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Las 6 desventajas laborales de ser mujer

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Las 6 desventajas laborales de ser mujer Foto: Ingimage

Cada vez son más las mujeres que ingresan al mercado laboral como fuerza trabajadora. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para alcanzar una verdadera equidad. Una experta habla de las dificultades a las que se enfrentan.

Colombia cuenta con diversas legislaciones que fomentan la incursión femenina en el ámbito laboral.

Por ejemplo, la Ley de igualdad salarial o la ley 1257 de 2008 sobre no violencia contra la mujer, en la que se contempla la ilegalidad de ejercer violencia económica, esto es, cualquier tipo de coerción económica contra ellas. También se reconoce la licencia de maternidad de 14 semanas la madre y 8 días el padre, para cuidar del recién nacido.

Puedes leer: ¿Por qué las mujeres ganan menos que los hombres?

Sin embargo, y como resalta María Adelaida Perdomo, cofundadora de Aequales, consultora en inclusión y equidad de género para organizaciones, “el Estado tiene la legislación apropiada para que la mujer pueda acceder al mercado laboral; sin embargo esto no es suficiente porque culturalmente no hemos hecho la transición, es decir, se mantienen los estereotipos de género y la mujer se siente responsable del cuidado del hogar, sus hijos, de otros. Estas medidas deben hacerse para ambos géneros, que ambos entiendan que la responsabilidad de la familia es compartida“.

Hablamos con la experta sobre las 6 grandes dificultades por razón de género a las que se tiene que enfrentar la mujer antes y después de acceder al mercado laboral. 

1. Carreras femeninas y masculinas. Culturalmente nos enseñan que hay carreras más propicias para la mujer, que le van a permitir más flexibilidad cuando sea mamá, y otras para los hombres que le permitirá ser el proveedor de los recursos. Así, las mujeres suelen escoger profesiones menos remuneradas y que tienen como objetivo el cuidado de otros. En Colombia, las carreras que más pagan son administración de empresas, ingeniería y economía, la mayoría estudiadas por hombres en la universidad.

2. Procesos de selección sesgados. Cuando las empresas hacen un perfil para buscar un trabajador ya está pensando en el género de ese perfil, lo mismo en la entrevistas, y en eso se basan para hacer la elección.  En Colombia, la raza y la orientación sexual no pueden ser tenidas en cuenta, es ilegal, un ideario que bien podría trasladarse al género. “Pero tú llegas a la entrevista y tú eres tu género, y cuando un empleador ve a una mujer, ve un embarazo en potencia, lo que supone 14 semanas de licencia materna”, sin producir beneficios, frente a los 8 días de licencia que le corresponden al hombre. 

3. Triple jornada. Las mujeres incursionan en el ámbito laboral pero no renuncian a las responsabilidades que tenían previamente, al margen del estrato. Así, tienen tres jornadas laborales por las que deben responder: la remunerada, las labores del hogar y el cuidado de las personas que conviven con ella. Las mujeres trabajan once horas más semanalmente que los hombres, porque los hombres hacen solo un 10% del trabajo del hogar; es decir, de las dos jornadas no remuneradas.

Lee el artículo 5 consejos para conciliar trabajo y hogar. 

4.  Menos salario por el mismo trabajoCuando las mujeres incursionan en el mercado laboral, ganan un 11% menos que los hombres por desempeñar el mismo trabajo. Existe una discriminación basada en género desde el inicio. 

5. Proliferación del trabajo informal. Solo el 32% de las mujeres en Colombia tienen un empleo formal. Es decir, la mayoría están empleadas informalmente, y, por lo tanto, no cotizan a pensión, entre otras cuestiones. Existen muchas mujeres que han dedicado su vida al cuidado del hogar, hijos y papás, sin recibir remuneración alguna. No cuentan, por lo tanto, con ningún tipo de sustento económico en el caso de que se planteen divorciarse o abandonara su pareja. Esta situación las hace vulnerables frente a la violencia económica y la de género. 

6. Problemas para ascender. Cuando la mujer va aumentando en la escala laboral, puede llegar a recibir 23% menos de salario que un hombre. Para ascender, resulta necesario crear un networking, una red de contactos rentables para posicionarse dentro del trabajo. Sin embargo, estos encuentros se suelen generar después del trabajo, cuando la mujer tiene que regresar al hogar a cuidar de sus hijos. Las mujeres no tienen el mismo tiempo para hacer networking que los hombres. Lo mismo ocurre con las capacitaciones, que se hacen a veces en horarios después del trabajo.

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