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Nadó de Cuba a EE. UU. a los 64 años. ¿Cómo lo hizo?

Fucsia.co

Nadó de Cuba a EE. UU. a los 64 años. ¿Cómo lo hizo? Foto: AP.

Cuando cuatro de cada diez jóvenes confiesan que son sedentarios, Dyana Nyad permaneció en el agua 52 horas y 54 minutos recorriendo 170 kilómetros. El ejercicio en la tercera edad no es una utopía.

Dyana Nyad no solo se convirtió en la primera persona en cruzar nadando el estrecho de Florida, sino que lo cruzó sin una jaula de protección contra tiburones.

Ni el frío extremo de la noche ni una gran medusa que se le acercó lograron que esta veterana se rindiera en su quinto intento por alcanzar la orilla.

Sin embargo, la estadounidense no se levantó una mañana y decidió que quería batir este récord. Nyad, cuando joven, era la mejor nadadora de largas distancias del mundo, especialmente en la recta final.

Pero esto no quiere decir que quienes llevan una vida sedentaria no puedan ejercitarse. “No hay que ir al médico antes de comenzar a hacer ejercicio sólo porque se es mayor. Simplemente hay que comenzar despacio y no excederse”, dice Chhanda Dutta, PhD y directora del Departamento de Gerontología Clínica del Instituto Americano de la Vejez.

En cualquier momento
“Estoy muy viejo para hacer ejercicio”, es algo que se dicen muchos porque asumen que no están en forma, o piensan que la actividad física está reservada para los más jóvenes. Pero están equivocados.

Como Nyad, hay personas mayores que practican deportes de alto rendimiento. Síntomas que asociamos a la vejez, como la pérdida de balance y la debilidad, se asocian más bien a la inactividad, afirma Alicia I. Arbaje, profesora de gerontología de la Universidad de Johns Hopkins.

“Para muchas personas el ejercicio puede hacerles tanto bien si no más que las cinco o diez pastillas que se toman al día”, dice Arbaje.

Video tomado de la cuenta de Youtube de Telegraphtv.

Top 10 de razones por las que los adultos mayores deben hacer ejercicio
Según American Council on Exercise

10. Aumenta la densidad ósea y previene la osteoporosis.
A medida que aumenta la expectativa de vida, la osteoporosis afecta a un número de personas cada vez mayor y es uno de los principales problemas asociados a la vejez. El ejercicio retarda su aparición ya que fortalece los huesos.

9. Te hace independiente.
A medida que las personas se hacen mayores, una de sus preocupaciones es volverse dependientes o una carga para otros. El ejercicio nos mantiene capaces de realizar nuestras actividades diarias.


8. Mejora el metabolismo.
Aumenta la masa muscular y reduce la grasa corporal.

7. Mantiene el balance y mejora los reflejos.
Es natural que el balance y la coordinación disminuyan con la edad. Esto puede posponerse, e incluso prevenirse, con ejercicios enfocados a mejorar estas destrezas.

6. Crea un sentido de comunidad.

El ejercicio en grupo favorece la interacción social en personas que de otra forma no saldrían de casa.

5. Mejora la función pulmonar.

Los discos vertebrales se degeneran con la edad, lo que se disminuye la función de los pulmones. La actividad física retarda esta degeneración ósea y aumenta la fuerza de la cavidad torácica.

4. Mejora el ánimo.

El ejercicio disminuye la incidencia de depresión ya que su práctica favorece la liberación de endorfinas y químicos cerebrales que nos ponen de buen humor. Además, aumenta el autoestima ya que quien lo practica tiene una sensación de logro.

3. Previene y controla la diabetes.
Se ha demostrado que el ejercicio aeróbico previene las alteraciones del azúcar y ayuda en el tratamiento de la diabetes.

2. Mejora la flexibilidad.
Los diferentes rangos de movimiento mantienen activos nuestros músculos y articulaciones y previenen la formación de coágulos al mejorar la circulación.

1. Fortalece el sistema cardiovascular.
El ejercicio cardiovascular nos ayuda a mantener un corazón fuerte para bombear la cantidad de sangre necesaria al resto de cuerpo y reduce el riesgo de enfermedades cardiacas.

Cómo empezar

Si padeces alguna enfermedad, en especial aquellas que involucren el sistema cardiovascular o los movimientos, debes consultar con tu médico para evaluar cuáles regímenes de ejercicio son adecuados para ti.

Las personas sanas que llevan mucho tiempo sin ejercitarse pueden comenzar con un régimen suave para acondicionarse. Puedes empezar aumentando la duración del ejercicio diez minutos diariamente o tomando una clase una vez a la semana durante el primer mes.

La deportóloga Ibeth Aguilar comenta que el calentamiento es de suma importancia en esta época de la vida. Ejercitarse sin un acondicionamiento previo puede producir agotamiento. Por tanto evita la fatiga calentando bien y manteniéndote hidratada.

Mantener un programa de ejercicio por tres o cuatro semanas hará que este se vuelva un hábito. Asimismo, intenta enfocarte en las metas a corto plazo, como mejorar el ánimo y reducir el estrés. Otros objetivos como perder peso pueden tardar más en notarse.

Debes tener en cuenta que el ejercicio nunca debe hacerte sentir mal. Si te sientes mareada, con dificultad para respirar, dolor en el pecho, hinchazón o dolor en alguna articulación, consulta de inmediato a tu médico.

Ahora que sabes que la edad no es una excusa, ¡a ponerse los tenis!

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