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Una inmersión en las Bahamas

Revista Fucsia

Una inmersión en las Bahamas Un emblemático faro invita a los huéspedes del Atlantis Beach Resort a darse una entretenida caminata hasta la orilla de la isla. (Fotos: Cortesía Hotel de Bahamas - Thinkstock)

La fama de estas islas como uno de los destinos más frecuentados por los turistas de todo el mundo se basa en su amplia oferta de atracciones, aun más seductoras para parejas que viajan de luna de miel.

Las aguas coralinas de las islas Bahamas, unas de las preferidas por los norteamericanos para zambullirse en un ocio estimulante, resultan el escenario ideal para darse gusto en unas vacaciones o en un viaje de luna de miel en los que se puede disfrutar del confort y de innumerables variedades de los hoteles que compiten en ofertas de diversión a cual más de tentadoras, sobre todo para las parejas y familias que buscan actividades suficientemente gratas y seguras.?Este viaje, realizado por invitación de la aerolínea Copa, nos llevó al Atlantis Resort & Casino en Paradise Island, y dentro de éste a las Royal Towers, uno de los numerosos edificios que conforman el enorme y diverso complejo que reúne en sus espaciosas áreas, rodeadas de jardines tropicales, a varios tipos de alojamiento y servicios.

Tuvimos libre la primera tarde en Nassau, y una vez instalados en nuestras cómodas habitaciones, aproveché para salir a la playa y nadar un poco en las tranquilas aguas que rodean el hotel. Advertí que había un par de personas haciendo snorkel en medio de los fondos coralinos y con sorpresa noté que pasaba una langosta a mi lado, lo que habla de la riqueza marina del lugar.

Esa noche cenamos en el restaurante Mosaic del hotel, uno de los 21 restaurantes y 19 bares y lounges a disposición de los huéspedes, pues una característica de estos grandes resorts es la de ofrecer toda clase de alternativas de comida en muchos sitios que, dicho sea de paso, permanecen llenos tanto en el interior del complejo como en los alrededores de la playa. La comida del Mosaic se basa en la especialidad mediterránea de ingredientes frescos y va desde los platos ligeros hasta opciones a la carta. Los restaurantes ofrecen especialidades del Caribe, italianas, francesas y cocina propia de las Bahamas que, desde luego, incluye muchos platos hechos a base de frutos de mar.

El restaurante Marketplace, donde desayunamos al día siguiente, es un verdadero ‘mercado’ que exhibe bufés regionales e internacionales en medio de la atmósfera pintoresca de Paradise Island, con lindas vistas de un lago en el que habitan animales marinos. El desayuno incluye huevos a la carta, panes, waffles y frutas, mientras que a la comida se puede comer hamburguesas a la brasa, pizzas, ensaladas, comida de mar, pastas, sushi, carnes y postres, entre otros.

Diversión en forma
La visita a las enormes instalaciones del Atlantis nos tomó toda una mañana y nos llevó al Mandara Spa, que sigue los dictados de ancestrales toques curativos balineses, tradicionales terapias europeas y elementos y productos propios de las Bahamas en un ámbito inspirador de piscinas de agua caliente y fría, baños de vapor y saunas privados. Las parejas pueden gozar de la Couple’s Spa Suite y un área exclusiva para mujeres ofrece aromaterapia, mientras que lo hombres pueden disponer de espacios relajantes.

La zona del Paradise Island’s Aquaventure Water Park fue creada a la medida de las expectativas de los amantes de las actividades acuáticas, y entre sus atracciones hay un emocionante tobogán, un río que presenta rápidos, 20 áreas para nadar y una espectacular área que incluye un fuerte para las aventuras de los niños. Además, un estanque en el que es posible nadar con los delfines y un inmenso acuario donde se puede estar rodeado de cientos de especies marinas, entre éstas, algunos tiburones que uno puede observar a través de una bóveda que lo rodea totalmente.

En las noches, la diversión de chicos y grandes corre paralela. El casino del complejo, una de las razones de ser del Atlantis Resort & Casino, es quizás el más grande del Caribe y permanece atestado en las noches, pero hay que convenir en que, si bien el juego es una actividad de grandes, el complejo ofrece una serie de atractivos diseñados para los adolescentes, quienes pueden encontrar allí todo tipo de diversiones, entre éstas las discotecas, en las que los papás no pueden entrar, pero que ofrecen toda la seguridad y diversión posibles; como la Crush Teen Nightclub. Con tan estimulantes prerrogativas, las actividades de los jóvenes pueden circunscribirse al área del resort y ser tan atrayentes y divertidas, que ellos no necesitan salir del complejo para nada y pueden divertirse independientemente de sus padres.

Actividades a tutiplén
Otros hoteles de Nassau nos ofrecieron su amable hospitalidad en almuerzos y cenas que nos acercaron a sus instalaciones, como el British Colonial Hilton, que tiene la única playa privada del centro de Nassau y ocupa el área donde se levantó el Viejo Fuerte de la ciudad. Sometido a una reciente renovación, revive el sabor y el carácter histórico de la isla al lado de amenidades contemporáneas que complacen por igual tanto a viajeros de negocios como a vacacionistas.

Como epílogo de la segunda jornada, cenamos en el Sheraton Nassau Beach Resort, de dimensiones discretas frente al Atlantis, pero que guarda el peculiar encanto de los hoteles de esa cadena en medio de un paisaje espectacular en el que no faltan estimulantes atractivos, como tres piscinas con cascadas, piscinas de hidromasajes, un bar acuático y varios restaurantes y lounges.?Uno de los paseos más estimulantes en las Bahamas es el que se hace a Blue Lagoon Island, adonde se llega en un bote de pasajeros, de dos pisos, una travesía que literalmente lo sumerge a uno en las aguas turquesa del archipiélago. La isla es un paraíso tropical de palmas de coco, playas de arenas blancas y aguas cristalinas en las que es una delicia compartir la natación con delfines y estar muy cerca de los leones marinos, y descansar en hamacas después del almuerzo.

Al regreso de Blue Lagoon Island visitamos al Sandals Royal Bahamian Spa Resort & Offshore Island, en los años 40 del siglo pasado una especie de santuario que el Duque y la Duquesa de Windsor hicieron su lugar de recreo, cuando era el Balmoral Club. El resort conserva aún su carácter europeo, al punto de que ha sido catalogado como uno de los mejores spa-resorts por los lectores de la revista Condé Nast Traveler, y ofrece todos los viernes una fiesta callejera muy concurrida por sus amenidades, que tiene lugar alrededor de carpas donde los huéspedes pueden tomarse un buen coctel, entretenerse con la banda de Nassau, conformada por niños de Bahamas, y de pronto atreverse a probar el ceviche típico exclusivo de Sandals, cuyas propiedades afrodisiacas son legendarias.

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