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Louis Vuitton, Así nace un vestido

Louis Vuitton, Así nace un vestido Louis Vuitton, Así nace un vestido

Aunque la marca francesa se hizo famosa por sus maletas, carteras y accesorios de viaje, de la mano de Marc Jacobs su vestuario, firmado por él... ha alcanzado la cima del buen gusto. Paso a paso de una de sus creaciones.

 
Cuando la pasarela comienza y lo que se ve en ella deja con la boca abierta a los asistentes, pocos se imaginan cuántas personas, horas de trabajo, procesos y controles de calidad hay involucrados en cada pieza. Todo esa belleza parte de un prototipo de algodón de bajo costo que le permite al creador hacer cambios, reformas o cortes inesperados sin poner en riesgo la exclusiva tela que se lucirá en el desfile y que llegará al consumidor final. Muchos de estos materiales, que son creados exclusivamente para las diferentes Casas de lujo, son intervenidos por el director creativo y por su equipo de trabajo, dependiendo del tacto y la apariencia que quieran en cada prenda.
 
“Muchas veces sustituimos algunos hilos en el tweed o le agregamos seda algodón con el fin de cambiarle el aspecto y hacerlo más suave o más lujoso. Otras veces repintamos a mano nuestros jaquards, con lo que alteramos el estampado que traen de fábrica. Nuestros talleres se convierten en laboratorio en donde constantemente estamos probando los materiales, combinaciones y experimentando con los pliegues, dobleces, zurcidos, alforzas, decoloramientos y técnicas de tinturas. Muchas de nuestras telas son exclusivas y entre las que generalmente trabajamos se incluyen clásicos como cachemir, seda, satén y jersey, pero también nos enfrentamos a materiales innovadores y de alta tecnología”, cuenta Julie de Libran, directora del Louis Vuitton Studio.

En el local insignia de la marca en la Rue du Pont-Neuf, en París, es donde ocurre la magia. Allí los prototipos se vuelven realidad. Todo lo que ha sido imaginado, diseñado y bosquejado es construido en este lugar, al que pocos tienen acceso. En este taller poblado por artesanos de manos maestras se perfeccionan todas las creaciones que componen las muestras de Louis Vuitton para cada estación, así como para las colecciones Crucero y lo que se muestra en la gran pasarela de París. Lo que los creativos ilustraron y se imaginaron se enriquece y se potencia mientras va tomando forma real. Si excepción, lo que salta del papel a la realidad se sofistica gracias a los toques finales agregados por las expertas que bordan, tejen, plisan, drapean, recaman y enriquecen con elementos de fantasía como plumas, cristales, lentejuelas y joyas de la mejor calidad y de los rincones más remotos de la Tierra. Todo con el único objetivo de que mujeres y hombres que hagan suya una de estas piezas tengan en sus manos una verdadera obra de arte, tal como lo confirma Françoise Poirier, costurera principal del segmento Louis Vuitton ‘listo para llevar’: “Nuestras creaciones son tan bellas por fuera como en su interior. Incluso, en el 2006 una de nuestras creaciones salió a la pasarela al revés”. Los aplausos fueron atronadores.


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