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Entrevista, la primera impresión

Revista Fucsia

Entrevista, la primera impresión Foto: Thinkstock

Nada de nervios: una entrevista laboral requiere de tranquilidad, honestidad y una dulce sonrisa diplomática. María Fernanda Jiménez y Claudia Alarcón, dos sicólogas expertas en el tema laboral, dan sus consejos de cómo debes presentarte a una entrevista de trabajo

Llegar por primera vez a una entrevista de trabajo o buscar puesto nuevo es uno de los retos más complicados a los que se enfrentan las mujeres durante su vida laboral. Dos sicólogas prepararon para FUCSIA unos consejos clave a la hora de asumir el reto.

Cuando seas convocada a la entrevista, cerciórate de la hora, lugar y de la forma exacta de acceder al sitio. Si vas en carro averigüa sobre el parqueo dentro o fuera de la empresa.

Conoce lo más posible sobre la empresa: consulta Internet, investiga por diferentes medios sobre su razón social, tamaño, productos o servicios que ofrecen y actividad comercial. Entre más conocimiento tengas, mejor ubicada y más segura te sentirás en la entrevista.

Ve vestida preferiblemente de sastre, falda o pantalón. Evita escotes y minifaldas exageradas. Lleva el pelo limpio y bien peinado. El maquillaje debe ser discreto. Utiliza joyas y accesorios que realcen tu atuendo, sin exagerar.

Procura llegar 10 minutos antes. Saluda cortésmente a todos los empleados con los que te encuentres, recuerda que la cortesía abre puertas y que la persona que menos te imaginas puede influir positiva o negativamente en la elección. No exageres, no seas zalamera.

Durante la entrevista, preséntate dando la mano, diciendo claramente tu nombre y apellido; esa primera impresión es definitiva. Si la entrevista es grupal, sé cordial con los otros candidatos sin mirarlos como a tus enemigos. Siéntate con tu espalda recta con una actitud abierta y segura.

Si es posible haz un comentario intrascendente que facilite la comunicación y rompa el hielo.

Observa el estilo de tu entrevistador y procura adaptarte a él. Si es serio y directo, procura serlo también. Si es cálido y abierto, puedes actuar de la misma manera.

Escucha atentamente para poder identificar exactamente lo que se espera de ti. Si alguna información no te queda clara repite lo que el entrevistador ha dicho brevemente, con el objeto de que él precise la pregunta.

Sé concreta en tus respuestas, sin ser lacónica, procura respaldar la información que das con datos y hechos medibles y reales. No te extiendas en detalles sin importancia que pueden confundir o aburrir al entrevistador.

Sé positiva si en algo no te sientes preparada, demuestra una actitud abierta al aprendizaje.

Por encima de todo sé sincera, recuerda que más pronto cae un mentiroso que un cojo.

Al hablar sobre tu experiencia ten bien establecidas cuáles son tus fortalezas y debilidades a nivel de conocimientos y experiencia y responde de acuerdo, sin deteriorar tu imagen. No pretendas impresionar mostrándote perfecta u ocultando los problemas.

Evita criticar a la empresa y jefe anterior y no cometas infidencias sobre su cargo actual. Sé clara sobre tus motivos de cambio.

Pregunta sobre el cargo sin ser indiscreta.

En cuanto al salario, ten claro cuál sería tu nivel mínimo de negociación, pero oye primero cuáles son las intenciones de la empresa al respecto, investiga beneficios salariales y condiciones del contrato.

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