Salud

La salud mental de modelos y reinas: la enorme presión de la belleza

, 10/3/2022

Hablamos con tres mujeres, quienes nos contaron sus experiencias y resaltaron la importancia de abrir el debate sobre este tema.

Modelos Lourdes Motta, Denisse Cuadrado y Daniela Moncada
Modelos Lourdes Motta, Denisse Cuadrado y Daniela Moncada - Foto: GET Agencia

En el mundo de la moda y los reinados, si destacas por tu belleza, todo parece fulgor: seguidores, elogios, regalos, fotografías, looks en apariencia perfectos... Decimos ‘en apariencia’, porque esa vida puede llegar a ser todo menos perfecta.

Las exigencias, el hecho de someterse a duras dietas y regímenes de ejercicio extremos para poder lucir perfectas, las críticas, los juicios y los duros comentarios también hacen parte de una lista infinita y, por lo tanto, extremadamente tortuosa de la que nunca se habla.

Y ese silencio bajo un rostro constantemente celebrado y fiscalizado también acaba. El pasado 30 de enero, Cheslie Kryst, la ex Miss USA coronada en 2019, decidió terminar con su vida lanzándose al vacío desde su apartamento en Nueva York. La noticia causó conmoción: ¿cómo era posible que teniéndolo todo (porque claro, si estás en el top de la pirámide de belleza “tienes que ser amada y feliz”, como una garantía obligatoria) hiciera esto? Lastimosamente, no es la primera vez que una mujer celebrada por su belleza hace este tipo de cosas. Cibele Dorsa lo hizo en 2009, luego del suicidio de su novio. Era una de las más grandes modelos de Brasil. De igual forma, en Colombia, Lina Marulanda sigue siendo recordada con tristeza. Entonces, ¿por qué nunca se habla de la enorme presión a la que las mujeres más bellas son sometidas?

“Es lamentable que los llamados de atención se presenten en un formato tan doloroso, pero a veces necesitamos de esas sacudidas para dar la vuelta y mirar lo que sucede detrás de los escenarios, detrás de las pasarelas. Los niveles de presión a los que se somete una reina de belleza pueden llegar a ser devastadores”, dijo a Fucsia Sergio Varón, psicólogo clínico de la Universidad Minutos de Dios y creador del podcast “Pelis al diván”.

Como le decía Cecilia Bolocco a “Betty, la Fea” cuando la acompañó en su desengaño amoroso con “Don Armando”: “Todos sufrimos un poco lo mismo y ser tan bella es una carga tan pesada como la fealdad”. Y estos casos solo nos recuerdan que la vulnerabilidad, como lo dijo la presentadora en la novela, no tiene rostro.

Justamente, esa verdad ha querido ser contada por tres reinas y modelos: Lourdes Motta, Denisse Cuadrado y Daniela Moncada, quienes han desvelado a Fucsia esa ‘cara oculta’ que el resto no puede ver, el lado más oscuro de un mundo al que muchas jóvenes aspiran, más aún desde que existen las redes sociales, en donde muestran sus vidas ‘perfectas’, pero que esconden las falsas promesas de una vida de lujo y regalos de los patrocinadores. Todo esto, a cambio de una salud mental que puede llegar a ser inmensamente frágil.

“La industria de la moda es bastante dura, pesada, principalmente, porque estamos hablando de que por lo menos nosotras las modelos somos nuestro producto, entonces es muy complicado… hay una delgada línea en que soy un producto y soy un ser humano, a mí me ha costado muchísimo trabajo el hecho de no tener estos conflictos, lo he logrado con el tiempo y la madurez”, afirma Motta, modelo paraguaya, Miss Cosmopolitan y Miss Poh Kong Glamour.

Todo eso se suma a la presión por mantener unas medidas ‘perfectas’, a lo que casi todas las modelos en activo han de hacer frente, “unos me decían que muy alta, otros decían que el cabello muy oscuro, que me lo deberían pintar, la verdad es que recibía todo tipo de comentarios”, expresa Daniela Moncada, exreina de la feria de Manizales y modelo.

Más allá de los ‘pedidos físicos’

Y ojalá todo esto se tratara solamente de particularidades físicas: los trastornos alimentarios han llegado a ser un problema de salud pública. Esta situación se ha perpetuado a niveles complejos en la industria de la moda, a los que también se han sometido las mujeres durante décadas y que han generado preocupación por las instituciones de salud a nivel mundial. De hecho, los trastornos alimenticios tienen la tasa de mortalidad más alta dentro de los problemas de salud mental, según el Centro Nacional de Excelencia para los Trastornos de la Alimentación de Estados Unidos. Además, algunas de las que los superan, a menudo sufren daños irreversibles para su salud.

