Con su nueva campaña, CHANEL convierte a Coco Mademoiselle en una fuerza de movimiento, sensualidad y libertad.
Si eres de las personas que tienen a Coco Mademoiselle entre sus perfumes favoritos, hay una novedad que seguramente querrás conocer. CHANEL presenta Coco Mademoiselle Crush Absolu, una nueva interpretación de una de las fragancias más emblemáticas de la Maison, que llega con una campaña que celebra la libertad, la espontaneidad y ese magnetismo difícil de explicar que produce un verdadero flechazo.
La nueva fragancia representa un nuevo capítulo dentro de la historia de Coco Mademoiselle, una creación que durante años ha construido su identidad alrededor de una mujer independiente, segura y fiel a sus propios códigos. Ahora, con Crush Absolu, lleva esa personalidad a una nueva dimensión y propone una experiencia olfativa que busca ser tan intensa como inolvidable.
La campaña se desarrolla en París, una ciudad que funciona como mucho más que un escenario. Sus calles, fachadas haussmannianas, cafés y arquitectura Art Déco acompañan la historia de una mujer que decide dejar atrás las convenciones para avanzar guiada por el instinto.
Al comienzo, Coco aparece completamente vestida y rodeada de telas y accesorios. Sin embargo, pronto abandona el automóvil en el que viaja y deja atrás todo aquello que la acompaña. Solo conserva su fragancia. Con el rostro despejado, una prenda blanca, el cabello corto y su característica mirada, comienza a correr por las calles de París sin un destino definido.
La idea es sencilla: no necesita tener un plan para saber hacia dónde va. Su camino se construye mientras avanza. Y es precisamente esa actitud la que define a Coco Mademoiselle: una mujer que no espera a que las circunstancias cambien, sino que se atreve a provocarlas.
En medio de su recorrido, encuentra un café parisino. El lugar, inicialmente tranquilo, comienza a transformarse con su llegada. Un golpe de tacón contra el suelo, un aplauso y su energía bastan para cambiar el ambiente. Poco a poco, las personas que están allí empiezan a moverse, a bailar y a dejarse llevar.
Lo que comienza con una sola mujer termina convirtiendo a todo el espacio en una celebración. La fragancia se convierte entonces en una especie de energía invisible que conecta a quienes la rodean. Una metáfora del efecto que puede producir un aroma cuando se convierte en parte de la personalidad de quien lo lleva.
El concepto de “Crush Absolu” nace precisamente de esa sensación: un flechazo inmediato, irresistible y difícil de olvidar. La nueva campaña busca representar esa atracción a través del movimiento y de una protagonista que no necesita seguir las reglas para hacerse notar.
Con esta nueva propuesta, CHANEL vuelve a explorar el universo de Coco Mademoiselle desde una mirada contemporánea, manteniendo la sofisticación que caracteriza a la fragancia, pero incorporando una actitud más espontánea, dinámica y libre.