En un mundo obsesionado con sexualizar el cuerpo femenino, aún hay mucho que no sabemos sobre la sexualidad de la mujer. Una paradoja que la artista estadounidense Sophia Wallace quiso resolver creando
Cliteracy (juego de palabras entre "clítoris" y "alfabetismo"), un proyecto multimedia que busca "alfabetizarnos" sobre esta parte de nuestro cuerpo.
"Me molesta que es muy poco lo que vemos u oímos sobre el clítoris", dijo Sophia a Mic.com sobre la motivación para este proyecto artístico creado en 2012, pero recientemente
rescatado por el Huffington Post.
Para Sophia, el mundo está en deuda con el clítoris. Esta parte del cuerpo fue ignorada y menospreciada durante gran parte de la historia. A principios del siglo XX, Freud declaró que los orgasmos obtenidos por la estimulación del clítoris eran
propios de una etapa "inmadura" en el desarrollo.
Hoy sabemos que
solo alrededor del 20 por ciento de las mujeres puede experimentar un orgasmo exclusivamente a través de la penetración.
Mira también: ‘El orgasmo vaginal no existe‘.
El clítoris ni siquiera estaba representado en Gray’s Anatomy, uno de los textos más importantes del mundo sobre la anatomía humana (sí, este libro inspiró el nombre de la serie Grey’s Anatomy).
Solo hasta 1998, hace menos de 20 años, se descubrió la anatomía completa del clítoris, gracias a los estudios de la uróloga australiana Helen O‘Connell. Primero logramos llegar a la luna (1969) e inventar el correo electrónico (1971), que conocer en su totalidad la anatomía femenina.
Gracias a los estudios de O‘Connell, descubrimos que la mayor parte del clítoris es interna. Es decir, el ‘botón‘ ubicado en el área vaginal es solo la punta del iceberg.
Creíamos que el clítoris era solo esto:
Cuando en realidad es así:
Mira también: ‘La estimulación del clítoris‘. Aún es mucho lo que no sabemos del clítoris. En este video realizado por el Huffington Post, se les pidió a hombres y mujeres que identificaran el pene y el clítoris. Todos lograron identificar el órgano reproductor masculino. En cuanto al clítoris, nadie logró adivinar de qué parte del cuerpo se trataba.