COMENTARIOS

Los expertos explican cuáles son las ventajas de las relaciones a distancia, cómo hacer para que funcionen y quiénes definitivamente no son aptos para ellas.

El psicoterapeuta de pareja José Alonso Peña nunca va a olvidar la frase que su esposa le dijo cuando apenas eran novios y ella tuvo que irse a estudiar a otro país: “Si me vas a extrañar, extráñame bonito”. Confiesa que esa fue la primera lección que aprendió a los golpes acerca de los amores de lejos. “Duramos un año separados y al principio yo era muy intenso y vivía haciéndole reclamos. Afortunadamente superamos la prueba”.

Aquella experiencia de su adolescencia, sumada a lo que ha observado en su profesión, le enseñó que las relaciones a distancia tienen un lado bueno: “El hecho de estar separados por largos periodos aumenta la ilusión de estar juntos. Un precepto básico de la seducción es que a menor disponibilidad más atractivos resultan los individuos”.

De hecho, aunque el 56,6 por ciento de las personas no le apuestan a la supervivencia de este tipo de uniones y cargan con el estigma de ser “de pendejos”, un estudio publicado en el Journal of Communication determinó que quienes las practican desarrollan lazos incluso más fuertes que los que se ven día a día. La explicación es que se esfuerzan más por demostrarse el afecto y vivir su intimidad, por ende sus conversaciones tienden a ser más largas, en especial cuando se reencuentran, y comparten mucho de sus sentimientos y pensamientos.

En ese sentido, para el especialista, uno de los beneficios que deben aprovechar los enamorados que tengan de por medios varios kilómetros es su creatividad a la hora de establecer contacto, explorar nuevas formas: “A distancia, uno se las ingenia para comunicarse de distintas maneras y se idea varias estrategias para expresarse. En esas circunstancias se tiene la oportunidad de probar que el vínculo no solo se construye mediante el contacto físico, pese a que este es muy importante. En la época en que viví esta situación, era muy duro porque cada llamada salía carísima y tocaba recurrir al correo electrónico hasta para tener una discusión. Pero con las nuevas tecnologías los límites se rompieron”.

Las investigaciones apuntan a que en estos romances hay grados más altos de idealización, lo que puede llegar a ser peligroso. Sin embargo, si bien no es saludable ser poco realista, el lado positivo de este asunto es que cierta dosis de “color de rosa” ayuda a tener una mejor percepción de la relación. “Existe el efecto ‘luna de miel’. Los momentos que se tienen en pareja, por sencillos que sean, se disfrutan como grandes aventuras”. Si estas no son razones suficientes para convencer a los incrédulos, Peña agrega que la ventaja más poderosa de los amores de lejos es que sirven para entrenar la individualidad, “así sea a la fuerza. Eso de que ‘tú y yo vamos a ser uno solo’ es un mito establecido por nuestro lenguaje romántico cultural. Es indispensable que cada quien se concentre en sí mismo, amplíe su círculo de amigos, y continúe haciendo lo que más le guste. De lo contrario se corre el riesgo de volverse aburrido y es precisamente la individualidad lo que hizo que una persona se enamorara de la otra”.

Los estudiosos del tema advierten que no cualquiera es apto para los amores de lejos. Hay que considerar factores como la logística para planear los encuentros, que además acarrean gastos. Según una investigación de la Universidad Purdue, la personalidad influye, y aquellos caracterizados por un estilo de apego inseguro se sentirán vulnerables: “El ejercicio de la confianza es más fuerte. Por eso los celosos quizá no salgan bien librados al intentar esas relaciones a distancia. Tampoco lo son para aquellos que le dan prioridad al contacto físico y a la cantidad de tiempo que deben pasar juntos. Si uno no está hecho para eso y va a estar intranquilo, es válido decir que no”, aclara Peña, quien opina que la lejanía ofrece más reto entre los 25 y los 35 años, “pues es la temporada en la que se está creando el proyecto de vida y surgen muchos cuestionamientos, pues algunos desean tener nuevas experiencias, más cuando pisan tierras ajenas”.

