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El diccionario del embarazo

Revista Fucsia

El diccionario del embarazo Las náuseas se dan por los altos niveles de estrógenos que presenta la persona. Hay remedios caseros para aliviarlas, pero las recomendaciones incluyen hacer varias comidas durante el día y comer una buena porción de proteína en la noche para que el estómago esté ‘preparado’ en la mañana. (Foto: Thinkstock)

Algunos temas fundamentales sobre los que se preguntan las mujeres durante el embarazo. Abecedario de problemas, paliativos y soluciones.

 Anemia
Es común durante el embarazo; su causa es la deficiencia de hierro, cuya cantidad recomendada se debe duplicar durante esta etapa (de aproximadamente 18mg a 27mg diarios); se ingiere a través de alimentos ricos en hierro y vitaminas. Algunas de ellas necesitan suplementos adicionales para mantener unos niveles normales de hemoglobina (proteína de los glóbulos rojos que contiene hierro y transporta el oxígeno).

Bolsas en los ojos
La retención de líquidos, tan frecuente durante el embarazo, hace que éstas aparezcan sobre todo en las mañanas, al levantarse. El consejo médico es tomar una cantidad suficiente de agua cada día. El tip: usar correctores tópicos y bolsitas de té para desinflamar esa área.

Busto
Durante el embarazo los senos aumentan considerablemente de tamaño, por eso, es necesario usar brasieres adecuados y de algodón para compensar el exceso de transpiración y evitar la irritación. Conviene usar jabones suaves para el baño y aplicarse crema en el área de los pezones, cuya resequedad puede ser incómoda y afectar luego la lactancia del bebé.

Calambres
Se dan a medida que el bebé trata de acomodarse en el vientre, aunque se pueden sentir en otras partes del cuerpo, especialmente si hay problemas de circulación. Se pueden calmar con ejercicios de respiración aunque hay métodos increíbles que funcionan, como poner un tapón de corcho de botella debajo de la almohada.

Dolores erráticos
La percepción del dolor es muy personal, pero algunas mujeres sufren durante esta etapa de dolores en diferentes puntos del cuerpo, sobre todo en las últimas semanas de la gestación. Fisiológicamente hay razones para que algunas zonas duelan, especialmente el tronco, afectado tanto en el esqueleto como en los músculos.

Ejercicio
Es fundamental, mantiene los huesos y músculos fuertes y hace que el metabolismo funcione bien. En la práctica éste disminuye la sensación de náuseas y alivia el estrés. Algunas disciplinas como Pilates y yoga ofrecen programas especiales para embarazadas. Caminar es muy benéfico, lo mismo que nadar.

Estreñimiento
Es frecuente durante el embarazo. Para combatirlo hay que tomar alimentos ricos en fibra como frutas, verduras y pan integral, y beber mucha agua. No hay que tomar laxantes, en todo caso.

Estrías
La solución definitiva es casi imposible. Lo importante es prevenirlas, procurando hidratar el cuerpo y cuidar las zonas que sufren una gran distensión como el pecho y el vientre.

Fatiga
Se presenta en especial durante los primeros meses porque los niveles de energía que el cuerpo desarrolla normalmente se hacen más exigentes, pero desaparece a medida que el cuerpo se acostumbra a su nuevo estado. Se siente cansancio, sueño y debilidad. Si estos estados persisten es bueno consultar al médico para descartar la posibilidad de una anemia.

Ginecólogo y obstetra
Acude al que te brinde mayor seguridad. Si ya lo has consultado como ginecólogo es muy probable que le confíes a él en su calidad de obstetra. Asesórate, igualmente, de amigas que hayan tenido una buena experiencia con otros especialistas. Una vez en la consulta, expónle al médico todas tus dudas y absuelve sus preguntas. Si es posible, acude con tu esposo a la primera consulta.

Hemorroides
Se forman debido al estreñimiento. Hay que procurar no permanecer mucho tiempo de pie o sentada. Si son muy dolorosas el médico debe prescribir un tratamiento específico. No hay que ponerse hielo, es mejor un baño de asiento con agua templada. El ejercicio moderado ayuda.

Hinchazón
Es muy común y se debe a la retención de líquidos durante el embarazo. Se produce especialmente en las piernas y los pies, y algunas tienen que usar una o dos tallas más de zapatos. Hay que usar un calzado cómodo. Hay mecanismos de alivio como el de acostarse en la cama o en el suelo y elevar las piernas durante un rato, o el de sumergir los pies en agua tibia con un poco de sal o sales de baño, u otros productos que sirven para calmar la hinchazón y refrescar la piel.

Irritabilidad
Imposible soslayarla. Los cambios hormonales generan cambios repentinos de ánimo en las mujeres embarazadas y esto crea desconcierto. Cuando estas circunstancias se vuelven explosivas se acompañan por lo general de llanto, dificultad para respirar, sudoración excesiva y otros. No hay que preocuparse, la dinámica del embarazo hará desaparecer los temperamentales a medida que pasan los meses.

Junturas
Hay que hidratar, durante esta etapa, todas las junturas de la anatomía, como las de las rodillas, los codos y los muslos al juntarse con las nalgas. En la época de embarazo la piel se estira y por ello tiende a resecarse bastante, de modo que lo mejor es adelantarse a la posibilidad de que se formen zonas descamadas en esas áreas, usando una buena crema a diario (las de aceite de almendras o manteca de karité son excelentes), tanto en la mañana como en la noche.

