Porque todo cambia, la vida y la sociedad evolucionan y también las relaciones de pareja. La época de la abuela y su historia de amor, puede no aplicar a la actualidad. Toma atenta nota sobre lo que ya no es igual.
La convivencia prematrimonial es mala
Eso de que la convivencia en pareja se da solo luego del matrimonio, es una historia pasada. Según el Centro Nacional de Estadísticas de la Salud de Estados Unidos, una pareja que cohabita tiene las mismas oportunidades de matrimonio que una que no comparte vida juntos antes de atar el compromiso. Es fundamental que las parejas sean honestas consigo mismas, sobre el por qué deciden irse a vivir juntos. Si por el contrario, se decide vivir juntos para ver si funciona, se está fallando desde el primer momento.
Tampoco es la idea irse a vivir juntos porque alguno se quedó sin casa, o porque tú compañero de apartamento se va a mudar. Esta debe ser una decisión madura: con un compromiso emocional sincero. Hay que hablar sobre el futuro juntos y llegar a conclusiones concretas, de lo contrario solo será un paso en falso.
Las relaciones casuales no serán nunca una relación seria
El ‘hombre de la noche’ puede –realmente- convertirse en ‘el hombre de tu vida’. Un reciente estudio de la Universidad de Iowa, sugiere que el sexo casual muchas veces se puede convertir en una relación estable y duradera.
De hecho, según la investigación, un creciente porcentaje de la relaciones que no incluyen sentimientos al principio, pasan de ser solo sexo a convertirse en amor. Muchas personas que no están buscando nada serio y pasan su tiempo en relaciones de una noche –puramente sexuales- pueden terminar encontrando a su ‘media naranja’ cuando menos se lo esperen.
Nunca te vayas a la cama triste
¡Qué gran mentira! Nada mejor que dormir los problemas. Los expertos en relaciones de pareja afirman, que si luego de confrontar la situación y darle vueltas sin encontrar solución, lo mejor es consultarlo con la almohada. De esta forma al día siguiente, con la mente clara y ya pasada la rabia; se encuentran las soluciones. Además hay que recordar, que ‘de el afán solo queda el cansancio’.
El sexo debe ser espontáneo para que sea sexy
Hay que aceptarlo, el sexo espontáneo es una leyenda urbana. Tienes que hacerte cargo de tu sexualidad, reclamar por tu deseo sexual y reavivar diariamente tu relación. Además, la mayoría de las cosas que una persona hace para mantener su vida sexual activa parte de una intención; de tomar las riendas del asunto.
No tiene nada de raro que hayas planeados uno o muchos encuentros sexuales. Planear, organizar, imaginar y al final llevar a cabo el acto sexual es lo que todos hacen. ¿O es que el hecho de usar lencería sexy desde la mañana porque sabes que puede que tengas un encuentro en la noche, no es planear?, ¿o preparar la cena en bata y no más mientras él llega, tampoco lo es? Hay que aceptar la realidad y no es precisamente malo. El sexo planeado sabe más rico, es como un postre al que le dedicas tiempo y al final sabe a gloria.