Así mismo, la terapista de familia Megan Bearce, autora del libro Super Commuter Couples: Staying Together When a Job Keeps You Apart, considera que “cuanto más tiempo lleve unida una pareja, mayores probabilidades tendrá de superar la separación forzosa“. Sin embargo, afirma que si esta es muy prolongada y no se le vislumbra un final, puede ser muy duro sostenerla. “Si uno de los dos es piloto o militar y es parte de su trabajo estar fuera de casa por largos periodos, es importante hacerse preguntas como: ‘¿Cuáles son los beneficios de la situación?’, ‘¿amo a esta persona lo suficiente como para encontrar la forma de que esto funcione?’”. Curiosamente no faltan los que dicen que la distancia no es tan difícil y que a veces lo peor ocurre al volver a estar juntos: “Sobre todo cuando hay hijos. Quien se queda en casa ha establecido ciertas normas y rutinas que el otro en ocasiones puede llegar a interrumpir porque su estilo es diferente o porque no está al tanto de los pormenores del hogar”.

La buena noticia es que un reciente análisis, realizado por investigadores de la Universidad de Queen, reveló que los estereotipos negativos que acompañan esta clase de romances no son del todo reales: “Cuando se trata de problemas de pareja hay factores más decisivos que la distancia”, comentó a FUCSIA Emma Dargie, una de las autoras del trabajo. “Esperábamos que aquellos que viven estas condiciones reportaran unos índices de calidad más pobres pero no encontramos ese patrón”. Variables como el compromiso y la satisfacción sexual no presentan diferencias al compararlas con las de los vínculos cercanos geográficamente. Por eso, Peña asegura que la clave está en quitarles a estos amores el rótulo “de lejos”: “Son simplemente relaciones de pareja y como tal tienen sus retos... como todas”.

Decálogo de la lejanía

1. Sean creativos. Aunque es imperativo en todas las relaciones, las parejas que están separadas deben ingeniarse la forma de estar conectadas pese a la separación física. El incremento de los amores de lejos se debe en parte al avance de la tecnología. ¿Qué tal organizar cenas juntos vía Skype o una noche de cine al sincronizar la misma película en Netflix?

2. No evadan los temas pendientes. Por temor a arruinar el fin de semana que tienen con su ser querido, hay personas que optan por dejar pasar ciertos asuntos incómodos. El silencio es más dañino y no ayuda a avanzar.

3. Pero que no se les vaya la mano criticando. Lo importante es aprender a discutir bien: hay que evitar traer situaciones del pasado al momento presente si lo que se busca es aprovechar el tiempo al máximo. “Si uno le pide ayuda al otro en alguna tarea del hogar, debe dejar que este lo haga a su manera. No puedo contar las veces que he oído a parejas pelear por la manera ‘correcta’ de lavar los platos”, expresa la terapista Megan Bearce.

4. Exploren el erotismo. Se cree erróneamente que la sexualidad solo está ligada al tacto. Pero puede vivirse a través del lenguaje, una foto provocativa o durante una videollamada apasionada. El coqueteo y la conquista tienen que ser constantes pues no hay que dar la relación por sentada. El riesgo que trae consigo la lejanía a veces motiva más.

5. Establezcan rutinas. Así como las relaciones de cerca funcionan con la llamada del mediodía, quienes se encuentran a kilómetros de distancia saben lo necesario que es permanecer en contacto y realizarse visitas periódicamente. Una recomendación: dejar el celular de lado cuando estén juntos.

6. Díganle adiós a la intensidad. No hay que esperar recibir información minuciosa de cada paso que da la pareja. Para algunas personas es útil contar lo que sucedió en el día cuando este finalice y las que tienen menos oportunidades de comunicarse pueden llevar un diario para compartirlo cuando encuentren el instante adecuado.

