COMENTARIOS

Sacándole el jugo al fetiche

Sacándole el jugo al fetiche sacándole el jugo al fetiche, foto: Thinkstock

Fetiche, un término que parece pertenecer a los más sórdidos escenarios, está a la orden del día en el cotidiano tejemaneje de las relaciones... de pareja. Aprende a sacar el mejor provecho de esta herramienta sexual.

Por RevistaFucsia.com
 

Qué es el fetichismo
El fetichismo sexual es entendido por los psicólogos como la excitación erótica o la facilitación del orgasmo a través de un objeto-fetiche, sustancia o parte del cuerpo en particular. Este término es utilizado para clasificar a las personas que incrementan su deseo sexual o su excitación a partir del fetiche en cuestión, que suele estar relacionado con lo prohibido o lo oculto. El fetichismo sexual es considerado como una práctica completamente inofensiva, a menos que llegue causar algún malestar físico a quien lo practica o a terceros, en ese caso se habla de un desorden patológico propiamente dicho.

Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM por sus siglas en inglés) de la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos (American Psychiatric Association), considera el fetichismo como una expresión de la sexualidad de los individuos, no es diagnosticado como un trastorno a menos que las fantasías, impulsos o comportamientos que el fetiche ocasionan causen algún daño o deterioro del individuo o tengan un funcionamiento diario.

Es preciso hacer una distinción entre fetichismo y parafilia, especificando que esta última es un comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no proviene de la cópula, sino de alguna otra cosa que lo acompaña; es decir, en la parafilia el objeto-fetiche es indispensable para lograr tener excitación o una relación sexual, en el fetichismo el objeto es una especie de catalizador.

Aprendiendo del fetiche
En el ámbito del fetiche no hay reglas porque todo puede ser objeto de atracción. Una vez hayas abierto tu mente a la posibilidad de explorar tus gustos, descubrirás cuán divertido puede ser dejar volar la imaginación y comenzar a hacer realidad las fantasías mutuas; eso sí, un paso fundamental es no negarse a la propuesta antes de probar cómo funciona.

Según Sigmund Freud, el fetichismo se manifiesta en el sexo masculino como manera de defensa al complejo de castración, una teoría expuesta en 1927 que ha sido ampliamente estudiada en el psicoanálisis y tratada en detalle en los ensayos de sexualidad de Freud. Lo cierto es que el gusto por los fetiches es más común en los hombres y tú puedes sacar provecho de ello porque hasta lo más inesperado puede ser origen de fascinación, deseo o placer por parte de tu pareja.

Cómo se hace
Igual que en el caso de las fantasías, el truco para que el fetiche funcione está en permitir dar rienda suelta a las ideas de la pareja y no juzgar prematuramente lo que el otro tiene para proponer, una vez le hayas lanzado tu mirada acusadora será más difícil que se vuelva a abrir para exponer sus gustos. Dale gusto si te pide que le frotes tus panties mientras haces un blow-job, si notas que se pone feliz cuando estás usando esos tacones altísimos y más aún cuando te los dejas puestos durante la relación sexual, si parece quedarse extasiado contemplando tu ropa interior de encaje.

Dale cuerda a cualquier mínima insinuación de placer que tu hombre pueda encontrar en ti, puedes probar para decidir si te gusta, a lo mejor te puedas sorprender con más gustos en común en la cama de los que te imaginas. De lo contrario, si descubres o sientes que algunos fetiches no van contigo porque los encuentras desagradables o carentes de placer, no te preocupes, la buena noticia es que ya sabes a ciencia cierta qué te gusta y qué no.

Tipos de fetiches
Recuerda que no todo puede ser llamado fetiche, un escote o una mini falda no son fetiches en sí mismos, estos trucos al vestir responden al erotismo y a la insinuación. De igual manera, los dispositivos o juguetes desarrollados específicamente para generar estimulación no son considerados fetiches porque fueron creados con ese propósito puntual. A continuación algunos ejemplos de fetichismos sexuales:

Excitación por el color negro
Excitación por las botas y el calzado de mujer
Excitación por el contorsionismo
Excitación por la ropa interior o las pantimedias
Excitación por la ropa de cuero o de látex
Excitación por el vello corporal
Excitación por las cosquillas
Excitación por las esposas o grilletes
Excitación por las mujeres en estado de embarazo
Excitación por la ropa formal
Excitación por los disfraces (como enfermera, policía o payaso)
.


También le puede interesar

COMENTARIOS

Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los internautas y no reflejan la opinión de Publicaciones Semana. Nos reservamos el derecho de eliminar discrecionalmente aquellos que se consideren no pertinentes.
Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.