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El 'made in' internacional de Prada

El 'made in' internacional de Prada La colección 'made in' de Prada, fotos cortesía Prada

la nueva mini-colección que acaba de llegar a las tiendas de Prada, está hecha por artesanos de Perú, India, Escocia y Japón y su lugar de origen, anunciado orgullosamente en sus etiquetas.


En el mundo del lujo y de la moda, el nombre de Prada está íntimamente ligado con el “savoir faire”, la elegancia y el espíritu italianos. Todo en él destila “made in Italy”. Sin embargo, la nueva (mini) colección que acaba de llegar a las tiendas de la marca, está hecha por artesanos de Perú, India, Escocia y Japón y su lugar de origen, anunciado orgullosamente en sus etiquetas. 

 


Esta colección - “Made In” - para la cual la marca se asoció con artesanos de esas partes del mundo, es fruto de la imaginación de Miuccia Prada y del deseo de honrar a su abuelo, Mario Prada, fundador de la casa, quien, a principios del siglo XX, viajaba por el globo en busca de los mejores materiales, técnicas y diseños y también de sofisticados artesanos y fabricantes que pudieran realizar sus diseños revolucionarios. Según la compañía, su “espíritu de conocedor curioso permanece en el corazón de Prada”, y por ello decidió colaborar con los mejores artesanos para producir diseños modernos e innovadores usando los materiales y las técnicas de diferentes regiones.

Para esta primera entrega, se eligieron cuatro países, muy diferentes entre sí. Del Perú, una colección de tejidos de alpaca (que los Incas llamaban “el oro de los Andes”) en veintidós tonalidades naturales, realizados por tejedores con sistemas artesanales. En India, se seleccionaron prendas realizadas a mano y bordadas en la región de Chikan donde se utiliza aún una antigua y refinada técnica del siglo III AC, que exige quince años de aprendizaje y ballerinas, sandalias y bolsos multicolores en suavísima piel de cabra también ejecutados con sofisticados métodos tradicionales; de Escocia, una selección de “kilts” de lana azul marina y escoceses (inspirados en un libro de estampados, publicado en 1819) realizadas exactamente como se hacían en el siglo XVIII y de Japón, los exclusivos jeans que llevan imágenes tradicionales y signos japoneses en su interior, realizados en cuatro variedades de tela y con siete lavados diferentes, por lo cual, cada uno es casi una pieza única.

Cuando gran parte del mundo desarrollado recurre a los países más poblados para la fabricación de forma rápida y a bajo costo, es comprensible que se haya especulado alrededor de esta colección, como una manera “glamorizar” una producción de bajo costo y aumentar al mismo tiempo los márgenes de beneficios. No es así, afirma Miuccia, que dirige la firma desde 1978: “hay que abrazar el mundo en que vivimos hoy. El “made in Italy” ¿a quien le importa? Esta colección es el producto de mi auténtica apreciación por la originalidad y la calidad de artesanos de donde sea que provengan”. Ahora, de la mano de Prada, es muy probable que estas prendas y artículos se conviertan en los “must have” (los imprescindibles) de la temporada…
 
Por Florencia Sañudo













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