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Tres cosas que tus empleados quieren de ti

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Tres  cosas que tus empleados quieren de ti Thinkstock

Te lanzaste al estrellato con un negocio pero manejar personal no siempre es la práctica más fácil. Es preciso conjugar muchas variables al mismo tiempo y suele ser difícil lograr que todos los empleados sean felices en el trabajo. A continuación una serie de sugerencias, extraídas de la psicología humanista, para que tengas éxito en esta faceta laboral.

La psicología humanista surgió en los años sesenta como parte del movimiento de la contracultura, postula la existencia de una tendencia humana básica hacia la salud mental, que se manifiesta con una serie de procesos continuos hacia la autorrealización. Abraham  Maslow es uno de los representantes más importantes de esta corriente; propuso la pirámide de las necesidades, un modelo que plantea una jerarquía de las necesidades humanas, según la cual la satisfacción de las más básicas da paso a la generación de necesidades más complejas.

Maslow pondera las necesidades por niveles en una pirámide de orden ascendente, así:
1.    Necesidades fisiológicas: respiración, alimentación, descanso, sexo, homeostasis
2.    Necesidades de seguridad: física, de empleo, de recursos, moral, familiar, de salud, de propiedad privada.
3.    Necesidades de aceptación social o afiliación: amistad, afecto, intimidad sexual, amor, pertenencia.
4.    Necesidades de autoestima o reconocimiento: autorreconocimiento, confianza, respeto, éxito.
5.    Necesidades de autorrealización: moralidad, creatividad, espontaneidad, falta de prejuicios, aceptación de hechos, resolución de problemas.

Traduciendo esta teoría psicológica al ámbito laboral, es posible dar a los empleados una mejor calidad de vida, ganar sentido de pertenencia e identidad con la empresa; situación que tendrá un impacto positivo en el desenvolvimiento del negocio.

Las mejores compañías les dan a los empleados una vocación, no un trabajo
En la base de la pirámide de Maslow, un empleado quiere dinero y beneficios. Debes proveer estos bienes, pero sólo logras inspirar a tus empleados si además los diriges hacia el nivel más alto, la idea de que el trabajo los ayudará a convertirse en mejores personas de lo que son ahora. Un empleado que entiende el trabajo como una vocación se sentirá internamente motivado para sobresalir; un empleado que lo ve como una tarea, necesitará una motivación externa, como el dinero.

Si puedes ayudarlos a actualizarse, estás dándoles lo que no sabían que necesitaban
Dejando de lado las características relacionadas directamente con la sexualidad, los dos primeros niveles de la pirámide están asegurados en cualquier trabajo, el truco está en  vincular un tercer y un cuarto nivel en la cotidianidad de cualquier espacio laboral.

Lograr el sentido de pertenencia de los empleados hacia la organización depende en gran medida de los beneficios extra que ofrece la empresa, no se trata únicamente de dinero, sino de toda una serie de condiciones que hacen un entorno placentero. Sabiendo cómo funciona el mundo laboral, muchos empleados prefieren un ambiente cálido que ganar más dinero en un lugar donde no son valorados.

El actual trabajo es el jefe de las emociones
Si un empleado te dijo que tiene un resfriado, lo enviaste a la casa. Si un empleado te dijo que se estaba sintiendo ansioso, probablemente lo mandaste de regreso al trabajo. Pero la ansiedad es un virus tan contagioso como la gripa.

Los empleados que están ansiosos, sienten desconfianza o resentimiento, transmitirán estas sensaciones a sus compañeros y también a los clientes. Administrar de tal manera que las emociones positivas se contagien entre los empleados es la mejor manera de lograr un buen ambiente laboral.

Chip Conley, dueño de una de las cadenas hoteleras más importantes de Estados Unidos, y conocido alrededor del mundo por sus aportes en el área de la motivación laboral, comentó en una de sus exposiciones que el éxito de su negocio depende en gran medida de la buena relación con sus empleados y las condiciones de bienestar que les presta.

Conley empezó a insistir que cada reunión de alta gerencia terminara con un líder describiendo el buen desempeño que algún empleado haya tenido la semana anterior, así, cada ejecutivo debe agradecer a los empleados. Son muchos los beneficios de esta estrategia, “primero, la reunión termina con  una nota positiva, y todos salen sintiéndose felices, lo que se transmite a los demás.

Segundo, el empleado fue reconocido, y eso lo hizo feliz tanto a él como a su familia, sensación que seguirá pasándose”, explicó Conley en una entrevista.

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