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Cómo ganar amigos: trucos infalibles, secretos estratégicos

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Cómo ganar amigos: trucos infalibles, secretos estratégicos Emplea tu energía en buscar mecanismos para transformar los errores en virtudes, pero no para moldear a una persona completamente nueva. (Foto: Thinkstock)

“Los amigos son la familia que uno escoge”, cita una popular frase. Sea uno, diez, veinte o cientos, nadie puede vivir sin tener a la mano a un gran amigo. Pero así como hay escasez de parejas potenciales, también hay escasez de “compañeros del alma”.

Las reglas protocolarias, las estrategias de coqueteo o la diplomacia exagerada pueden romperse en una amistad sin que pase absolutamente nada. Esa es la principal gracia de tener uno o varios confidentes: somos más transparentes, honestos y  libres. De las relaciones sociales, es la amistad la que más perdura y en la que la fidelidad es su secreto primordial. Pero mantenerla o toparse con una persona sincera y genuina es algo más complejo que hablar por hablar con el primero que se te cruce.

Unas quieren conservarlas, otras, conseguir. Las dos cosas son posibles solo y solo sí estás dispuesta escuchar y dejar que te escuchen. Una verdadera amiga vaga por la Tierra y está esperando que la encuentres. Ojos y corazón abiertos.

•    Somos amigas, pero respétame: Tanto antes como después de conocerse, lo crucial es demostrar respeto por cualquier persona. Una cosa es ser consejera y otra muy diferentes darle directo a la yugular: criticar su forma de ser, su look, la manera como habla, sus relaciones sentimentales, su familia... las bombas verbales no son bienvenidas si no se hacen con tacto y cariño. Peor es hacerlo a su espalda como quien no quiere la cosa. Si estás molesta con tu amiga/go, espera antes de actuar y dialoga sobre el tema. Nunca es conveniente dejar molestias e inconformidades en el aire.

•    Es tiempo de conocerse: Si andas exponiendo tu corazón y dándole las llaves de tu casa a la primera que conoces, pueden aprovecharse de ti material y sentimentalmente. Ese truco de agregar en redes sociales a cualquiera o de ser la mejor amiga de tus compañeros de trabajo desde el primer día solo trae consecuencias negativas para tu estabilidad emocional y hasta económica. La mejor vía para conocer gente es darte tu tiempo: hay personas con quienes tienes el feeling y hay con quienes es mejor llevar una relación cordial. De hecho, una buena química no garantiza un alma gemela de por vida. Interactuar por un tiempo y darse tiempo para la charla, hablar tanto de vanalidades como de cosas importantes, saber sobre su familia y vida emocional, son el primer paso para saber con certeza si vas por el camino correcto. Aquello de las corazonadas sí funciona en casos como este.

•    Sé compresiva:
No crucifiques a alguien por el primer error que cometa. La amistad se fundamenta en el entendimiento, no en juzgar por cuanta falla se cometa. ¿Cómo ganarse esta confianza? Hazle saber que a ti también te ha pasado o te pudo haber pasado. Por ser consejeras terminamos convirtiéndonos en jueces y esto censurará a tu amiga, hará que se cierre y que la próxima ocasión  lo piense mejor antes de contarte sus problemas, o peor aún, lo callará para siempre.  Una buena amiga sabe escuchar , ponerse en los zapatos del otro y ayudarlo en sus dificultades, no hundirlo en su culpabilidad.

•    No trates de cambiar ni te cambiarán:
Una de las principales fortalezas de la amistad es el hecho de aceptar a los demás tal y como son, procesos que no son tan sencillos cuando se trata de nuestra pareja, padres y familia, colegas y jefes. Ayúdale a mejorar, pero no a cambiar completamente su manera de ser. Emplea tu energía en buscar mecanismos para transformar los errores en virtudes, pero no de moldear a una persona completamente nueva.

•    Te quiero y me quieres: Incluso las personas más reservadas, “secas” o poco expresivas, tienen sus maneras (y mañas) para demostrar su afecto. Todas tenemos nuestro corazoncito y mecanismos para expresar el afecto que sentimos por alguien más. Estudios aseguran que solo decimos cosas agradables cuando hacemos algo mal , pero muchas veces desconocemos el poder de la palabra y lo que un piropo puede hacer: abrir el corazón y sentirse apreciado. Inténtalo desde el primer encuentro sin caer en la lagarteria insulsa. Sé honesta, cortés y manda uno que otro comentario halagador. Cuando la amistad lleva muchos años, no esperes las fechas especiales para lanzar un abrazo, enviar un mensaje cariñoso y tener detalles lindos con aquella persona que nunca te ha fallado.

•    Novio vs. Amigos:
La batalla del fin de los tiempos, donde la mayoría de veces salen perdiendo los segundos. Apartar a nuestros amigos porque andamos en plena etapa de “mariposas rondando por el estómago”, realmente no hace que se rompa una amistad, pero quiebra pequeñas piezas de una relación que no espera exclusividad, pero sí fidelidad y, sobre todo, atención. Una verdadera confidente no se irá porque antepongas tu pareja por encima de ella, pero dale sus momentos para compartir y no dejarla en el olvido.

•    Libro abierto: Compartir espacios, gustos y chistes es perfecto, pero lo más divertido de tener una confidente es poder abrirnos con secretos, intimidades, temores, sueños, aventuras y hasta chismes. Los pequeños detalles al momento de sincerarnos son los que abren el primer vínculo con una amistad sincera. Poder relacionarse sin tapujos ni miedos hace que te sientas acompañada y tu amigo valorado por esa confianza que has depositado en él.

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