el pasar de los días, él parece sentir menos cosas lindas por ti. ¿Quieres ser demasiado buena o que te respeten? Tú eliges si debes comportarte como mártir y necesitada para ser feliz. Pautas que la escritora Sherry Argov (autora del libro ¿Por qué los hombres aman a las cabronas?) y RevistaFucsia.com tienen para que halles la auto aceptación y que un hombre no esté enamorado: enloquezca por ti.

Chica buena vs “La cabrona”
No te sorprendas si un hombre no te trata de igual y hace uso de su arma machista cuando de relaciones se trata. En muchas ocasiones, la mujer es la que propicia esa conducta al sentirse inferior y carente de atención: “Necesito un hombre que me cuide”, “me encanta que me protejas”, “¡Ábreme la puerta como un todo un caballero!”, o una de las peores si de repetición se trata: “¿Es que caso ya no me quieres?”.

Les hacemos creer que la posición de hombre los hace superiores y los convierte en personas autoritarias, y a nosotras, en dependientes. No se trata de andar a la defensiva y no esperar los detalles románticos que avivan una relación: el objetivo es que no estén por encima de nosotras, que se den cuenta que tanto sin como con ellos, podemos estar perfectamente bien. Claro: a un hombre nunca va dejar de gustarle ser el que da órdenes y ser esencial para tu existencia, pero de ahí a que amen enloquecidamente a una mujer necesitada…eso no pasará jamás.

Una cabrona nueva y mejorada no tiene que ser algo malo. Hazlo bien, sin perder lo mejor de ti y sin convertirte en una rival. ¿Eres una chica buena o una cabrona?

1. Chica demasiado buena intenta convencer a un hombre dándole lo que quiere todo el tiempo. Hace pucheros o se enojará si no lo logra. Cabrona no endulza las cosas; va directa al grano sobre lo que quiere y espera, cómo su hombre debe tratarla.
2. Chica demasiado buena habla de su niña interior y hace parecer su actitud infantil como una cualidad. Cabrona es una mujer adulta, poco o nada hay aniñado en ella. Su filosofía es “sin tonterías”.
3. Chica demasiado buena llora si su pareja la lastima emocionalmente hasta que el sentimiento de culpa hace que él le pida perdón. Cabrona se retira y deja que el silencio hable por ella, se comunicará cuando esté lista, sin desbordar su ira contenida: deja claro que no va a volver a suceder lo que fue la causa de su disgusto. Si vuelve a pasar, ella no estará allí para soportarlo.
4. Chica demasiado buena se dice a sí misma: “él no lo decía en serio”, e inventa excusas para cuando su pareja se comporta mal. Cabrona se da cuenta cuando él le falta al respeto y llama su atención de inmediato, haciéndose sin sentir.
5. Chica demasiado buena se esfuerza por hacer las cosas para complacer a un hombre. Le gusta todo lo que a él le gusta, aprueba todo lo que dice e incluso hace cosas que la hacen sentir incómoda, solo porque él esté feliz. Cabrona no hace nada con lo que no se sienta cómoda, y se lo dirá a él. Está con su pareja a un mismo nivel.

Una cabrona de verdad es…

Una mujer poderosa.
No se obsesiona por la opinión de alguien más.
No vive bajo los estándares de los demás, vive bajo los suyos propios.
Es exitosa.
Su vida no gira en torno a su apariencia física: busca tener una actitud positiva más que una fachada estética perfecta.
No se deja conquistar con el primer ramo de rosas. No cede en todo y hace que su pareja sienta la necesidad de estar conquistándola todo el tiempo, él siente que no lo ha logrado por completo y se esforzará siempre.
Está de igual a igual con su pareja, sin perder su feminidad y encanto.
Inspira respeto y admiración.
Es femenina pero frentera.
Es decidida.
Es firme en sus posiciones.
Se aprueba a sí misma, no necesita la aprobación de los demás, y mucho menos, de su pareja.
Es irreverente sin llegar a ser pretenciosa o fastidiosa.
No se deja influenciar por los medios de comunicación y los estándares de belleza ideal que proponen.

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