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Tesoros del arte Hacienda la Conchita

Paola Gutiérrez de Piñeres y Joseau Dasuki, de Arts&Partners, lideraron un proyecto que hizo posible que las obras de ocho artistas colombianos, y un surcoreano, habitaran los emblemáticos jardines franceses de la hacienda La Conchita. Su apuesta de arte conversó con la moda en nuestra editorial de este mes.

¿Qué pasa si el arte se pone a circular en otros lugares, qué experiencia se tiene de una escultura o una instalación si se desafían los espacios canónicos de un museo y se arrojan bellamente sobre un pequeño bosque? Estas cuestiones han sido exploradas por varios amantes del arte que han buscado que, no solo los entendidos, sino el público en general pueda poner a conversar obras de arte con otros contextos que las vivifiquen. Mira aquí la editorial de moda de Fucsia 176.

Así lo hizo el millonario Bernardo Paz con Inothim, ese enorme parque a unos kilómetros de Bello Horizonte, Brasil, en el que, entre tupida vegetación y flamencos rosados, reposan obras de artistas como Yayoi Kuzama o Matthew Barney. Así también lo han querido hacer en Colombia los fundadores de Arts&Partners, Paola Gutiérrez de Piñeres y Joseau Dasuki, quienes tras 6 meses de trabajo y curaduría, han logrado abrir los bellísimos jardines de la hacienda La Conchita —ubicada en Bojacá, a una hora de Bogotá—, para crear un nuevo lugar en donde otras audiencias tengan una singular experiencia del arte.

“Lo que quisimos fue lograr que en el marco de las ferias de arte de Bogotá, los visitantes tuvieran una experiencia radicalmente diferente en torno a las obras. Hicimos así, una serie de exhibiciones en casas privadas y logramos que la emblemática hacienda La Conchita —en donde, tradicionalmente, se han cultivado las mejores rosas del país—, se convirtiera en el broche de oro de este novedoso circuito”, cuenta Joseau, quien de la mano de Paola, convocó a ocho artistas colombianos y al sur coreano Park Eun Sun como invitado internacional, para abrir estos impresionantes jardines al estilo francés.

“Tan pronto entras a la hacienda te topas con una patilla oxidada de Ana Mercedes Hoyos que parece hacer juego con los colores recargados del jardín, después se insinúa un insolente Mickey Mouse, de Nadín Ospina, para luego abrirle paso a obras poco convencionales de Ramírez Villamizar, en donde mezcla cobre con hierro, o de Édgar Negret y Gustavo Vélez”, explica Joseau. Esta iniciativa, que se convirtió en el ambiente que acogió la editorial de moda central de esta edición de la Revista FUCSIA, estará abierta al público hasta el 30 de noviembre. Con previa cita, los visitantes podrán tener un recorrido guiado por esta serie de obras que incitan a una nueva conversación sobre los lugares del arte.

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