COMENTARIOS

Del afecto al deseo: 7 modos de atraer a un hombre

RevistaFucsia.com

Del afecto al deseo: 7 modos de atraer a un hombre Foto: Thinkstock

No hay hombres inalcanzables, hay mujeres incapaces. Anatomía, estrategia y sexto sentido van de la mano, y hasta los colores de tu ropa o de tu manera de reír. Todo encaja perfectamente para que como resultado final tengas a cualquier hombre babeando por ti. 7 lecciones sagradas

No hay que ser una maestra de las “artes amatorias”, o una sicóloga con Phd en Relaciones Sentimentales. Por trillado que suene, la universidad de la vida y la interacción con amigos del género masculino, te brindarán todas las herramientas efectivas para entender el no tan complejo mundo de un hombre. Ellos son simples, las complicadas somos nosotras.

1.    ¿Tu amante o tu amigo?:
Ser una buena amiga es un mecanismo eficaz para ganar su confianza, pero no exageres en el papel o nunca saldrás de la casilla de “mejor amiguis chévere”; tal vez en últimas, por bien que te vaya, habrá sexo casual cuando te pongas el look deslumbrante, pero más allá no se visualiza una relación emocionante. Muchas mujeres caen en el error de ser la confidente de sus hombres y llegarles por donde menos prestan atención.

2.    Coquetea con estilo:
Sé provocativa, tentadora y misteriosa. Revelar tu vida en un cuarto de hora o usar una minifalda que más parece tu ropa interior, habrá eliminado todas las expectativas de un hombre en estado de alerta y con las ganas previas de buscar por más. No siempre la que más muestra (el hambre o las ganas) es la que más atrae al sexo opuesto. Por el contrario, los hombres disfrutan del halo de misterio que rodea a una mujer, lo ven como un reto y te conviertes en una persona más atractiva para ellos.

3.    Los pequeños detalles:
Por más que traten de convencernos de lo contrario, cuando de “cacería” se trata, siempre vamos a lucir espectaculares, e incluso , caemos en el error de recargarnos y dejar los pequeños detalles a un lado. Tal vez tengas la necesidad de combinar el bolso con los aretes,  con los zapatos y con el lapicero que cargas en la cartera , pero créenos que esa sincronización de elementos es en lo que ellos menos se fijan. Mientras tanto, prestarán atención a otros como un buen olor, una sonrisa natural y espontánea, unos ojos expresivos, unas manos cuidadas y un cabello, hasta despeinado, pero con personalidad. En vez de preferir la ropa mas cara e incómoda (pero la que más muestra), inclínate por aquella que te hace sentir más fresca,  más delgada o con más curvas, sin que sea un sacrificio llevarla puesta.

4.    Hueles a…: Y para seguir hablando del poder de los olores, otra confirmación de nuestra hipótesis: de acuerdo a una investigación publicada por la BBC, Las señales químicas que liberan las feromonas pueden ser detectadas tanto en aromas como sabores y esto coordina el comportamiento social, incluyendo la atracción sexual. Una buena crema de dientes, una crema corporal con aromas frutales y un perfume en zonas estratégicas de tu cuerpo, funcionan de maravilla.

5.    A mostrar… ¿brazos?: No solo las piernas cumplen el cometido de robar miradas. Según un estudio australiano, las mujeres de brazos largos son más atractivas que las de piernas largas y estilizadas, siendo uno de los atributos más importantes para el género.

6.    Tu de rojo, y ellos…: El popular dicho se hace verídico, más aún la teoría del poder de los colores, que pasa de la publicidad a las relaciones humanas, y lo mejor de todo, para tu beneficio. El rojo atrae miradas, y no solo las de los toros enfurecidos. Esta tonalidad resalta tus curvas, crea un efecto sexy en tu figura y promueve el deseo gracias que es un color estimulante, promueve la energía, la diversión y la acción. Si lo usas en tu ropa interior, mucho mejor.

7.    Sensual y sugestiva: Al estilo de las películas, tu cuerpo puede decirle a un hombre mucho más de lo que puedes imaginar. Eso sí, atenta a las consecuencias porque te toparás con un tigre en caza. Morderte los labios mientras sonríes, levantar la ceja y mirarlo de manera pícara, jugar con tu pelo, escucharlo con atención y  tomarlo de la mano de forma desprevenida, lo dejarán en posición de combate.

 

También le puede interesar

COMENTARIOS

Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los internautas y no reflejan la opinión de Publicaciones Semana. Nos reservamos el derecho de eliminar discrecionalmente aquellos que se consideren no pertinentes.
Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.