COMENTARIOS

Gabriela Wiener, desde lo más íntimo

Fucsia.co

Gabriela Wiener, desde lo más íntimo Foto: Daniel Mordzinski

La escritora peruana , invitada a la Feria Internacional del Libro de Bogotá, presentó 'Llamada perdida', una recopilación de crónicas autobiográficas que hablan sobre la rutina, los temores y las fantasías. Este año lanzará también un libro de poemas.

Por Lorena Machado

Uno de los temas recurrentes en su obra es el sexo. ¿Cree que la mujer es más libre hoy en las decisiones que toma sobre su sexualidad?


Claro que sí. Nos hemos liberado hasta de la píldora anticonceptiva,hasta hace poco una señal de emancipación. Cada vez hay más mujeres que abren blogs para contar sus hazañas sexuales y hombres que lo hacen para contar que no encuentran el amor.No es casual que estemos consumiendo, sin parar, películas, libros y series de televisión posfeministas sobre el despojamiento, hechos con extrema sinceridad y mucho humor. Esto ya no es raro. Para algunas señoras, 50 sombras de Grey es una liberación. Otras preferimos la prueba del traje de novia en Bridesmaids; o a Lena Dunham experimentando un sexo deplorable y mostrando los michelines en Girls, o a su mejor amiga dejando de asistir a su propio aborto por ligar con un desconocido en un bar; o a Malena Pichot explicándole a su novio por qué tiene un tampón usado en el bolso. Y cómo no, a Caitlin Moran preguntándonos si hemos probado nuestra sangre menstrual o animándonos a dejarnos el vello púbico.


En uno de los textos de Sexografías se somete la donación de óvulos a un escrutinio para retratar la realidad que viven cientos de inmigrantes. ¿Hasta qué punto se involucra en los temas sobre los que escribe?

Hace tiempo tuve que asumir que lo que hago no es contar las cosas sino las relaciones que establezco con las cosas. Es un punto de partida egoísta pero honesto. El límite por tanto soy yo misma, y me gusta forzarlo.


En Nueve lunas habla sobre su embarazo y los mitos de la procreación. ¿Su percepción de las cosas cambió cuando fue madre?

Cambió durante el embarazo y después del nacimiento, y sigue cambiando hasta hoy. Mi hija, que ya tiene 7 años, me gratifica cada mañana con percepciones no siempre halagüeñas acerca demí.


¿Cuál ha sido la experiencia más impactante que ha atravesado para escribir una crónica?

Lo que más me impacta de escribir algo, es que casi todo reside en la escritura. A veces me alucina regresar de investigar algún tema pensando que no tengo nada y, al final, ver aparecer en el papel la maravillosa conexión entre las cosas del mundo y su sentido. Eso solo lo puede hacer la literatura.


¿Cuál es su percepción sobre la crónica en Latinoamérica?


Que refleja el sueño de Bolívar. Además, crece cada día, nos estudian en todas partes del mundo, se hacen antologías, congresos, artículos de portada. En España, por ejemplo, nos invitan a los cronistas a impartir talleres para enseñar a periodistas cómo contar bien su crisis. Ahora solo nos faltan lectores.


¿A qué tema o situación no se le mediría en el ejercicio de su profesión?

Me gusta pensar que no evitaría ninguno, aunque supongo que el paso del tiempo, la maternidad y algo parecido a la experiencia me han vuelto más selectiva a la hora de poner el cuerpo. Mi profesión, por otro lado, consiste por lo general en medirme conmigo misma.


Se desempeña como redactora jefe de la revista Marie Claire. ¿Considera que las revistas femeninas son un verdadero reflejo de los intereses de la mujer?

Es relativo. Las revistas dedicadas a cierto público femenino alimentan una idea artificial de la mujer, muy especialmente en lo que respecta a su aspecto. Pero el caso es que hay lectoras “para eso". En ese sentido este tipo de publicaciones responde a una demanda real y francamente no creo que sean el lugar desde el que debamos cambiar esos estereotipos y esas ideas tan trasnochadas de "feminidad". Para eso buscamos (y encontramos) otros espacios.


El libro que siempre relee.
Cartas de cumpleaños; de Ted Hughes.


SUS RECOMENDADOS

1. La linterna mágica
; de Ingmar Bergman. Maravilloso. Me enseñó que pueden existir mundos enteros dentro de los armarios y fuera de estos.

2. Los detectives salvajes; de Roberto Bolaño. Me acompañó en un momento bisagra de mi vida, un último grito adolescente casi a los 30 años.

3. Felices como asesinos; de Gordon Burn. Sorprendente exploración del mal protagonizada por dos gorditos, verdaderamente fascinante y aterradora,una crónica impecable.

4. De vidas ajenas; de Emmanuel Carrère. Una pieza maestra de escritura sobre los demás que se vuelve una escritura del yo que, a su vez, se vuelve una escritura sobre los demás, etc.

5. Fun Home; de Alison Bechdel. La ropa sucia familiar nunca me pareció tan divertida e inteligente como en esta memoria en forma de cómic.

También le puede interesar

COMENTARIOS

Este es un espacio de participación de los usuarios. Las opiniones aquí registradas pertenecen a los internautas y no reflejan la opinión de Publicaciones Semana. Nos reservamos el derecho de eliminar discrecionalmente aquellos que se consideren no pertinentes.
Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.