Con el Internet, la pornografía está al alcance de todos y se ha vuelto un excelente recurso para darle rienda suelta a la imaginación. ¿Eres de las que pretende que una noche de sexo sea toda una prodcucción cinematográfica?
Parece algo obvio que la pornografía no refleja lo que hombres y mujeres del común hacemos en nuestras habitaciones sin cámaras, luces y maquillaje. Aunque con el aumento de producciones de cine XXX y el fácil acceso gracias al Internet, las barreras entre realidad y ficción parecen estar desapareciendo en el imaginario de los espectadores.
Para acabar con las ideas erróneas que han creado estas películas (nunca va a llegar un plomero sexy a tu casa a darte el mejor sexo de tu vida), una creativa campaña ilustra algunos datos llamativos, como que “en la vida real, el 75 % de los hombres eyaculan en menos de tres minutos”. Tal vez por eso es que el “71 % de las mujeres no pueden tener orgasmos con la penetración”.
Además de explicar de una forma ingeniosa que el comportamiento sexual de las mujeres reales difiere del de las actrices porno – que siempre tienen orgasmos y aman los tríos -, el video invita a reflexionar sobre cuál es el vacío que nos vemos obligados a llenar con la industria del entretenimiento.
Jincey Lumpkin es una exabogada y fundadora de www.juicypinkbox.com, una página de Internet dedicada al estilo de vida lésbico. En entrevista con el HuffingtonPost, Lumpkin explica que la pornografía incluye “posar para la cámara”, la toma de ángulos “favorecedores” y cortar y pegar escenas que, hechas por gente común, “pueden quitarle la diversión y el placer” al sexo.
La actriz porno Nina Hartley, por otro lado, hace énfasis en el aspecto actoral de las películas para adultos. ”La pornografía es una interpretación profesional pagada hecha por actores. Es una fantasía y no se busca que sea una guía o regla general”, explica.
Video tomado de la cuenta de Youtube de KB Creative Lab.