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¿Funcionamos económicamente?

¿Funcionamos económicamente? Hay quienes consideran que hacer capitulaciones o acuerdos prenupciales es partir del fracaso y hasta puede parecer ofensivo.

No sólo de amor se puede vivir, el dinero es fundamental en una relación de pareja y más aún saber manejarlo. ¿La tuya cómo funciona?

Tu novio se atrevió a dar el gran paso y te ha pedido que se casen. En un minuto pasaron por tu cabeza todos los recuerdos bonitos que tienen juntos y en otro viste un futuro económico bastante difuso… ¿cuál será tu respuesta?, ¿le huyes a las relaciones austeras?, ¿no puedes dejar de pensar que si él despilfarra el dinero como novio también lo hará como esposo?

Pues no creas que por hacerte este tipo de preguntas estás obsesionada con el dinero o no amas realmente a tu pareja. Es normal que surjan dudas porque hay ciertas cosas que como novios se dejan pasar pero que como esposos sí suponen un gran problema.
¿Cómo saberlo?
Para evitar caer en discusiones complejas lo mejor es analizar la situación con la razón y no con el corazón. Los expertos en finanzas personales aconsejan preguntarse:

1. ¿Estás de acuerdo en hacer un fondo común para cubrir los gastos o prefieres que las obligaciones se dividan en partes iguales independientemente de los ingresos de cada uno?
2. ¿Si alguno de los dos gana más dinero que el otro te gustaría que ese excedente sea ahorrado para el disfrute de ambos o, por el contrario, ese dinero lo puede destinar el que lo tenga para darse lujos personales?
3. ¿En el tiempo que llevan de relación cómo crees que tu pareja ha manejado el dinero?
*¿Es ordenado y planifica bien sus gastos? 
* ¿Es tan calculador que pasa a ser tacaño? 
* ¿Se endeuda con facilidad pero cumple con sus obligaciones financieras?
* ¿Gasta a manos llenas y no es muy puntual con los pagos?
*¿Vive sobregirado y nunca le alcanza el dinero?
4. ¿Tienen metas económicas juntos o por el contrario cada uno maneja su dinero como mejor le parece?, ¿cuáles son las tuyas?, ¿qué precio estás dispuesta a pagar para alcanzarlas?
5. ¿La situación económica de tu familia o la de tu pareja es estable o crees que tendrán que hacerse cargo de esas obligaciones?, ¿cómo manejarías esta situación?, ¿estarías dispuesta a aceptarla?
6. Si alguno de los dos llegara a quedarse sin empleo, ¿crees que podrían manejar el tema temporalmente con los ingresos de uno solo?

Resolver estos interrogantes de manera personal y una vez claras las respuestas cotejarlas con las de tu pareja, puede ser una excelente opción para determinar cómo sería el manejo de las finanzas de ambos y así ir con la certeza de que funcionan tan bien económicamente como lo hacen sentimentalmente.

Acuerdo prenupcial
Hay quienes consideran que hacer capitulaciones o acuerdos prenupciales es partir del fracaso y hasta puede parecer ofensivo. Sin embargo, esta modalidad es cada vez más frecuente dado que en ocasiones evita problemas futuros y ayuda a mantener el equilibrio económico.

Así es visto porque si llegase a presentarse una coyuntura económica desfavorable y el patrimonio familiar se viera amenazado, los recursos de cada uno podrían ayudar a sobrellevar esa situación o a empezar de nuevo.

Lo importante de un acuerdo prenupcial es dejar claro que no se hace por desconfianza o “celos económicos” sino por garantizar mejores condiciones para ambos si así lo consideran en pareja, es decir sin la opinión de familiares ni amigos.


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