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¡Quiero un tatuaje!

¡Quiero un tatuaje! Los tatuajes siguen siendo causa de estigmatización social.

Por amor, moda, convicción o simple capricho. Sea cual sea la razón por la que decidas hacerte un tatuaje, piénsalo dos veces antes de exponerte a la aguja.

Los años pasan, las expectativas personales y profesionales se transforman con el tiempo, las parejas cambian y la rebeldía termina por desaparecer. Lo que definitivamente no desaparece –a menos que tengas una interesante suma de dinero en tu cuenta- es un tatuaje.

Según una reconocida revista estadounidense, los tatuajes siguen siendo causa de estigmatización social y de comentarios negativos o descalificantes hacia las personas que han decidido marcar su cuerpo con figuras y colores.

Sumado a esto, y a pesar de que uno de cuatro adultos en EE.UU. tiene un tatuaje, el 20% de esas personas está insatisfecha y quisiera poder borrarlo.Entre las razones que más se exponen se encuentran:

*Dificultad para encontrar prendas que los oculten, especialmente en ocasiones que exigen atuendos elegantes y sobrios.
*Fuertes razones para romper con los recuerdos y las personas del pasado.
* Grandes cambios de personalidad y de creencias.
* La madurez que trae consigo la edad pues la mayoría de las personas que deciden tatuarse lo hacen entre los 16 y los 23 años.
* Cambios en la apariencia del tatuaje y en el aspecto físico de quien lo lleva.

No es cuestión de género
Por tradición y como símbolo de masculinidad, los hombres tendían a marcar su cuerpo con más frecuencia que las mujeres. Hoy esto ha cambiado, o por lo menos así lo asegura el estudio publicado por la revista en el que se advierte que actualmente es el género femenino el más proclive a tatuar su cuerpo, pero también el que más rápido se arrepiente de haberlo hecho.

El tiempo estimado para que el deseo de borrar el tatuaje aparezca está calculado entre uno y cinco años. En ese periodo y aún años después por la imposibilidad de eliminarlo, las mujeres optan por taparlo con parches, maquillaje y hasta con curas. Esto en el mejor de los casos, es decir cuando el tatuaje está en una zona del cuerpo no expuesta. De lo contrario, si está en las manos, en el pecho, en el cuello, etc. resulta casi imposible ocultarlo.

¿Y para borrarlo?
Borrar un tatuaje es más complejo de lo que parece. Requiere de un procedimiento láser hecho por manos profesionales, de varias sesiones, de una buena cantidad de dinero y de cuidados corporales luego de cada tratamiento. Aún así en el país existen varias clínicas especializadas que ofrecen este servicio. Lo realmente importante es acudir a un establecimiento reconocido para no caer en manos de inexpertos que puedan terminar por estropear la piel.

Los ‘grafitis corporales’ que pueden ser eliminados más fácilmente son los que han sido marcados con tintas azules o negras, mientras que los más complejos de borrar son los de color verde y amarillo.

Ya lo sabes, antes de tomar la decisión de hacerte un tatuaje piénsalo dos veces porque arrepentirte te saldrá muy caro y te demandará mucho más tiempo y esfuerzo. Ahora bien, si definitivamente esa es tu forma de expresar lo que sientes y de sentirte única y original, entonces prefiere lugares y tatuadotes reconocidos que hagan un excelente trabajo para que el resultado final sea de tu total agrado.

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