Hannah Dodd, Victor Alli y Katie Leung reflexionan sobre la evolución de sus personajes, los lazos detrás de cámaras y el vestuario que marca un antes y un después en la historia de la serie.
La nueva temporada de Bridgerton confirma que la serie ya no solo se sostiene sobre el romance y el espectáculo visual, sino sobre personajes que crecen, se transforman y enfrentan emociones cada vez más complejas. En especial, Francesca Bridgerton se muestra como una figura silenciosa pero profundamente intensa, cuya historia se convierte en una de las más introspectivas de la temporada.
En entrevista con Hannah Dodd, Victor Alli y Katie Leung, el elenco habla sobre los grandes cambios que atraviesan sus personajes, las despedidas que marcan esta etapa de la historia, la sensación de familia que se construye fuera de cámaras y el papel del vestuario como un lenguaje narrativo que acompaña cada emoción.
Esta temporada muestra un cambio importante en Francesca. ¿Cómo describirías su evolución a lo largo de la historia?
Hannah Dodd: Francesca atraviesa muchísimas cosas esta temporada. Todo su arco es bastante intenso y, al mismo tiempo, muy humano. Ella sigue siendo una mujer joven, todavía está creciendo, aprendiendo y descubriéndose. Está empezando a entender qué quiere, quién es y cómo se relaciona con las personas que la rodean. Al mismo tiempo, está conociendo a su esposo, adaptándose a una nueva vida y a una nueva dinámica emocional, y además aparece alguien más en su camino que la obliga a replantearse muchas cosas.
Lo que me encanta de formar parte de una serie como esta es que realmente puedes acompañar a un personaje durante varias etapas de su vida. No se trata solo de un momento puntual, sino de un proceso largo, lleno de matices. Francesca es un personaje muy rico porque vive muchas experiencias que la transforman profundamente, y creo que el público puede conectar con esa sensación de estar creciendo mientras el mundo a tu alrededor también cambia.
¿Cómo viviste emocionalmente el cierre de tu historia dentro de la serie?
Victor Alli: La verdad es que todavía lo estoy procesando. Hay una parte de mí que sigue un poco en negación, como si no hubiera terminado del todo. Fue una despedida triste, inevitablemente, porque cuando pasas tanto tiempo dentro de un proyecto así, se vuelve parte de tu vida. Pero, al mismo tiempo, hay algo muy bonito en poder mirar atrás y saber que formé parte de una serie tan especial.
Me quedo con la gratitud. Conocí a personas increíbles, tanto delante como detrás de cámaras, y trabajé junto a actrices extraordinarias que tienen un talento inmenso. Saber que ellas continuarán desarrollando historias tan poderosas en las próximas temporadas me llena de orgullo. Fue un capítulo importante de mi carrera y de mi vida, y eso es algo que siempre voy a valorar.
¿Qué significó para ti integrarte al elenco y al universo de Bridgerton?
Katie Leung: Ha sido una experiencia profundamente especial. Desde el primer momento sentí que estaba entrando a una familia, no solo a un set de grabación. Me sentí acogida, escuchada y respetada, y eso no siempre sucede en producciones de este tamaño. He sido increíblemente afortunada de trabajar con personas tan generosas y talentosas.
Recuerdo perfectamente mi primer día en la temporada tres con Hannah, Victor y Claudia. Desde ese instante me hicieron sentir cómoda, tranquila, como si ya perteneciera a ese mundo. Esa calidez humana se refleja mucho en lo que se ve en pantalla. Me siento muy orgullosa de conocerlos, no solo como colegas, sino como personas maravillosas.
El vestuario es uno de los elementos más icónicos de la serie. ¿Tienes algún look favorito de esta temporada?
Hannah Dodd: Tengo varios favoritos, especialmente en la segunda parte de la temporada, porque la historia toma un rumbo muy distinto y eso se refleja completamente en la ropa. Todas estábamos muy emocionadas durante las pruebas de vestuario, había una energía casi infantil de ilusión al ver cómo esos cambios internos de los personajes se traducían en telas, cortes y colores.
Pero también amo muchos vestidos de la primera parte. Hay uno que uso en una escena más íntima, compartiendo vino con mi madre, que me parece absolutamente precioso. Y, por supuesto, el del baile de máscaras es inolvidable. Sinceramente, me cuesta elegir porque cada vestido cuenta algo distinto sobre Francesca. Amo todos, cada uno tiene su propia historia.