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El encanto de Colin Firth

Por Camándula

El encanto de Colin Firth El encanto de Colin Firth

Aunque el actor asegura que jamás querría ser un jefe de Estado, ha encarnado a algunos reyes y ha participado en proyectos sobre rebeldes, visionarios y famosos políticos.

Con una discreción, una elegancia innata y un encanto que muchos consideran típicamente inglés, el actor Colin Firth explica: “Soy experto en encarnar al inglés reprimido de la mitología, a alguien que justamente no soy yo. Nací en Grayshott, Inglaterra, hijo de un profesor de historia y una maestra de teología. Desde niño sentí que no encajaba en ninguna parte porque continuamente nos estábamos cambiando de casa.

“Mis primeros cuatro años los pasé en Nigeria, donde mis abuelos eran misioneros metodistas y mis familiares trabajaron como profesores y médicos. Estudié en la legendaria escuela privada de Winchester, reconocida en Inglaterra por su tradición de enseñanza, pero crecí rodeado de nigerianos, indios y norteamericanos, porque por el lado de mi padre cinco generaciones crecieron en India y mi mamá vivió ocho años en Iowa antes de regresar a Gran Bretaña, de 18 años. Por eso casi todos mis amigos eran extranjeros.

“En realidad, no tengo raíces. Mi abuela es escocesa, guardo afinidad por la gente y la música africana, mi sensibilidad está en Roma, mi mujer es italiana y mis hijos han crecido en Estados Unidos. Me he enriquecido con todas estas vivencias y con la diversidad que he experimentado. La dicotomía que siento por mi falta de pertenencia y por haber crecido con grandes privilegios me liberó de convencionalismos. Sentirme cómodo tanto con los ciudadanos de Tokio como con los de mi país es un regalo”.

Tal vez por eso disfrutó tanto como codirector, coproductor y coescritor del documental sobre la historia de Inglaterra The People Speak UK, enfocada en los puntos de vista de la gente común y corriente, y continuamente lidera campañas caritativas para combatir la pobreza y la injusticia en todo el mundo.

Aclamado como uno de los ídolos románticos de la pantalla después de actuar como Mr. Darcy en la adaptación de la novela de Jane Austen Orgullo y prejuicio, que en 1995 desató en Inglaterra el fenómeno que se recuerda como “darcymanía”, otro de los errores que cometen muchas personas es considerarlo el mujeriego que él desmiente ser: “No soy un conquistador ni tengo mucha experiencia en el amor. Apenas he tenido tres relaciones en mi vida: dos novias, la actriz Meg Tilly, madre de mi hijo William, hoy de 22 años; la actriz Jennifer Ehle, y mi mujer actual, la productora Livia Giuggioli, madre de mis hijos Luca, de 11 años, y Mateo, de 9. Conocí a Livia en Cartagena durante la grabación de Nostromo, película basada en la novela de Joseph Conrad. Yo estaba parado en las escalinatas de la iglesia de San Pedro Claver, en la Ciudad Amurallada, cuando la vi pasar. Quedé flechado, sin habla. Nuestro noviazgo fue como sacado de una novela porque ella es italiana y yo no sabía el idioma, hasta que lo aprendí. Como sus padres son muy estrictos, pasé dos años llevándola a su casa a las 11 de la noche, sin hacer nada, hasta que nos casamos…”.

Carismático y sexy

Considerado uno de los hombres más atractivos de su generación, a los 52 años Colin hace comentarios con su habitual seriedad y remata con apuntes propios de su fino sentido del humor: “Siento que a raíz de mi edad el trabajo que me ofrecen es mucho más interesante porque ahora estoy interpretando a hombres con pasado y no solo con las ansiedades de la juventud. Personajes que sienten pérdidas, remordimientos; individuos que se han rendido frente a la vida y que se dan cuenta de que eso es un error. Fue lo que ocurrió en Un hombre solo (2009), donde interpreté a un profesor gay que pierde trágicamente a su pareja. El guion tenía gran cantidad de registros que eran un reto para mí. Charlé horas con algunos homosexuales, y percibí esa enorme vida interior que existe en su mundo. Entonces comprendí muchas actitudes, llegué a respetarlos y en cierto modo a admirarlos, por ser como son y no poder transmitirlo abiertamente”.

“En El discurso del rey (2010), al tratar de acercarme al interior del atormentado rey Jorge VI, quien a pesar de ser tartamudo se vio forzado a subir al trono en 1936, cuando su hermano Eduardo abdicó para casarse con Wallis Simpson, comprendí que cuando una persona tartamudea se encuentra en una especie de abismo. Pienso que me ofrecieron estos roles por mi edad, lo cual me hace sentir mejor frente al deterioro físico que estoy viviendo...”. Sin embargo, el talento de Colin debió cumplir un papel más importante que su edad, sobre todo en caracterizaciones como la del rey Jorge VI. Para lograr cierta semejanza física con el monarca, el director Tom Hooper le aconsejó que tratara de “desaparecer” y utilizó trucos para disimular su 1,80 de estatura, mucho mayor que la del rey, como sentarlo en el extremo de un enorme sofá o rodearlo de espacios muy abiertos. Para convertirse en tartamudo, Colin recibió la ayuda de su hermana Katie, terapeuta de voz, y del guionista de la película David Seidler, quien logró vencer esta discapacidad que lo había atormentado en el pasado.
Por su destacada actuación en esta película, Colin recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, un Globo de Oro, un premio Bafta, un Premio del Sindicato de Actores, el Oscar al Mejor Actor del 2010, una condecoración otorgada por la reina Isabel II durante su cumpleaños, en el 2011, y una ovación del público en todo el mundo.

Polifacético como un camaleón
Entre la gran cantidad de personajes que Colin ha interpretado están: el teniente Robert Lawrence en el drama para televisión sobre la guerra de las Malvinas, Tumbledown; el vizconde de Valmont en la nueva versión de la novela francesa de 1782 Las amistades peligrosas; el pintor flamenco Johannes Vermeer en La joven del arete de perla. Un marido traicionado en El paciente inglés, un hooligan enamorado en Fuera de juego, un lord en Shakespeare enamorado, un estirado abogado en El diario de Bridget Jones, un nazi en La solución final, un escritor en crisis en Realmente amor, un padre capaz de cantar sin saber hacerlo en el musical Mamma mia y un espía en El Topo.

Acaba de interpretar a Eric Lomax, oficial de la Armada Británica que inspiró la película The Railway Man (‘El hombre del tren’), quien fue capturado por los japoneses en la II Guerra Mundial y obligado a trabajar en la línea ferroviaria entre Tailandia y Birmania, bautizada “la línea de la muerte” por las condiciones infrahumanas en que fue construida, y murió a los 93 años, en octubre del 2012.

Actuará en The devil’s knot, (‘El nudo del diablo’), película sobre tres niños asesinados en West Memphis en 1993 y tres adolescentes que fueron arrestados, condenados y liberados en el 2012, porque durante estas décadas se comprobó que hubo falsos testimonios, pocas evidencias y negligencia policial.

En el 2014 filmará a Max Perkins, el célebre editor del periodista Thomas Wolfe (Michael Fassbender) en la película Genius.

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