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Muebles re-usables Foto: Germán Prieto

Samuel Córdoba y Catalina López son expertos en reciclaje. Hacen sillas, biblioteca y hasta camas de cartón. Buen diseño que cuida el planeta, todo un lujo.

Lo primero que hicieron Samuel y Catalina cuando se cambiaron de casa fue ubicar a los recicladores del barrio. Ellos saben bien que esa es la fuente principal de la materia prima necesaria para hacer las sillas que venden a través de Promedio, una fundación creada y liderada por ellos. La idea surgió en la zona de niños de una librería chilena, en donde no había asientos, sino butaquitos de cartón. La basura y sus posibles usos siempre ha sido un tema recurrente para ambos, por lo que sobra decir que la idea les encantó.

Catalina, diseñadora industrial de la Universidad Javeriana, lleva años haciendo prendas en polipropileno y buena parte de su obra plástica (tiene un máster en Arquitectura de Artes Efímeras de la UPC, en Barcelona) está hecha de papel y cartón que sale de su basura y que luego ella separa por tonalidad. “Yo no soy pintora, esa es mi paleta de color”, dice. ‘Detiqueta’, su más reciente serie, está compuesta por diez cuadros hechos de papeles reciclados en la que se pone en evidencia la forma en que todo, incluso nosotros, podemos ser etiquetados y a la vez dislocados.

Samuel es arquitecto y tiene un máster en Diseño de Producción del American Film Institute en Los Ángeles. Después de vivir durante siete años por fuera, se aburrió de la apatía que gobierna a su generación, empacó sus cosas, vendió el carro, se compró una cámara de video y se fue a Tumaco para grabar la realidad detrás de una foto que vio en la casa de un amigo en Seattle. No sabía nada sobre el lugar y no se tomó el trabajo de investigar porque quería llegar sin ideas preconcebidas. Durante tres meses vivió en la casa de “Doña Bertha” en el puente de San Judas. Los personajes resultaron de la convivencia diaria y de las historias que le contaban. El documental, Tumaco Pacífico, ganó varios premios y una de las cosas que más impacta al verlo es la cantidad de basura que produce el municipio de los palafitos.

Para esta pareja, la basura es una materia prima. Al ver esos banquitos de cartón en Chile, cuenta Catalina que Samuel regresó obsesionado con el tema de la silla. Hace dos años hizo el primer prototipo para adultos y la bautizó ‘Re-uso’. Es (todavía está intacto) un butaco alto de patas largas y sin espaldar. Con el tiempo se dio cuenta de que después de estar mucho tiempo sentado ahí, se cansaba de no poder recostarse, entonces ajustó el diseño y le puso espaldar. “Para él es un tema obsesivo compulsivo”, dice Carolina, burlándose de su esposo, y luego cuenta que en varias ocasiones la ha levantado a las tres de la mañana con un “¡ya sé!” que, por supuesto, está relacionado con la silla.

El diseño no ha tenido fin porque está en evaluación permanente, pero de su desarrollo han salido otras ideas como butaquitos estilo pensador, materas y hasta bibliotecas hechos de cartón. Todo, la silla ‘Re-uso’, las prendas de polipropileno, los cuadros de etiquetas se consiguen a través de la pagina de su fundación (www.fundacionpromedio.com).

Un porcentaje de las ventas va para sus causas sociales y otro para divulgar su obra y la de otros artistas. Para ellos es fundamental crear conciencia desde la infancia acerca de la basura, por eso piensan organizar talleres con niños y enseñarles que la basura es una materia prima llena de posibilidades.

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