Kegel (ejercicios)
Son movimientos sencillos de contracción que se realizan para fortalecer los músculos pélvicos. Se pueden hacer en cualquier momento, tomando aire y contrayendo esta zona, como cuando se interrumpe el paso de la orina, durante 5 segundos. Exhalar el aire, relajarse y repetir la secuencia varias veces. El tiempo de contracción se puede aumentar paulatinamente hasta adquirir resistencia. Esto ayuda a prevenir la aparición de incontinencia durante y después del embarazo, además de que facilita la dilatación de la vagina durante el trabajo de parto.

Lactancia
Por ser ésta una función vital no solamente para el bebé en gestación, sino para la madre, sólo hay que decir al respecto que de la sana alimentación de ella depende que esta función, la primera a considerar cuando llega el niño, sea placentera y completa.

Manchas
Son el ‘coco’ de muchas mujeres embarazadas. Su nombre científico es Cloasma Gravídico y se traduce en parches oscuros que aparecen especialmente en la cara. Son consecuencia de las hormonas sexuales que elevan la sensibilidad de la piel ante el sol. Aunque las sufren con mayor frecuencia las morenas, ninguna mujer está exenta de padecerlas. Para evitarlas, hay que evitar la exposición al sol y ocuparse de proteger la piel con el uso permanente de una crema que contenga un buen filtro solar.

Náuseas
Son pocas las mujeres que se salvan de esta molestia, que se da por los altos niveles de estrógenos que presenta la persona. Hay remedios caseros para aliviarlas, pero las recomendaciones profesionales incluyen hacer varias comidas durante el día, comer una buena porción de proteína en la noche para que el estómago esté ‘preparado’ en la mañana, cuando se presentan con más frecuencia. Un tip: lávete los dientes antes de comer y no después, el cepillado estimula el reflejo del esófago.

Pelo
Si las hormonas producen molestias como las náuseas, las manchas en la piel y otras, también juegan un papel notable en el fortalecimiento del pelo para que durante el embarazo se vuelva más sano y brillante. Ahora bien, en la etapa de la lactancia éste puede debilitarse, y para evitarlo se aconseja un consumo adecuado de ácido fólico y hierro durante la gestación. Además, es mejor abstenerse de tinturas, iluminaciones, permanentes y otros tratamientos que pueden contribuir al debilitamiento.

Queloide
Es una condición que se da después de ciertas heridas o cicatrices de la piel y muchas mujeres tienen una predisposición a desarrollar este tipo de cicatrices durante el embarazo. Cuando son sometidas a cesárea las presentan después del parto. Hay que examinar esta circunstancia para prevenir una antiestética cicatrización, y conviene usar durante el embarazo cremas a base de aceites como la manteca de karité y otras que actúan de modo preventivo.

Rubeola
Es una enfermedad viral, infecciosa, contra la cual, por fortuna, la mayoría de las mujeres en edad fértil tienen inmunidad adquirida gracias a las campañas de vacunación infantiles. Pero aquellas que no están vacunadas pueden padecerla durante el embarazo. Las repercusiones para la madre no son importantes, pero pueden ser graves para el feto según la semana en que se encuentre la gestación. Existe mayor riesgo de infección fetal y malformaciones en las primeras semanas. Hay que asegurarse de tener estos anticuerpos en el momento de quedar embarazada.

Sarampión
Es propia de la infancia y pocas veces afecta a los adultos. Pero si ocurre, hay que ponerse de inmediato en manos del médico. En cuanto al bebé, no se ha demostrado que pueda causar daño o defectos, pero si la mamá la padece en fechas próximas al parto el niño probablemente la padecerá también. Se puede prevenir vacunándose antes del embarazo.

Toxoplasmosis
Su transmisión se asocia generalmente a los gatos. Si la persona afectada está embarazada el hijo puede sufrir graves consecuencias. Existe mucha desinformación al respecto, lo mismo que mitos como si las embarazadas pueden o no tener gatos en casa. Pero ni los gatos son los únicos portadores de la toxoplasmosis ni las mujeres deben deshacerse de ellos durante la espera. Tomando algunas medidas especiales, se puede vivir con gatos sin problemas y gestar un niño libre de toxoplasmosis.

Ultrasonido
Es la forma más idónea para que los médicos y los padres del niño observen de cerca la evolución del embarazo. Algunos especialistas lo practican tan pronto se confirma este estado a través de una prueba de laboratorio. Además de sus bondades como método óptimo de estudio de la gestación, permite identificar el sexo y otras características.

Várices
Se producen durante el embarazo porque el peso recae sobre las piernas. No hay que permanecer mucho tiempo de pie, y se deben hacer ejercicios que favorezcan la circulación en esta área. Se pueden recibir masajes superficiales, pero de los pies hacia las ingles.

Vitaminas
Las A, C y E son imprescindibles para proteger la piel. Se encuentran en muchas verduras, frutas, leche, aceites vegetales y también en el hígado. No se debe tomar vitamina A extra, puesto que el exceso de ésta puede tener efectos nocivos durante el periodo embrionario de la gestación.

XY
¿Será niño o niña? Algo al respecto no sobra: Es el esperma el que determina el sexo del bebé. El óvulo y el espermatozoide llevan consigo un cromosoma. El óvulo siempre será X, mientras que el espermatozoide puede ser X o Y, y determina el sexo: X es igual a niña, Y es igual a niño.

Zigoto
Es el óvulo fertilizado después de un par de semanas, tiempo transcurrido cuando se puede diagnosticar el embarazo. El zigoto es el inicio de un bebé.  


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