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¡A la camita! Foto: Thinkstock

Llega la hora de poner la cabeza en la almohada y algo no anda bien. Los trastornos del sueño van mucho más allá del insomnio. No solo se trata de aquellos que no pueden dormir, hay quienes duermen demasiado.

Hoy en día cerca de un tercio de la población mundial padece algún tipo de trastorno del sueño. No solo se trata de aquellos que no pueden dormir, hay quienes duermen demasiado, otros que se levantan muy cansados, unos que se despiertan con sus propios movimientos y los que sienten asfixia mientras duermen (apnea del sueño), sólo por citar algunas patologías o trastornos asociados con el hábito de dormir, que ocurren durante los periodos de sueño. Esto se ve reflejado en la calidad de vida de las personas, afectando desde su concentración, memoria y estado de ánimo hasta su desempeño sexual.

Un acto fascinante.
Aunque parezca algo simple, un momento inanimado, sin mayores novedades y casi espontáneo en la vida de la gente, el tiempo destinado a dormir es un lapso en que suceden muchas cosas en el cuerpo humano que determinan la forma en que éste podrá desempeñarse cuando esté conciente.

A buen dormir, buen vivir
En el mundo actual, los trastornos del sueño tienen causas que van más allá de no poder dormir; el estrés, la ingestión de sustancias estimulantes, la depresión, el exceso de trabajo y la mala administración del tiempo personal son algunos de los factores que pueden desencadenar episodios de disomnias (trastornos primarios que están asociados a la calidad, la cantidad y temporalidad del sueño) o parasomnias (tienen que ver con trastornos que se producen durante el sueño que no impiden dormir toda la noche pero si interrumpen su flujo normal).

¿Cómo lograr un sueño limpio?
Estos son algunos aspectos que se deben tener en cuenta para lograr un sueño adecuado.

1. Ve a la cama cuando comiences a sentir sueño, no te excedas esperando el final de la película que están dando en televisión.
2. Asegúrate de que en la habitación haya una buena ventilación, evita dormir con la luz encendida.
3. Utiliza prendas adecuadas para dormir, lo ideal es ropa amplia de algodón.
4. Si estás muy cansada aprovecha para tomar una ducha de agua tibia – caliente, nunca fría porque inmediatamente te pondrá alerta.
5. Comer por lo menos tres horas antes de acostarse. Evita alimentos picantes, grasosos y carbohidratos.
6. Si haces ejercicio regularmente, debes determinar si éste te resulta más conveniente en la mañana o en la tarde.
7. Cuando sientas que no logras conciliar el sueño, no te quedes dando vueltas en la cama, párete, camina un poco, respira hondo varías veces y regresa a las cobijas.
8. Algunas medicinas alternativas sugieren que la cama debe estar orientada con la cabecera hacia el norte y los pies hacia el sur, pues los seres humanos son un reflejo de la tierra y las corriente electromagnéticas fluyen de arriba hacia abajo.
9. Si deseas beber una infusión antes de dormir, procura que no sea té.
10. Una copa de vino, pero solo una, con la comida en la noche, puede ser muy útil para conciliar el sueño.

Piensa siempre, entonces, en el escenario más propicio para que puedas descansar y garantizar que tendrás las horas de sueño necesarias, no siempre 8 horas son la medida que todos necesitamos. Identifica tus necesidades, las cosas en que piensas cuando no puedes conciliar el sueño y así, seguramente, podrás tener dulces sueños.






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