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Cómo aprovechar al máximo tus “encantos” sexuales

Cómo aprovechar al máximo tus “encantos” sexuales Foto: Thinkstock

Si el sexo mueve al mundo, que no te mueva a tomar malas decisiones ni a desaprovechar tu potencial en esta área. No es solo cuestión de habilidad: es saber en qué momento utilizarla para que ellos queden atrapados sin salida.

No podemos tapar el sol con un dedo: en plan de conquista o en una relación estable, el tema del sexo va salir a la luz implícita o explícitamente, sea cual sea la decisión que tomes al fin de cuentas. Lo realmente crucial es que sepas cómo esta cualidad se convierte en una “destreza” para que atrapes a tu hombre, ya sea que apenas lo tengas en la mira o que estés involucrada en una relación. Conectar razón y corazón (sin inclinar la balanza hacia ningún lado) es básico para que actúes con cautela, disfrutes y finalmente logres que él se sienta locamente enamorado de ti.

Ojo: no hablamos de atarlo o sobornarlo a través del sexo o que “mendigues” amor por este medio. Acá lo que cuenta es tu estabilidad emocional y sexual, y si eso tiene como valor agregado que tu pareja te quiera y desee con locura, la ecuación estaría resuelta.

¿Qué buscan ellos a través de la exploración sexual y cómo logras convertir esto en un punto a tu favor? De hecho, es seguro que alguna vez te has preguntado qué hace un hombre espectacular (en todo sentido) con una mujer común y corriente. Nosotras te preguntamos ahora: ¿Tu qué crees? Y aunque esa no es la única razón por la que ellos  se enamoran, ya sabemos de sobra que es primordial para que la relación funcione. Sácale el jugo a tus poderes femeninos y sexuales.

¿Eres una mujer de rato o mujer que vale la pena?
Créelo: en el momento en el que un hombre se fija en una mujer, en alguna de las dos categorías vamos a resultar etiquetadas, y esto va ligado al área sexual. De acuerdo con tu comportamiento, ellos determinan si eres una mujer con la que simplemente van a acostarse para pasar un buen rato o si eres una persona con la que ellos desean establecer un tipo de vínculo afectivo importante.

Ahí mismo radica cómo quieras controlar la situación: ¿tu también quieres pasar el rato o quieres conquistarlo? Si la segunda opción es la que te anima, ten por seguro que debes saber explotar tu sensualidad para que el asunto se finiquite.

Qué hacer, cómo y dónde
•    Enciende su imaginación, sexualmente hablando. Sé sexy, erótica, sensual, antes de ser explícita.
•    La paciencia es de sabios. Toma una pausa antes de “entregarte” en cuerpo y alma: espera antes de consumar la relación, no regales todos los dulces de la tienda al mismo tiempo. Si un hombre DEBE esperar para acostarse con una mujer, no solo la respetará sino que la verá más hermosa.
•    Demuéstrales a través del sexo que vales la pena. No debes ser ni “fácil” ni “conservadora”, si de etiquetas hablamos. Todo radica en que se den cuenta del tesoro que eres, en todo sentido. Si te encasillas en cualquiera de las dos, probablemente nunca salgas de ninguna categoría.
•    Que no se sienta seguro de si podrá tenerte o no. Tu actitud sutilmente distante hace que ellos te perciban como una chica difícil, lo que los lleva a concluir que te haces respetar y que tal vez sea más complejo conquistarte. Esto inmediatamente te hace más atractiva y el plan de cortejo puede ser más largo de lo normal. Nunca se dará el lujo de decir que contigo se pasa el rato.
•    No cometas el fatal error de parecer necesitada sexualmente o de usar esta arma no sólo para conquistarlo, sino para obligarlo a que se fije en ti. La que se esfuerza demasiado por ser sexy, termina siendo anti-sexy. Esta actitud es muy fácil de percibir por parte de los hombres y lo más probable es que: 1° no se acuesten nunca contigo por miedo a que te enamores más, o 2°, pasen contigo una noche de placer y te saquen de su vida para que mejor te dediques a resolver tus problemas emocionales y psicológicos.
•    Utiliza el lenguaje corporal. Tu figura te da todas las de ganar. No importa si eres rellenita, muy delgada, si hay algo con lo que físicamente no te sientas a gusto. Eres mujer y eso no te lo quita nadie. Ropa sexy pero no mostrona, actitudes sensuales, no sexuales, con el movimiento de cuerpo, piernas, manos, cabello, sonrisa: todo trasmite algo sin necesidad de que te sobreactúes. Deja fluir estos dotes de forma natural.
    Resalta tus atributos a través de la ropa. Demuéstrale tu belleza obvia, pero déjalo con la curiosidad por saber más. De lo contrario, puedes andar contoneándote en vestido de baño las 24 horas. Ya sabes a lo que nos referimos.
    Besos apasionados controlando tus impulsos. Si lo invitas a tu casa en la segunda cita y una vez cruce la puerta ya te estás bajando el pantalón, él sabe con quién se está metiendo. Si por el contrario los besos apasionados son los protagonistas y la antesala de que algo bueno va a pasar pero no sabemos cuándo, le imprime un toque de emoción que rondará por la cabeza de ellos todos los días. Si ya estás en una relación, un beso ardiente y caluroso no siempre implica saltar a la cama. Déjalo con las ganas de más, él sabe que algo está en camino, pero tiene que ganárselo.
•    Espera por lo menos un mes antes de tener sexo. No solo le da romanticismo a la cosa sino tiempo para conocerse mutuamente. Una relación platónica con por lo menos un mes de espera, hace re-descubrir con quién te estás metiendo, lo que quieres y la extensión de un cortejo. Al no tener sexo de inmediato, cada pequeño detalle adquiere mucha importancia. Si sienten corrientazos cada vez que se toman de la mano o en el momento de un beso sin saber qué puede pasar (aunque tu ahora ya lo sabes), la chispa no se mantiene, se aviva. Te verá cada vez más bella y respetable.






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