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Te enamoraste de tu jefe...

Revista Fucsia.com

Te enamoraste de tu jefe... Te enamoraste de tu jefe...

Es una regla de convivencia y de tranquilidad no enamorarte de tu jefe, pero ¿qué hacer si esto ya pasó?

 
Por: Revista Fucsia.com
 
En primera medida esclarece tus sentimientos. Es importante que sepas si te enamoraste de él en verdad o si los suspiros que tienes cada vez que él pasa es porque te seduce su poder, de esta manera harás un análisis a conciencia para saber qué quieres.

Si te das cuenta que te enamoraste, ten claro que una de las reglas es ser lo más discreta posible, tener una aventura sexual en la oficina es un caso difícil de manejar y para tratarlo debes ser prudente. No puedes dejar que tus compañeros noten que estas en cuentos con el jefe, esto es contraproducente en la relación con tus colegas porque pensarán que estás ocupando tu cargo por estar con el jefe y no por ser una profesional en lo que haces.

Fíjate en que también tienes lo tuyo, por lo tanto, tu autoestima siempre debe estar alta para no permitir que esta relación se inmiscuya cuando haya un altercado laboral.

Y como punto clave debes tener claro que estás expuesta a muchas situaciones como perder tu puesto si tienes una fuerte pelea con él, ser el plato de segunda mesa, ser la comidilla de tus compañeros por envidias o preferencias de su parte, a que él se vaya al otro extremo y en vez de guiñarte un ojo ni te determine en el espacio laboral o, una de las peores, que no tenga en cuenta tus opiniones profesionales.

¿Qué hacer?

Depende de lo que quieras. Si quieres una “aventurilla” tómalo con calma y deja que las cosas vayan pasando, no te adueñes de su vida y siempre que pases tiempo con él no le hagas ninguna clase de reclamos.

Si es amor, debes tantear el terreno y ver que tan firme está contigo, averigua cuáles son sus intenciones reales, dialoga con él para saber a que te atienes. Historias como “estoy casado pero ya no tengo nada con ella”, “lo hago por los niños” o “esperaré a que ella esté preparada” no es un buen síntoma de su firmeza.

También debes plantearle tus inquietudes siendo muy clara al respecto y diciéndole en verdad para dónde vas. Sabemos que al principio esta clase de emociones producen placer pero piensa en ti y en tu evolución laboral.



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