“Anteriormente, habían ciertos parámetros que cumplir para entrar a la industria y ser aceptados, yo he tenido trastornos de alimentación, problemas con mi estatura, pues pisaba mal porque necesitaba ser más alta; y eso, hoy en día, generó en mi cuerpo un problema en la cadera”, añade Motta.

Ahora bien, incluso hay maltrato hacia los modelos en la industria, abusos físicos y psicológicos, incluso sexuales. Casos como el del fotógrafo Terry Richardson o las denuncias de las condiciones inhumanas que han presentado colectivos como The Models Alliance muestran que la moda debe trabajar en ese proceso de humanizar a esas personas que muestran como reflectores de los objetos que quieren vender para el deseo de miles. Y poco a poco, más personas y actores de la industria alzan la voz sobre el acoso.

“El matoneo en mi caso llegó desde el hogar… crecí siendo una niña insegura, crecí limitada en muchas cosas, porque la gente me decía que era incapaz y yo me lo creí”, manifiesta Denisse Cuadrado, modelo y aspirante a Miss Universo Colombia, quien, además, por todas sus vivencias está concentrada en trabajar en pro de la niñez colombiana,. Por esto, creó hace unos años la Fundación Soñar es para todos en su natal Urabá, Antioquia.

Hablar sobre lo que pasa es el primer paso

La salud mental no se cura con el tiempo, se cura dándole tratamiento. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), una de cada 10 muertes en el mundo son a causa del suicidio, mientras que la depresión es la primera causa de discapacidad a nivel mundial. También, según la misma entidad, este será el principal problema de salud en 2050.

Ahora bien, en el caso de las mujeres que se han vendido como referentes de belleza, y de acuerdo con el psicoterapeuta Varón, tienen una alta exposición mediática, que sea cual sea el campo, facilita escenarios de vulnerabilidad emocional y psicoafectiva.

“En el momento en el que la actividad de una persona es constantemente sometida al juicio del público, su visión de sí mismo comienza a fluctuar en diferentes sentidos: episodios de mucha confianza, momentos de auto rechazo, dudas sobre sus capacidades y una creciente sobredimensión de las opiniones externas”, aseguró.

Ahora, de acuerdo con el psicólogo, si esta exposición mediática está basada principalmente en la apariencia física y el estilo de una persona, la enajenación de sí mismo se convierte en una fuerza que puede llegar a tomar por completo el control del autoestima del individuo.

No se les dice ‘modelos’ solo porque sí. Llevan sobre sus hombros la capacidad de impactar a muchas personas a través de su forma de proyectarse, nos permiten entender el estilo desde su propio cuerpo y este ejercicio constante de exposición exige una preparación psicológica seria, a fin de que el sujeto pueda diferenciar a la figura pública de la persona privada; permitiendo que cada identidad sea permeada por la otra, pero asumiéndolo desde una confianza plena y constante en sí mismo y en sus capacidades”, dijo Varón.

Lourdes, Denisse y Daniela concuerdan con el experto al afirmar que lo más importante es tratar con ayuda de profesionales y la familia estos problemas una vez son identificados.

“El autoconocimiento y la aceptación total de nosotros mismos es esencial para cambiar el mundo. Y no lo digo de una forma efímera, lo digo desde un punto trascendental. Es muy importante conocerse y aceptarse, aceptar nuestras sombras, principalmente, y así poder amarnos por completo”, concluye Lourdes Motta.

Claves para empezar a trabajar en mejorar nuestra salud mental

Varón nos brinda tres claves para trabajar por nuestra salud mental:

-Asumir la responsabilidad que tenemos en los sentimientos propios. Somos dueños de lo que sentimos, delegar este poder a lo que sucede fuera de nosotros suele traer consecuencias difíciles de asimilar.

-Entender que somos seres en constante construcción. Somos una obra de arte que nunca está terminada, siempre tendremos posibilidad de mejora y optimización.

-Alimentar nuestro amor propio. Solemos cuidar lo que queremos, por lo tanto, si no nos queremos a nosotros mismos va a ser muy fácil que nos desprotejamos y tomemos decisiones que nos hacen daño.

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