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Dominik Zurlinden

Dominik Zurlinden

Sus pasiones están coloreadas de azul índigo y viaja por el mundo analizando jeans que van desde los 10 hasta los 10.000 dólares. El dénim es un universo cada vez más coplejo, por eso nos adentramos de la mano del gerente de ventas de la marca holandesa GStar en este mundo de moda.


Ámsterdam, capital del dénim


A pesar de que a lo largo de la historia fue Estados Unidos el lugar en donde se erigieron las más tradicionales marcas de jean, en las últimas décadas Ámsterdam se ha convertido en el nuevo epicentro global del dénim. Tanto que incluso el Ministerio de Turismo de Holanda ha creado los Amsterdam Denim Days, que reúnen a los grandes jugadores de la industria. En esta ciudad, en donde están basadas marcas como Pepe Jeans London, Tommy Hilfiger, Levi’s y Denham, nació G-Star hace 25 años.

En los años 80

Todos los jeans lucían un poco igual, bota recta, poco lavado, una silueta unificada. Existía entonces un gran espacio en el mercado para marcas que quisieran llevarlo a otros niveles, que pensaran incluso que el dénim podría convertirse en un producto de lujo. Justamente Jos Van Tilburg quiso bautizar su marca en honor a ese gran espacio de mercado desatendido, y usando la palabra que en ingles denota ‘espacio’, le puso Gap Star, que luego redujo a GStar para internacionalizar la compañía.

Las tres dimensiones de un jean

Para lograr más flexibilidad en los jeans y un mejor acople al cuerpo, la marca desarrolló un atelier con expertos patronistas que se entregaron a la tarea de crea jeans, no con planos, sino en tres dimensiones sobre el maniquí. Y así lograron que la prenda fuera capaz realmente de entender el cuerpo.

¿Quién inventa las tendencias?

La apuesta por el color índigo original le permitió a GStar crear un diseño que se iba impregnando de la historia personal de quien llevaba los jeans. Los dobleces y las arrugas con el tiempo iban perdiendo color y demarcando las maneras como habían sido usados. Una apuesta por la individualidad en la que cada quien personalizaba su prenda.

Colombia…

A pesar de que es un mercado muy amplio para el consumo de jeans, aún hace falta crear una cultura de la moda. Sería muy interesante desafiar a los hombres para que buscaran otro tipo de siluetas, que usaran otros largos en la bota, que se dieran a la tarea de encontrar otras texturas y cortes.

Revolución noventera

La década de los noventa trajo consigo un afán por invertir en el diseño y por asegurar más confort en el uso del dénim. En 1996 fue desarrollado el modelo Elwood, inspirado en esos pantalones desgastados de los motociclistas. ¿Cómo lograr un jean que permitiera un movimiento más fluido?, en GStar pensaron entonces en un diseño lleno de cortes y que en lugar de enmarcar el cuerpo se acomodara a las demandas de las diferentes posiciones.


Raw o crudo

El revolucionario diseño Elwood además fue hecho en dénim crudo, nada de lavados ni desteñidos. Así, el azul índigo se convirtió en la nueva tendencia. Siete millones de jeans vendidos lo posicionaron como el segundo más famoso de la historia después del Levis 105.

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