7. Tampoco se vayan al extremo opuesto. En estas circunstancias es crucial la consideración, anticipar al otro sobre planes que tengan que ver con desconectarse durante varios días. “Que se noten las ganas. Es un error pensar en meterle toda la energía a la relación solo cuando se reúnan”, asegura el psicoterapeuta José Alonso Peña.

8. No se encierren a esperar al otro. Cada uno tiene su espacio y debe ser respetado.

9. Absténganse de involucrar a terceros. En momentos de dificultad, por ejemplo, evite acudir a mediadores: ni la cuñada, ni los primos, ni los vecinos están para ser bombardeados con emails. Que esas personas solo apoyen en caso de que quiera darle una sorpresa a su pareja. Escudriñar a todos los amigos que tiene en Facebook en labor de espionaje también está prohibido.

10. Apaguen la videocasetera. Peña explica que es fácil malinterpretar un mensaje de texto, y que aun con tecnología es posible que la comunicación sea fragmentada. “No se arme películas en su cabeza. No suponga nada, ni empiece a juzgar antes de hablar con la otra persona. Es clave confiar en que ambos van a honrar el acuerdo que hicieron de estar juntos”.

Apps que acortan distancias

Skype, Snapchat y Facetime son los cupidos preferidos de las relaciones de lejos. Pero existen muchas más aplicaciones para conectar parejas a un nivel emocional y hasta sexual.

Para estar cerca

Avocado es una de las aplicaciones más populares en la comunidad de parejas a distancia porque las mantiene conectadas: si el usuario se pone el teléfono sobre el pecho enviará un abrazo a su persona amada. Otro de sus atractivos es que avisa si la batería de ese ser especial se está agotando para no ser víctima de la paranoia cuando no conteste los mensajes. Algunas apps como Between y Without comentan cómo es el clima en la región en la que se encuentra cada uno. Y para los que no quieren perder ningún recuerdo especial de su historia de amor, las hay como Twyxt y Couple que se encargan de hacer esa tarea y que también generan la sensación de que los enamorados se están tocando.

Para la intimidad

Sentir al otro en la distancia es una de las conquistas de la tecnología. Hoy existen relojes que envían las propias palpitaciones a la pareja, lámparas que imitan el color del cielo bajo el que camina y almohadas que indican cuando se va a dormir. También está We-Connect, aplicación que funciona con un juguete sexual que se controla desde el móvil. Con solo tocar la pantalla se ajusta la intensidad de la experiencia con el vibrador, que puede ser acompañada por un chat o imágenes. Y para tener la tranquilidad de que las videollamadas ardientes serán ciento por ciento privadas hay apps de gran seguridad como Gruveo.

Para entretenerse

Pasar tiempo juntos es posible en la distancia gracias a aplicaciones como Rabbit que invita a los amantes a ver películas, videos y escuchar música como si estuvieran compartiendo el sofá.

Para ser detallistas

Cada vez que alguien tenga un gesto especial con su pareja, Kouply lo premiará con puntos. Otras herramientas como Telegram Stop, Cartolina y Touchnote, permiten a los románticos crear tarjetas que serán enviadas en versiones físicas.

Para aumentar la emoción

La cuenta regresiva hace que el reencuentro se sienta más cercano, y para llevarla está Dreamdays. Cuando solo faltan horas o minutos para volverse a ver, quien se encuentre en tierra firme puede seguir la ruta del avión que tomó su persona favorita en Flight Radar 24. Si se trata de organizar su vida en pareja pueden recurrir a Simply Us que sincroniza agendas y reduce el estrés de que algo se olvide.

Más información:

Megan Bearce

www.meganbearce.com

José Alonso Peña Herrera,

cel.: (318) 348 4979.

www.facebook.com/drphyloel

También le puede interesar

COMENTARIOS

Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los internautas y no reflejan la opinión de Publicaciones Semana. Nos reservamos el derecho de eliminar discrecionalmente aquellos que se consideren no pertinentes.
Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.