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El pelo: la fuerza secreta detrás del poder

El pelo: la fuerza secreta detrás del poder Jackeline Kennedy

Con la asesoría de dos profesionales en el terreno de la estética, hicimos el análisis de cinco mujeres poderosas que denotan a través de su rostro, corte de pelo y estilo una fuerza que va más allá de la obviedad.

El pelo no ha sido considerado a través de los tiempos exclusivamente como una extensión de nuestras preferencias personales o como una expresión que responde a una moda o a una estrategia comercial. Son diversas las leyendas que lo caracterizan como símbolo de una mística asociada al poder, a la fuerza y a los poderes intuitivos.

En combinación con los rasgos físicos y los gestos, el pelo es un atributo que habla de quiénes somos y de aquello que queremos proyectar. Por eso, analizamos a cinco mujeres poderosas con la ayuda de Konstantinos Moustakas, director artístico y de formación de L’Oréal Professionnel, y de la analista de rostros María Fernanda Gómez, para determinar en qué consiste su fuerza y revelar lo que ellas quieren significar por medio de sus estilos.



Ana Wintour

La editora jefe de la edición norteamericana de Vogue ha mantenido su look por muchos años. Su peinado bob, a la altura del mentón, marcado y con mucho carácter, compensa cierta rigidez al acentuar un elemento como el cuello, signo de feminidad, elegancia y sensualidad. Muchas mujeres ignoran que la capul funciona como un resaltador de los rasgos de la cara, lo que a Wintour le da preeminencia a los ojos y a la nariz, signos propios de personalidades intensas, fuertes e imponentes. Los rasgos de Ana Wintour son característicos de una mujer empresaria, dueña de una mirada aguda, decidida.

Ella juega además con el color de manera muy sutil, para dar la ilusión de luces y sombras, llevando la raíz levemente más oscura que el resto del pelo. Con la tendencia shadow illusion busca conseguir en vivo y a la luz natural el efecto de una fotografía en movimiento, una imagen calculada que representa una visión editorial del glamour, pues sin ese retoque de color únicamente lograría tal efecto con el uso del flash.


Jacqueline Kennedy

Aunque mantuvo un look muy similar durante décadas, estilo que, en virtud de su cuello espigado y su feminidad, era símbolo de elegancia, Jacqueline Kennedy variaba la orientación de sus peinados y el volumen que les daba. En consecuencia, nunca eligió exhibir un solo lado de su perfil, lo que establecía un cierto balance entre ligereza y fortaleza.

Parte de su gran atractivo residía en unas cejas pobladas que la caracterizaban como una mujer visionaria, al tiempo que los labios y nariz la hacían una mujer seductora, poseedora de unos rasgos físicos que denotaban inteligencia. Tal vez reconociendo que los colores oscuros son más rigurosos a la hora de contrastar imperfecciones, al final de su vida eligió un color más claro de pelo, pero nunca abandonó los volúmenes y mantuvo siempre la feminidad y la elegancia.


Rania de Jordania

Ha mantenido la misma longitud de pelo durante años, variándolo únicamente mediante el uso de peinados y ciertos accesorios. Su mirada es dulce, pero sus ojos un poco hundidos pueden despertar cierta desconfianza. Sin embargo, la reina resalta esta dulzura exhibiendo un perfil más suave, en la medida en que acomoda su pelo en busca de una apariencia confiable, actitud que suaviza y mantiene los estándares clásicos de la feminidad: longitud y ondas. El color tampoco ha sido profundamente modificado, la base primaria está siempre presente y de allí se desprenden tonos tierra, cálidos, que implican una cercanía con la realidad y con los demás.


Peng Liyuan

En el caso de la primera dama china, su pelo ha sido estilizado casi siempre de la misma manera: recogido, con un volumen superior que da altura, y estrecho a los lados para alargar la cara (un rostro ovalado como el de Peng Liyuan agradece el equilibrio de la forma mediante la ilusión que ofrece una cabellera más cuadrada).

Buscar mayor altura es equivalente a lograr mayor presencia, un efecto que si no se logra a partir del corte se obtiene a través del volumen y de un peinado clásico. No es gratuito que, en el mundo de la política, las mujeres tiendan a elegir ciertos volúmenes monumentales, algo que, de cualquier manera, no necesitaría en demasía Liyuan, “reina de los escenarios”, pues el rostro de la primera dama china, reconocida cantante de música folclórica, muestra en sí mismo un carácter siempre abierto, expuesto al público, pero acompañado de la sobriedad que exige su cargo.

Robin Wright

La fisonomía de Robin Wright, protagonista de la afamada serie House of Cards, es potente: las esquinas de su rostro y la parte frontal del mentón son anguladas, lo que le representa una ventaja para jugar con diferentes estilos de corte. Wright busca deliberadamente mostrar esos rasgos distintivos de su fisonomía.

Lo vemos en la orientación del pelo, que deja expuesto su perfil superior, el lado de la cara que acusa rasgos más abiertos, acentuados y ligeramente elevados hacia arriba. Por lo general, eligen este estilo las personas de carácter y personalidad muy fuertes. Wright lo acentúa con un estilo de corte andrógino que le confiere mayor fuerza y que se equilibra visualmente con el movimiento de las puntas y el color claro, lo que, en oposición a los tonos oscuros, favorece la suavidad, el descanso de los rasgos y el camuflaje de las imperfecciones.

Este corte, que deja asomar en su frente amplia inquietud intelectual y ambición profesional, es atrevido y la distancia por completo de ser una mujer de bajo perfil.

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