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Meg Ryan o la preocupación exagerada por los defectos

Fucsia.co

Meg Ryan o la preocupación exagerada por los defectos Foto: Twitter

El cambio de imagen de la actriz Meg Ryan provocó de nuevo el debate sobre el desmedido uso de cirugías y tratamientos que terminan por deformar el cuerpo. Un fenómeno con nombre propio: dismorfofobia.

La adorada Meg Ryan, reina en los años 90 de casi todas las películas románticas, se sumó a la lista de celebridades que han provocado el escándalo en redes sociales por cuenta de una evidente transformación de su imagen.

Tal como Renée Zellweger o Uma Thurman, Meg Ryan estuvo bajo la lente de los espectadores que notaron el evidente cambio en su rostro producto, según varios medios, de sus múltiples cirugías y de una aplicación muy frecuente de bótox.

Aunque el tema de los retoques estéticos ha dejado de ser tabú, y mucho más en Hollywood, lo que sí sigue sorprendiendo son tanto los efectos de que estos producen especialmente en el rostro, como que las actrices parezcan no darse cuenta.

                     
                                                 
                      Meg Ryan en 1990. Foto: Twitter

Y no hablamos del paso del tiempo, es claro que el envejecimiento nos pasará su cuenta de cobro tarde o temprano. Hablamos más de cómo afrontar que nuestro cuerpo cambia, que las arrugas aparecerán, que algunas cosas ya no estarán en el lugar en el que se supone deben estar.

Esta preocupación a envejecer está ligada casi en su totalidad a temores psicológicos de la persona y es un padecimiento que se conoce como dismorfofobia.

Es un temor, un padecimiento, más común de lo que se cree, que configura en la mente de las personas una idea errónea de su imagen corporal caracterizada por la preocupación exagerada de los defectos.

Es una verdad irrefutable que todos alguna vez hemos querido tener más o menos de algo en nuestro cuerpo, pero esta fobia habla específicamente de una ponderación desmedida sobre un defecto particular. El aspecto real de la persona genera un desencantamiento de su cuerpo y por ende una necesidad constante –y enfermiza- de hacer "mejoras".

Este padecimiento es casi que el origen de otros trastornos psiquiátricos como anorexia, bulimia, depresión, psicosis e incluso ideas suicidas.

A continuación algunas características de la dismorfofobia dadas a Fucsia.co por el médico estetético Alejandro Rada Cassab.

1.    Síntomas:

Inconformidad con su apariencia física o su con su cuerpo que la hace saber con los demás, todo el tiempo. Esa persona le dice a los amigos constantemente "tengo la nariz muy grande, me gustaría operarme los ojos, creo que tengo bolsas, creo que necesito una cirugía o un tratamiento, mi piel no se encuentra bien, debo realizarme un peeling".

Esas personas están muy enteradas de los procedimientos de cirugía plástica o medicina estética que existe, porque andan pendientes de averiguar que más hay en internet, en moda o actualidad quirúrgica o médica.

2. Población vulnerable o propensa a sufrir de dismorfofobia:


Personas adultas, aunque los trastornos pueden comenzar desde la adolescencia, sobre todo aquellas personas que están expuestas a cámaras o que viven en un mundo "fashion" o de mucha moda porque tienen que arreglarse más.

• Hay casos en los que pueden ser amas de casa o personas empleadas de cualquier empresa que pueden desarrollar este trastorno porque incluso quieren llamar la atención.

3. ¿Cómo detectar este padecimiento?

Estar pendiente de la forma en que las personas hablan de su aspecto físico. Si hablan solamente de su aspecto físico puede ser un indicio.

Obsesión sobre la realización de un procedimiento estético puntual.

• Un médico que siempre atiende al paciente también puede darse cuenta de las consultas permanentes de esa persona. Un verdadero profesional de  la medicina debe entender la necesidad especifica del paciente y ofrecerle solución y tratamiento específico sin caer en el mismo juego que el paciente puede proponer, que es el de hacerse muchos tratamientos.

4. ¿Qué hacer cuando se detecta?

• Lo primero es hablarlo con esa persona. Dialogar y tratar de entender el porqué de su inseguridad.

• Es importante tratar el tema con un psicólogo. Siempre detrás de este tipo de padecimientos se esconde algo más grave.

5. ¿Cómo tratar a un paciente que se está realizando un montón de cirugías no sólo podrían transformar drásticamente su cuerpo sino que jamás se acercarán al modelo de perfección que se promete?

• Esta el principio de la realidad, que es el de reconocer quien soy, donde estoy e incluso como me veo, cuando la persona tiene su principio de la realidad perfectamente adecuado no tiene que realizarse demasiadas cirugías si no arreglar esos pequeños defectos. La estética hace parte fundamental de la salud física y mental de las personas ya que contribuyen a mejorar la autoestima pero los tratamientos de belleza o estética exagerados ya pueden parecer una patología. El médico debe integrar los factores biológicos, psicológicos y sociales para tratar a un paciente. 

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