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Etxeberria: "La moda de hombre debe evolucionar, pero sin ser un circo"

EFE

Etxeberria: "La moda de hombre debe evolucionar, pero sin ser un circo" Varias personas visitan el expositor de White Siviglia durante la feria de moda masculina Pitti Uomo 84 en Florencia. Foto: EFE/Maurizio Degl Innocenti

Con uno de los imaginarios creativos más particulares de la pasarela madrileña, Roberto Etxeberría está convencido de que a la moda de hombre le queda mucho por "experimentar", por eso sus diseños siempre buscan "una evolución", pero sin llegar a convertir la pasarela en "un circo".

La mujer tiene una amplia oferta de moda y cuando se cansa puede "ponerse cosas de hombres" pero "al revés no funciona", explica a Efestilo el diseñador Roberto Etxeberría (Eibar, 1976), que en su afán por experimentar ha pertrechado una colección para hombre basada en el punto y en los patrones tradicionales del norte de España.

La ha presentado en la feria de hombre de Pitti Uomo, la cita más importante de la moda masculina, que se desarrolla hasta el viernes, y la que acude por tercera vez con "muy buenos resultados".

Tradicionalmente afincado en la piel y en la temporada pasada centrado exclusivamente en el abrigo, Etxeberría da un giro radical con una colección de punto que subirá en septiembre a la pasarela Mercedes Benz Madrid Fashion Week.

Patrones holgados en chaquetas y pantalones que se transforman con el juego de cremalleras, pinzas y distintos tipos de punto, que el diseñador vasco combinan con plisados hechos a mano, para crear piezas con primorosos juegos de volúmenes.

Cazadoras tipo bomber, casacas de inspiración rural o chaquetas cerradas con cremallera a media altura, configuran una colección con un lenguaje poco habitual, en las que fusiona combinaciones a veces imposibles como napa con fieltro, piel de cocodrilo con punto o lana con cuero.

Todo está "hecho en casa", y lleva el sello artesano español, algo de lo que presume el diseñador ante compradores internacionales, en este caso se ha ido hasta Igualada (Barcelona, noreste de España), donde, a su juicio, hacen el mejor punto de España.

La paleta de colores escogida por Etxebarria comienza en un blanco roto que transita por un tenue azul cielo y acaba en la oscuridad de los grises y el negro, en unas piezas claramente inspiradas en los patrones de los trajes regionales del norte español.

Así, una chamarreta de largaterana, los pantalones plisados del traje regional mallorquín o el tradicional blusón vasco se subirán a la pasarela madrileña después del verano, en una clave contemporánea eso sí, pero sin por eso perder su esencia "rural".

Etxeberría mantiene un año más su pasión por los zapatos, en los que no abandona su afán experimental: utiliza materiales como mimbre, piel de entrefino o de pitón, a los que ha impreso formas imposibles, que solo han sido posibles gracias al "trabajo codo con codo con los artesanos" de Valverde del Camino (Huelva, sur de España), agrega.

No sabe muy bien hacia donde encaminará su próxima colección, ni si volverá a cambiar de registro, aunque también asegura: "Yo el discurso no lo cambio, pero me voy flipando con una cosa u otra, mi proceso creativo es muy visual, ahora mismo tengo cuatro colecciones en la cabeza", sentencia. EFE


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