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Curso de paz para exguerrilleras colombianas

Un grupo de 34 exguerrilleras colombianas encarceladas se graduaron del primer curso oficial para su resocialización, destinado a excombatientes que hayan decidido dejar las armas a cambio beneficios legales.



Tras una formación de 10 meses en temas jurídicos, de derechos humanos y emprendimiento, recibiendo paralelamente asistencia psicológica, 34 mujeres exintegrantes de guerrillas de izquierda, internas en una prisión de mediana seguridad en el municipio de Chiquinquirá, fueron las primeras graduadas de este programa del Ministerio de Justicia que aspira a la reconciliación.

"Es nuestro deseo pedir perdón a la sociedad por los daños causados y ante todo demostrar que hemos dejado atrás diferencias injustificables", dijo ante un auditorio en ese centro penitenciario Lady Eusse, una de las beneficiadas del curso.

Se trata de la primera formación de este tipo para quienes se acogieron a la Ley 975 de 2005 de Justicia y Paz, creada inicialmente para beneficiar a paramilitares de derecha que se desmovilizaron masivamente durante el primer gobierno de Álvaro Uribe, pero que aplica para los desmovilizados de todos los grupos armados que han participado en el longevo conflicto armado colombiano.

El Estado "debe buscar mecanismos que le permitan a las personas sentenciadas integrarse a la vida en sociedad después de saldar sus cuentas con la justicia", afirmó en el evento el ministro de Justicia, Yesid Reyes.

"De lo contrario, no habrá servido de nada ni la retaliación propia de la sanción penal ni sus propósitos preventivos", insistió el funcionario, quien destacó que el programa se adelanta en varias cárceles de Colombia, aunque éste es el primer grupo que lo finaliza con éxito. (Lea también Día Nacional de Mujeres víctimas de la violencia)

La ley de Justicia y Paz contempla una pena máxima de ocho años de prisión para quienes hayan decidido dejar las armas voluntariamente, a cambio de cumplir con requisitos de verdad y reparación.

Antes de este proyecto, la Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), ya adelantaba el proceso para la reinserción de excombatientes de grupos armados ilegales.

Sin embargo, es la primera vez que una política de este tipo trabaja con los desmovilizados dentro de las mismas cárceles donde cumplen condena, indicó una fuente del ministerio a la AFP.
Las cifras dan cuenta de que en Colombia, cada hora, seis mujeres son víctimas de algún tipo de violencia, como violación, discriminación, muerte a manos de su pareja o asesinato. "Con su ejemplo están abriendo camino para que muchos más avancen por esta senda y con su ayuda nos permitan consolidar una verdadera política pública de resocialización que nos ayude a cimentar la paz", agregó Reyes en un discurso a las internas.

-Grupo poblacional más violentado-

Las mujeres son el grupo poblacional más violentado durante los 50 años del conflicto armado colombiano.


Entre 2001 y 2009 màs de 480 mil mujeres fueron víctimas de algún tipo de violencia en Colombia, según datos de la ONG Oxfam. Pero ahí no queda el tema. La legislación parece no favorecer a la mujer. Pese a que 139 constituciones de países y territorios tienen consagrada la igualdad de género, las mujeres tienen aún diferencias marcadas incluso para el acceso a la justicia. (Lea también 1 de cada 4 colombianas es víctima de violencia de género)

Sin duda, el conflicto armado colombiano –y por qué no un posible postconflicto- debe incluir a las mujeres en la toma de decisiones, pero también en los ámbitos de reparación y justicia a mujeres, cuyos cuerpos se volvieron un botín de guerra por cuenta de violaciones, embarazos y abortos forzados, prostitución forzada, asesinatos por “cuentas de cobro”, entre otros vejámenes.