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Diálogo de saberes, una maloca para la moda colombiana 

Diálogo de saberes, una maloca para la moda colombiana 

En un espacio diseñado para el intercambio de conocimiento, costureros, sobrevivientes del conflicto, artesanos y diseñadores se reunieron para crear juntos una nueva etapa de la historia de la moda en Colombia.  

Con la palpable necesidad de renovar espacios de comunicación y maneras de relacionarse dentro de la industria de la moda, el proyecto Maestros Costureros se ha propuesto concretar medios que faciliten nuevas conversaciones entre los principales actores que dan vida a la moda de alta gama colombiana.

Como invitado de Fucsia para el reportaje de este vibrante proyecto los estaré acompañando en el descubrimiento del profundo viaje que ha significado Maestros Costureros y todas sus implicaciones para el presente de la moda en nuestro país.

Hablar de moda como algo aportante, consciente y con responsabilidades es un discurso que cada vez sale más de las oficinas de los directores creativos y los diseñadores estrella de marcas lideres y se acerca al diario vivir de los consumidores, incluso los más desprevenidos.

Este proceso de sensibilización en el que se han involucrado la industria, la academia, entidades culturales y programas presidenciales ha despertado una reacción en cadena sobre conciencias de cambio y el hecho de que no podemos entrar en nuevas dinámicas de diálogo sin detenernos, revaluar y cuestionar la manera en que todos hablamos sin escucharnos.

Al detener voluntariamente los monólogos y darle importancia al discurso del otro surgieron una serie de fructíferas preguntas que poco a poco irán germinado en conversaciones que reflejen a las fuerzas creadoras del diseño colombiano como receptoras de su realidad y transmisoras de un sensibilizador cambio.

¿Qué reconocimiento tienen los costureros y los patronistas de los talleres de los diseñadores colombianos en los créditos finales? ¿Cómo se pueden involucrar las técnicas artesanales ancestrales que abundan en nuestro territorio en piezas de diseño de vanguardia, frescas y portables? ¿De qué manera respeta el diseñador la autoría y la propiedad intelectual de los artesanos? Y ¿De qué manera la unión entre diseño y patrimonio artesanal puede ser nuestro sello distintivo ante la moda internacional?

Estas son sólo algunas de las incógnitas que dejaron pensativas a las cabezas de más de un diseñador mientras se adentraban en el espacio de recibimiento que transformó el auditorio de LCI Bogotá, el pasado 20 de Mayo, en una maloca.

Zona de conexión que como un puente transportó a los participantes a una manera de comportarse y vivir la vida más cercana a las raíces de nuestros pueblos indígenas, vinculados al proyecto a través de las hábiles manos de sus artesanos.

En el ingreso al lugar donde tuvo lugar este encuentro, iniciado como la tradición lo pide con un rito de pagamento guiado por mamos originarios de la Sierra Nevada, se erigió un muro dorado, como el de un templo no descubierto, que invitaba a la reflexión con las siguientes palabras:

 Maestros Costureros 2016

 “Hemos creado una maloca tejedora de vida para entrelazar las manos, las mentes y los corazones de artesanos, costureros y diseñadores en la exaltación de sus saberes hacia la gestión del lujo en Colombia“

 

Una hoguera central marcó el punto de convergencia y reunión de los presentes, sentados de forma semicircular, para poder verse a los ojos entre todos.

De esta manera los costureros, sobrevivientes del conflicto, artesanos y diseñadores invitados dejaron de lado los prejuicios legados por la manera de pensar de occidente, herencia de la imposición cultural sufrida desde la conquista del nuevo mundo, para que quinientos años más tarde el nuevo mundo los conquiste.

El documento “Pueblos indígenas y los objetivos de Desarrollo del Milenio“, del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Colombia, en el que se basó la creación del plan de estudios del diplomado que comprende este proyecto nos define:

“Los espacios de diálogos de saberes son espacios articulados entre sí donde se desarrolla y expresa cada cultura a través del diálogo. Estos espacios son: de espiritualidad y vivencia comunitaria y de escolaridad replanteada desde la educación indígena propia” y agrega que “estos espacios potencian valores de convivencia, solidaridad, comunitariedad, organización, reciprocidad, respeto, participación, armonía, y equilibrio con la naturaleza”.

Con esto en mente, el misticismo y el misterio que generalmente acompañan nuestro desconocimiento sobre la gran mayoría de todo lo relacionado con nuestros pueblos endógenos se desveló y Maestros Costureros partió de la claridad de aplicación los Diálogos de Saberes, creados y acuñados por las comunidades que han perpetuado esta practica de intercambio intercultural a partir de sus Leyes indígenas propias.

El mundo de la moda de alta gama colombiana, con sus embajadores de A New Cross, Leal Daccarett, Kika Vargas, MAZ, Laura Laurence, Danielle Lafaurie, Soy y Mullier entró, de esta forma, desde un entendimiento sensible y respetuoso en contacto con mundos ancestrales, tradicionales y marginados para aportar al reconocimiento de su valor y dignidad.

El propósito y su ejecución que les estaré contando: cocrear una nueva etapa de la historia de la moda en Colombia.

 

Escrito por:

Mr.Sinvergüenza. Nicolás Silva Silva.

 

 

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