Meryl Streep y Anne Hathaway visitaron espacios culturales emblemáticos en la primera parada de promoción antes de su estreno en cines.
La visita de Meryl Streep y Anne Hathaway marcó la primera parada del tour internacional de El Diablo Viste a la Moda 2, una producción de 20th Century Studios que retoma el universo de poder, estilo y ambición que definió a su antecesora.
Desde su estreno en 2006, El Diablo Viste a la Moda se consolidó como un referente de la cultura pop, al retratar con agudeza el detrás de escena de la industria editorial de moda a través del personaje de Miranda Priestly. Interpretada por Streep, esta figura se convirtió en arquetipo del poder sofisticado, mientras Hathaway encarnó la transformación personal y profesional en un entorno tan deslumbrante como implacable. La secuela, que llegará a los cines el 30 de abril, carga con la expectativa de actualizar ese discurso en una industria que hoy enfrenta nuevas tensiones entre tradición, digitalización e identidad.
La residencia de Frida Kahlo, convertida en un símbolo cultural de alcance global, ofreció un escenario donde la moda dialogó con la historia y la identidad. Entre vestidos, accesorios y los muros azul intenso que evocan uno de los momentos más icónicos de la película original, las actrices recorrieron el legado de Kahlo y compartieron detalles de la esperada secuela, estableciendo un puente entre dos formas de expresión que, aunque distintas, comparten una misma vocación estética.
“Estamos en la casa de Frida Kahlo, quien es tan inspiradora. Sé que quizá sea una palabra sobreusada, pero espero que todos estemos de acuerdo en que Frida Kahlo fue una genia”, dijo Hathaway durante la conferencia de prensa.
Hathaway lució un diseño de Schiaparelli, un vestido camisero negro con botones dorados y falda asimétrica con flecos y un espectacular cinturón dorado escultórico y unos tacones de punta alargada y charol negro. Streep eligió untotal look en rojode Dolce & Gabbana.
La jornada continuó en el Museo Anahuacalli, obra del muralista Diego Rivera, donde el diálogo entre arte y contemporaneidad adquirió una nueva dimensión. En el marco de la Fashion Week mexicana, el recinto fue escenario de un desfile inspirado en la película, en el que 20 diseñadores reinterpretaron el universo visual de la historia. Más de 400 asistentes, entre celebridades, medios y creadores de contenido, fueron testigos de un evento que trascendió la promoción cinematográfica para convertirse en una celebración de la creatividad latinoamericana.
Durante la noche y en un desfile en el que participaron 20 diseñadores mexicanos, Hathaway optó por un minivestido de lentejuelas de la colección otoño-invierno 2026/2027 de Stella McCartney, combinado con unas botas altas por encima de la rodilla. Streep por su parte, lució un vestido camisero azul noche de Schiaparelli, un cinturón maxi para marcar la cinturay un bolso pequeño de la firma liderada por Daniel Roseberry.
El momento culminante llegó cuando Streep y Hathaway aparecieron al final del desfile, integrándose al saludo junto a los diseñadores y sorprendiendo a la audiencia con un adelanto exclusivo de la película.